El primer paso por la reelección de Milei y las propuestas en carpeta para limar diferencias con los aliados
Por pedido de Mauricio Macri y orden de Karina Milei, los principales representantes de La Libertad Avanza y del PRO se reunieron en la Casa Rosada para comenzar a limar asperezas y acordar puntos en común de cara a las elecciones del año que viene. El contexto de fondo son las derrotas en el Congreso que el oficialismo no quiere repetir.
La mesa de trabajo que se inauguró esta semana tiene una doble función: por un lado, sirve para debatir los proyectos legislativos antes de que sean enviados al recinto para su votación y, por el otro, es un ámbito par empezar a discutir una eventual alianza para el 2027.
Por parte de las autoridades nacionales, más allá de las cuestiones parlamentarias, la intención es darle un marco más institucional “a la consolidación de la transformación”.
En los papeles, la idea es coordinar con los aliados las reglas de juego para, más allá de las diferencias, acordar entre otros un único objetivo máximo, que es la reelección del presidente Javier Milei.
En este contexto, los libertarios estarían dispuestos a acompañar a los candidatos del PRO en los lugares en los que ellos ya gobiernen y acordar a los que van a competir en el resto de los territorios.
“En la provincia de Buenos Aires ya está prácticamente definido que va a ir Diego Santilli y nos queda ver qué hacemos en la ciudad, tenemos que coordinar ahí la estrategia”, señaló uno de los dirigentes libertarios bonaerenses.
Si bien el jueves pasado, en el primer encuentro de los representantes de los dos espacios, no se habló puntualmente de las listas, sí hubo un reconociendo al rol de Macri por haber apoyado desde el primer momento a la actual gestión.
Uno de los representantes del oficialismo que participó de esa reunión, sin embargo, se mostró cauto y aclaró que con estas convocatorias, que se repetirán cada 15 días, intentan “empezar a caminar juntos” con el PRO y “profundizar el vínculo”.
Por el lado de los invitados, en tanto, coincidieron con los anfitriones en que fue “una muy buena reunión y un gran primer paso para construir un trabajo conjunto”, aunque plantearon también sus dudas.
“Para haber sido la primera, la verdad es que se trató de una muy buena charla. Vamos a ver si con el tiempo sigue todo en esta misma sintonía”, remarcó una fuente macrista al tanto de lo que se conversó.
En el sector del ex presidente aseguraron que no van a “hacer nada para que vuelva el populismo a la Argentina” y que van a cooperar “para que a Milei le vaya bien” en el 2027.
Incluso, y aunque reconocieron que dentro del PRO existe una interna sobre este tema, en las filas amarillas dejaron trascender la posibilidad de que no presenten a ningún candidato a Presidente, para no restarles votos al oficialismo.
Esta es una alternativa que hasta el propio Fernando de Andreis admitió en privado, a pesar de que es uno de los dirigentes más cercanos a Macri y defensor -hasta ahora- de la postura de competir con una figura propia.
“¿Viste lo que es? Tiene una reunión con Ritondo y la gente del Gobierno y ya se vuelve oficialista”, bromeó una persona que tiene diálogo directo con los dos actores amarillos.
Tras el encuentro, en la Casa Rosada comenzaron a promover un discurso novedoso para las próximas elecciones, que resume la relación que quieren tener con los aliados: el de “pintar el país con la agenda violeta”.
Con esa frase, las autoridades de La Libertad Avanza intentan graficar que, independientemente de que si alguno de los candidatos que respalden eventualmente no es del partido propio, sí va a defender el proyecto de Milei.
“Solo falta que lo termine de entender Macri a eso. Entre los de abajo venimos hablando muy bien y sabemos que tenemos que seguir por este rumbo, porque además tenemos una alianza a nivel parlamentario también”, señaló un integrante de La Libertad Avanza con fuerte presencia en la provincia de Buenos Aires.
En este distrito todos se encolumnaron rápidamente detrás de Santilli, que sigue manteniendo su independencia y no estuvo en el acto que encabezó Karina Milei para inaugurar un local libertario, aunque tampoco asiste a los eventos del PRO.
“No hace falta que se pase de un espacio al otro, como hizo Patricia Bullrich, todos saben la posición en la que está y el rol que ocupa”, lo defendieron desde el oficialismo.
El conflicto está en la ciudad, donde todavía no hay un candidato claro y el actual jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, no convence a todos: “No lo quieren ni ellos mismos”, marcó una figura violeta.
Mientras esto empieza a discutirse, Bullrich adelantó que está dispuesta a dejar de lado sus ambiciones electorales para favorecer el acuerdo entre los dos espacios, si es que su participación es un impedimento para eso.
“¿Qué es lo primero que va a venir a pedir el PRO en la reunión? La Ciudad de Buenos Aires. Hay que ser realistas. ¿Y nos vamos a poner obcecadamente a decir que ‘no’? Entonces no querés una coalición", expresó en una entrevista.
Muchas de estas cuestiones no se pueden resolver en lo inmediato debido a que, por ejemplo, todavía no está claro qué va a pasar con las PASO, que el Poder Ejecutivo quiere eliminar, lo cual cambiaría fuertemente el panorama.
En la oposición dialoguista aceptan que las primarias “joroban, porque la gente tiene que ir a votar muchas veces y además tiene un costo alto, pero también recuerdan que las alternativas al peronismo salieron gracias a esa herramienta”, principalmente en el 2015, cuando Macri armó una coalición con la UCR y la Coalición Cívica.
En este sentido, los armadores del PRO no ven con malos ojos reeditar una experiencia como la de Cambiemos, con otros actores: “Nosotros no perdimos la esencia nunca. No se nos dirime nuestra identidad por compartir un frente con LLA”, argumentan.
La próxima reunión de la mesa conjunta será a finales de agosto, justo para cuando el oficialismo tiene previsto convocar a sesión en la Cámara de Diputados para tratar la Carta Orgánica del Banco Central y las mejoras en Inocencia Fiscal. La posición que tomen los aliados en este debate podría ser una prueba de fuego para el futuro de la relación entre ambos.