El operativo sorpresa que quiere el peronismo y la reunión de Milei con un outsider
El hall del formidable Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) congregó este martes a gran parte de la dirigencia política, empresarial y judicial con motivo del ciclo "Democracia y Desarrollo" que organiza el Grupo Clarín. El tema de conversación allí ya comenzó a ser el recambio electoral del año próximo, donde el presidente Javier Gerardo Milei enfrentará unas elecciones donde todo será "Milei sí o Milei no". Conscientes de ello son desde los funcionarios nacionales presentes (como Diego Santilli y Patricia Bullrich), gobernadores como Rogelio Frigerio y Martín Llaryora hasta opositores como Juan Manuel Abal Medina o Diego Bossio o empresarios como Eduardo Elsztain o Andrés Graziosi.
Otro empresario -el dueño y mecenas del MALBA, Eduardo Costantini- sorprendía a quienes se ubicaban en el bar del museo al verlo allí, tomando algo en soledad. A pocos metros, se ubicaron el jefe de Gabinete Santilli y el gobernador Rogelio Frigerio, a tomar un café. Los viejos amigos hablaron de gestión, en tiempos en que el Gobierno nacional analiza cada partida a las provincias atado a la fidelidad parlamentaria. Fracasos como el de la Extranjerización de las Tierras (como de otras ideas del "coloso" Federico Sturzenegger) hacen que la administración mileísta puntee cada relación de acuerdo al futuro comportamiento de los gobernadores, sea en la próxima discusión sobre la suspensión de las PASO (Primarias) o la próxima ley de mercado de capitales.
Un gobernador que dio que hablar fue el sanjuanino Marcelo Orrego, quien hizo sonreír a todos los presentes, cuando en la charla de los mandatarios provinciales dijo que "un político es como un yogur: lo tenés en la heladera pero al tiempo, cuando ves que se venció, lo tirás y agarrás a otro". Semejante conciencia de la realidad de los políticos la tiene el cordobés Martín Llaryora, quien dijo que estaba viajando poco a Buenos Aires pues tenía muchos temas para ocuparse en su provincia. Hombre precavido vale por dos...
Otra conversación que se dio en los pasillos del Museo ubicado en la Avenida Figueroa Alcorta fue el de los denominados outsiders, donde nombres como el del empresario y riverplatense Jorge Brito y el mediático Daniel Hadad siguen circulando en el lote de quienes podrían calentar motores. Sorprendió a varios que Hadad estuvo saliendo en varios medios (radios y tevé) hablando del país y de que él estaba para ayudar: pero el dato que se desconoce hasta el momento es que Daniel Hadad estuvo en la Residencia Presidencial de Olivos. Allí, le contó sobre su documental sobre José de San Martín y Domingo Faustino Sarmiento. Pero yendo a lo central, le habría dicho al propio Milei que "no voy a ser candidato a Presidente".
El mandamás libertario tomó nota, más allá de que el jefe de Estado sigue repitiendo que al único al que deberá enfrentar el año próximo -para obtener su reelección- es a él mismo y al resultado de su gestión. Hola todos, yo soy el león...
En el Gobierno nacional se analizan los números de las encuestas propias -y en la de pocas consultoras en las que confían- y aseguran que ya sabían que iban a tener un primer semestre malo en este 2026. Que en la segunda semana de mayo ya tenían registrada toda la baja de imagen y apoyos por el caso Manuel Adorni. Y que no niegan que hay algunas encuestas que estan dando un posible balotaje por la Presidencia a favor del candidato peronista Axel Kicillof. Pero que hay un dato determinante que obliga a poner en pausa cualquier análisis apresurado: que un 20% del electorado no define a quién votar hasta muy poquito antes de la elección; o sea, que no hay nada definido ni remotamente.
Y que además, falta mucho para que se termine de diseñar la oferta electoral. Por eso, hay una creencia en las conversaciones políticas que se registran tanto en el primer piso de la Casa Rosada como en Residencia Presidencial de Olivos en que el peronismo jugará al "operativo sorpresa". Conocedores de que Cristina Elisabet Kirchner siempre quiere sorprender con alguna movida sorpresiva -como cuando ungió a Alberto Ángel Fernández como su versión moderada-, suman a eso los movimientos de Sergio Massa, quien se mostró activo en el reciente debate de Extranjerización de Tierras, al reactivar sus lazos con los gobernadores de Salta, Neuquén y Misiones.
Como en el peronismo también tienen las encuestas donde un 40% del electorado responde que "no queremos que vuelvan los K", los libertarios están convencidos de que sus opositores han comenzado a elaborarse un plan: buscar un candidato mesurado y equilibrado que termine imponiéndose a la opción de Kicillof, a quien hoy detesta la ex Presidenta y de quien también ha tomado algo de distancia el ex ministro Massa. Y en la administración mileísta ven la aparición del riojano Ricardo Quintela, hablando de expropiaciones y de desarmar todo lo que hizo la gestión Milei, como un modo de complicar el panorama para el gobierno el año próximo, como denuncia Mauricio Macri que le hizo el peronismo en el tramo final de su mandato,
"Axel no se llama Icillof, tiene una K en su apellido: no puede renegar de eso", dicen en el campamento massista. "Al menos, Myriam Bregman me llama por teléfono", rezonga CFK sobre los no llamados del gobernador bonaerense. "Compitamos entre todos los candidatos que hay, no hay problema alguno: mejor así", dice Kicillof.
Pero el mandatario bonaerense ha dicho entre los suyos que ya no hay lugar para decisiones "a dedo" como fue en mayo de 2019 cuando un día sábado, anunció por la entonces Twitter (hoy "X") que el "abogado y profe universitario" Alberto Fernández encabezaría una fórmula presidencial, con la ex jefa de Estado de compañera de fórmula. Teléfono, San José...
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