El Gobierno necesita ganar la agenda del Congreso mientras resiste la advertencia electoral de un sector clave
A partir de los desplantes de los aliados y los consecuentes fracasos legislativos, la cúpula libertaria buscó frenar una nueva interna en el Gobierno y los principales referentes del Gobierno salieron a respaldar públicamente al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, mientras analizan el escenario político y cómo avanzar con las reformas pendientes.
Desde el propio presidente Javier Milei -en las redes sociales- hasta su vocero, Adrián Ravier -en conferencia de prensa-, defendieron el rol del funcionario y las iniciativas que viene presentando, a pesar de que muchas de ellas generaron complicaciones a la hora de negociar los votos en el Congreso. Lo que no logró “El Coloso” fue una foto de respaldo de la mesa política, a la que tuvo que asistir por pedido de Karina Milei.
El último revés fue la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que terminó consiguiendo la media sanción en el Senado, pero el oficialismo no pudo evitar que se viera como una derrota.
Es que, para que no se cayera todo el proyecto, la jefa del bloque libertario en el recinto, Patricia Bullrich, aceptó eliminar del texto los artículos referidos a la venta de tierras a extranjeros y los cambios en el régimen de manejo del fuego.
Incluso los espacios más cercanos a la Casa Rosada plantearon sus críticas respecto de estos dos asuntos y hasta último momento la ley corría el riesgo de ser completamente rechazada.
En Balcarce 50 hay un sector que considera que esta situación se generó debido a que todavía no se definieron los acuerdo electorales, lo cual provoca cautela y recelo por parte de actores importantes, como los gobernadores.
“Yo creo que todo esto tiene que ver con la falta de un entendimiento macro en la cuestión electoral, en la definición de las reglas de juego”, explicó uno de los estrategas.
En este sentido, cuestionan que “estás promediando agosto“ y en las provincias “todavía tienen que definir sus calendarios”, por lo que los mandatarios locales “quieren saber si La Libertad Avanza va a ir con ellos, en contra, o si va a acordar en todo caso cómo competir”.
En esta ala del poder se critica, de esta manera, la tarea de quienes están a cargo de cerrar estos tratos, que son puntualmente los primos Martín y Eduardo “Lule“ Menem.
No obstante, hay quienes reconocen también un abordaje del problema e imaginan que las autoridades partidarias “lo definirán más temprano que tarde, porque se impone la realidad”.
“Mientras eso no se resuelva, dudo que voten nada que les demande costo político, porque no todos los temas tienen el rechazo popular que tenia este último”, señalan.
De hecho, en la Cámara de Diputados Martín Menem todavía no descartaba postergar el debate por Propiedad Privada si es que no tenía garantizado el respaldo por parte de los otros espacios.
Aunque el objetivo es incluir el proyecto en el temario de la sesión prevista para finales de agosto, la prioridad seguía siendo la aprobación de la Carta Orgánica del Banco Central y las mejoras en Inocencia Fiscal.
”Acá siempre se va a priorizar la efectividad, si vemos que están dadas las condiciones, se avanzará. Por ahora no hay ninguna decisión de congelarlo”, aseguraban en el entorno del titular del recinto.
La posibilidad de que la iniciativa finalmente no se agregue a la lista estaba solamente “si ven en el poroteo que el tema perjudica las otras dos grandes cosas, que hay que sacar sí o sí”.
El ritmo en el que progresan las reformas y el rumbo de la economía es algo que preocupa no solo al Gobierno, sino también a otros actores de la sociedad, como los industriales.
Aunque tienen como interlocutor primario al ministro de Economía, Luis ”Toto” Caputo, varios empresarios de suelen reunir también con Sturzenegger para conocer sus propuestas y transmitirle inquietudes, pero no siempre tienen una buena respuesta.
“Nosotros sabemos que en todas las administraciones hay funcionarios más dialoguistas y otros que son los más dogmáticos. Bueno, en este caso Federico es el más extremo de todos los que hay, es difícil conversar con él”, lamentan en una cámara.
Los productores vienen reclamando, sobre todo, una fuerte reducción de los impuestos, aunque reconocen que muchos de los costos que enfrentan son por cargas municipales que no dependen de la Nación.
“Acá nadie está pidiendo protección, ese discurso ya no está. Incluso somos muy aperturistas, queremos competir, pero en igualdad de condiciones. No nos molesta que puedan entrar productos de China, por ejemplo, pero entonces quítanos la pata del Estado para que podamos hacerle frente”, precisó un industrial.
Si bien no se presentó una idea concreta, en las reuniones privadas con los funcionarios este sector viene reclamando una suerte de “RIGI Industrial”, para acceder a beneficios fiscales con un piso de inversión menor al que existe actualmente.
“Hasta políticamente les conviene, porque la mayoría de las personas que trabajan lo hacen en una industria, y esos son votos que el Ejecutivo está descuidando al pelearse con nosotros”, argumentan. Una primera advertencia electoral de un sector que siempre acompañó en un momento en el que las encuestas reflejan un hartazgo en varias vertientes de la sociedad.
De todas formas, aceptan que ”en este último tiempo hubo también avances muy importantes”, como la reforma laboral o los acuerdos comerciales con los Estados Unidos y la Unión Europea.
“Todas esas cosas ayudan, pero seguimos teniendo una de las cargas impositivas más grandes en la región, y si se combina con la apertura, eso se traduce en el cierre de fábricas y son puestos de trabajo que se pierden”, insisten.
Por lo pronto, el Gobierno mantiene su apoyo a Sturzenegger y la mesa política decidió en su último encuentro priorizar proyectos como la Ley de Sociedades y la del Mercado de Capitales, que también generaron las quejas de una parte del sector privado.
Tal como anticipó Infobae, la última de esas medidas abarca además modificaciones profundas en áreas como el régimen de corretaje, el sector agroindustrial, la logística portuaria y la comercialización farmacéutica.
Los reclamos de los industriales, que siguen enojados por las declaraciones de Caputo, no es algo que inquiete a la Casa Rosada: el propio Milei ya avisó que va a mantener el rumbo de su gestión, incluso si eso le cuesta votos en la próxima elección.