El avance de los SUV cambia el mercado automotor: qué vehículos pierden terreno
Desde que las SUV compactas surgieron como uno de los vehículos predilectos en el mercado automotor regional, varias marcas tomaron la decisión de concentrarse en ofrecer modelos de ese segmento como estrategia de crecimiento para sus ventas.
Sin embargo, la tendencia del mercado argentino muestra cómo, en muchos casos, este nuevo tipo de automóvil está reemplazando al modelo tradicional de auto de pasajeros por estar en una franja de precios similar.
Sin ir más lejos, Volkswagen directamente decidió lanzar el nuevo Tera colocándolo por debajo del precio de Polo, su auto compacto y el modelo de acceso a la gama de vehículos de la marca, algo que solo se modificó un año después, el mes pasado, cuando sumaron al portafolio al nuevo Polo Robust, que volvió a poner a este modelo como el más accesible de la marca.
Pero la tendencia de los SUV Compactos es de tal magnitud que marcas que nunca habían estado en el segmento decidieron entrar, como Toyota con el Yaris Cross, y Volkswagen, que era quién tenía ya T-Cross y Nivus, sumó un tercer modelo con el Tera.
A esa tendencia de duplicar la propuesta se sumó este año Honda con el lanzamiento del WR-V a pesar de tener en el mercado el HR-V, y en junio pasado hizo lo propio Chevrolet, poniendo en el mercado el nuevo Sonic mientras mantiene el exitoso Tracker.
El proceso ya había comenzado durante 2024, cuando Peugeot y Renault actualizaron su propuesta en el segmento con los nuevos 2008 y Kardian, y Citroën lanzó Basalt y Aircross dentro de la gama del C3.
En general, lo que se explica desde las automotrices es que se creó un subsegmento de B-SUV, que ofrece otras cualidades distintivas, que pueden ser proponer una mayor deportividad en un modelo que otro, o un perfil de vehículo más juvenil por diseño o estética entre una versión y la anterior pero, en cualquier caso, no deja de ser una superposición de productos que puede “canibalizarse” entre sí.
Cuando Volkswagen decidió introducir Tera, su posición en el mercado de los SUV tenía un 1,6% con Nivus y un 1,4% con T-Cross, mientras que el Polo sumaba un 4,1%. Entre los tres modelos tenían un 7,1%.
Para fines de 2025, con seis meses de Tera en las calles, Nivus subió al 1,9%, T-Cross al 1,7% y Tera ya sumaba un 0,8%, pero el Polo bajaba a 3,7%. El total daba 8,1% por lo que esa estrategia les permitió ganar mercado.
Pero este año, con siete meses computados, Tera lidera con un 3%, Nivus bajó al 1,4% y T-Cross al 1,2%, y Polo al 2%. El total sigue siendo mejor que el de 2024, pero bajó respecto al año pasado porque suma un 7,6%. Ganaron los SUV, perdió el auto de pasajeros.
En Toyota, antes del Yaris Cross la cuota de mercado de Corolla Cross era de 3,1% y el Yaris de pasajeros tenía el 5,2%. Ambos modelos le daban a la marca una cuota del 8,3%. En marzo llegó el nuevo B-SUV y con los números de julio incluidos, la participación de Corolla Cross bajó a 2% y la del hatchback al 2,2%, mientras el modelo nuevo tiene un 1,8%. El total da un 6%, y claramente el SUV le quitó mercado al auto de pasajeros.
En Honda, el HR-V tenía en 2025 un 0,4% del mercado total y era el único modelo en ese segmento. Este año lanzaron el WR-V y las ventas comenzaron en febrero. Con los números de seis meses de convivencia de ambos modelos, HR-V tiene una cuota del 1,1% y el nuevo modelo suma el 0,9%, mostrando que fue buena estrategia dividir la propuesta.
Finalmente, Chevrolet es la que más arriesgó con el nuevo Sonic, porque tanto el Tracker como las dos versiones de Onix tienen una importante proporción del mercado total. Antes del nuevo modelo, Tracker tenía el 3% y Onix el 2,4% del mercado en diciembre de 2025. Este año, en mayo, justo antes del lanzamiento del nuevo auto, Tracker había bajado al 2,8%, una caída razonable para un mercado en retracción como el actual, pero Onix subió al 2,6%.
Con un mes y medio de ventas del nuevo B-SUV, su cuota alcanzó el 0,7% en julio, pero Tracker volvió a bajar al 2,5% y Onix al 2,4%. Sin embargo, la suma da a favor para Chevrolet, porque en siete meses un 5,4% con dos modelos y ahora subió a un 5,6% con tres vehículos.
Previamente, en 2024, el Peugeot 208 tenía antes de la llegada del B-SUV 2008 un 8,3% del mercado, que a fin de ese mismo año bajó al 7,6% mientras el 2008 sumaba un 0,9% con solo 6 meses de ventas, equilibrando la ecuación.
Un año más tarde, el 208 siguió bajando hasta el 5% con el 2008 subiendo al 2,6%, y en julio de 2026, el 208 tiene una participación del 4% y el 2008 del 2,2%. La caída es general de ambos modelos, pero la estrategia de Stellantis de lanzar un B-SUV permitió mantener un volumen sumado mejor del que probablemente hubiera tenido solo el 208 ante la avanzada de este nuevo modelo de automóviles.
La contracara de la moneda es el Fiat Cronos, que no tuvo un SUV equivalente para comparar, ya que el Fastback nunca se acercó a sus volúmenes de ventas.
El Cronos padeció la apertura del mercado en su retracción de cuota, ya que pasó de tener un 7,5% en diciembre de 2024 a un 5,2% en diciembre del año siguiente, el período del gran cambio. Sin embargo, desde entonces a hoy siguió perdiendo y entre enero y julio registró un 4,5%. ¿Un SUV compensaría esa caída? No hay respuesta.