Exportación de carne argentina a Estados Unidos: qué pasó con un cargamento de 13,4 toneladas que fue retirado del mercado
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) dispuso recientemente el retiro obligatorio de 13,4 toneladas de carne vacuna argentina, aunque rápidamente se buscó aclarar que la decisión se basó en el hecho de que habían sido distribuidas comercialmente antes de completar uno de los controles exigidos para los productos cárnicos importados.
Vale señalar que el mercado estadounidense se consolidó en 2026 como uno de los destinos de mayor crecimiento para la carne vacuna argentina. Según datos del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), entre enero y junio se enviaron 55.506 toneladas, casi tres veces el volumen colocado en el mismo período de 2025, cuando habían sido 19.443 toneladas.
La medida del retiro de los cortes fue informada el 11 de agosto pasado, aunque recién hoy 13 de agosto la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca confirmó la versión al señalar en un comunicado oficial que la medida no estuvo relacionada con problemas sanitarios, de inocuidad, contaminación o calidad de la mercadería, sino con un incumplimiento administrativo ocurrido durante el proceso de importación en Estados Unidos.
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En concreto, la carne fue distribuida antes de finalizar la reinspección obligatoria de importación que realiza el USDA una vez que los productos cárnicos ingresan al mercado estadounidense.
Desde el Gobierno argentino remarcaron que se trata de un requisito adicional exigido por las autoridades norteamericanas y que el episodio no guarda relación con el establecimiento exportador ni con el sistema sanitario argentino.
El Departamento de Agricultura de los EEUU (USDA) retiró del mercado estadounidense carne vacuna importada desde la Argentina porque la mercadería había sido distribuida sin completar la reinspección obligatoria exigida por la legislación de Estados Unidos para los productos cárnicos provenientes del exterior. Ese control, a cargo del Food Safety and Inspection Service (FSIS), incluye la verificación de documentación, etiquetado y condiciones del empaque y, en determinados casos, puede contemplar muestreos para detectar posibles contaminantes.
Según informó la agencia estadounidense, el cargamento llegó a Florida y Texas sin haber completado ese procedimiento previo a su comercialización. La irregularidad fue detectada durante controles rutinarios del organismo federal. La FSIS considera que la omisión de la reinspección constituye un incumplimiento del proceso de importación, aunque en este caso la Secretaría de Agricultura argentina remarcó que no se detectaron problemas de inocuidad, contaminación ni calidad en la carne.
La empresa importadora involucrada emitió posteriormente una carta en la que explicó las circunstancias del incidente y reconoció que el retiro se originó en un error administrativo producido en Estados Unidos.
De acuerdo con la información oficial, la firma dejó expresamente aclarado que la situación no tuvo relación con el frigorífico exportador argentino ni con los controles sanitarios y de inocuidad realizados en el país de origen.
La comunicación fue además remitida al Meat Import Council of America (MICA), entidad que reúne a actores vinculados con la importación de carnes en Estados Unidos, con el objetivo de informar a sus miembros y aclarar el alcance del episodio.
Desde la Secretaría de Agricultura buscaron despejar cualquier impacto comercial derivado de la decisión del USDA y aseguraron que las exportaciones argentinas de carne vacuna hacia Estados Unidos continúan desarrollándose con normalidad.
La aclaración oficial apunta a diferenciar el caso de un eventual rechazo sanitario, que podría tener consecuencias más amplias sobre los embarques o los establecimientos habilitados para exportar.
En este caso, según la explicación brindada por las autoridades argentinas, el retiro respondió exclusivamente a que la mercadería comenzó a comercializarse antes de cumplir con la instancia administrativa de reinspección requerida por Estados Unidos.
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Estados Unidos se ha convertido en un mercado muy apetecible para los ganaderos locales. Vale recordar que en febrero de este año Donald Trump determinó la ampliación del cupo de importación de carne vacuna argentina para aliviar un mercado interno golpeado por desastres naturales y restricciones sanitarias que han llevado el precio de la carne molida a máximos históricos.
En esa oportunidad, y bajo la autoridad de la sección 404 de la Ley de los Acuerdos de la Ronda Uruguay, Trump determinó aumentar en 80.000 toneladas métricas (tm) el contingente arancelario para el año 2026, asignando este cupo en su totalidad a la Argentina.
"Determino que es apropiado asignar a Argentina la totalidad del aumento de la cantidad de carne vacuna dentro del contingente, según lo establecido en esta proclamación", dictaba el documento firmado por el Ejecutivo.
La implementación se realizaría en cuatro tramos trimestrales para asegurar un flujo constante al mercado:
El mercado estadounidense se consolidó en 2026 como uno de los destinos de mayor crecimiento para la carne vacuna argentina. Según datos del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), entre enero y junio se enviaron 55.506 toneladas, casi tres veces el volumen colocado en el mismo período de 2025, cuando habían sido 19.443 toneladas.
El salto también se reflejó en el ingreso de divisas: las exportaciones a Estados Unidos generaron US$448 millones en el primer semestre, un 243% más que un año atrás. El dato muestra el peso creciente de ese mercado para la industria frigorífica argentina, tanto por volumen como por valor, y explica la relevancia comercial de mantener sin sobresaltos el acceso sanitario y operativo a ese destino.