El Modo SÍ
José “Pepe” Mujica decía algo que siempre me ha parecido profundamente cierto: cuando compramos algo, en realidad no lo pagamos con dinero, sino con el tiempo de nuestra vida que tuvimos que dedicar para ganar ese dinero. La reflexión tiene una consecuencia política que pocas veces discutimos: un mal gobierno también se paga con tiempo de vida.
Lo paga la madre que gasta tres horas diarias entre camiones y tráfico. Lo paga el trabajador que sale de madrugada porque no sabe cuánto tardará en llegar. Lo paga el pequeño empresario esperando un trámite que podría resolverse en días. Lo paga una familia cuando una obra mal planeada permanece abierta durante meses. Y ese tiempo no se recupera. Ningún gobierno puede devolvértelo.
Por eso he empezado a hablar en Nuevo León del “Modo SÍ” como una forma de defender el proyecto de la Cuarta Transformación en el Norte de México. No como un eslogan optimista, sino como una forma de gobernar.
Porque durante demasiado tiempo nos hemos acostumbrado con Samuel García al Modo NO: no se pudo, no alcanzó, no se terminó en tiempo ni en forma, no tengo presupuesto, no me obedecen, no estoy con ganas de jalar, no visito las comunidades, no cumplo mi palabra y un “no fue eso lo que dije o prometí”.
Cada uno de esos NO termina convirtiéndose en tiempo perdido para alguien. El Modo SÍ parte de la lógica contraria: la obligación del gobierno es encontrar cómo hacer que las cosas funcionen. Pero para decir SÍ hay que saber cómo.
Se necesita experiencia para planear, conocimiento para administrar, madurez para coordinar e innovación para encontrar, obvio, soluciones nuevas. Por eso el Modo SÍ está íntimamente relacionado con una palabra que deberíamos recuperar en la política nuevoleonesa y que la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, como Presidenta, ha puesto en el corazón de la nueva etapa de la Transformación nacional: Capacidad.
La buena administración, una administración capaz, es política social y económica unificadas. Una avenida que funciona devuelve tiempo a las familias. Un transporte eficiente devuelve horas de vida. Un trámite digital permite que un emprendedor produzca en lugar de hacer fila. Una obra terminada evita meses de tráfico y pérdidas económicas.
Y la eficiencia, que es la mejor expresión de la capacidad, también puede ser profundamente humanista. Y ahí encuentro uno de los puntos esenciales del Claudismo. Ser claudista, para mí, significa llevar a la práctica el proyecto que encabeza la Presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo: crecimiento económico, innovación, inversión y productividad y siempre traducidos en bienestar.
Es entender que una sociedad no debe escoger entre producir más y vivir mejor. Debe conseguir ambas cosas. Esa es precisamente la lógica del Crecimiento con Justicia y Equidad del Claudismo: una economía potente que permita que el esfuerzo de la gente vuelva a rendir frutos en una sociedad armoniosa, no solo segura.
Nuevo León conoce muy bien esa ecuación. Nuestra mejor tradición industrial entendió que empresa y comunidad no eran adversarios. Eugenio Garza Sada sabía que una economía fuerte necesitaba también trabajadores preparados, familias estables, educación y comunidad.
El Modo SÍ es llevar esa filosofía a la vida cotidiana en enunciados operables y prácticos. SÍ a la inversión y NO a la extorsión. SÍ a la tecnología para eliminar burocracia. SÍ a terminar las obras con planeación de clase mundial. SÍ a la seguridad con profesionalización. SÍ al agua. SÍ a una movilidad que les regrese tiempo a las familias. SÍ a una economía donde trabajar vuelva a significar progresar.
Porque quizá una de las formas más concretas de medir el desarrollo de una sociedad no sea solamente cuánto dinero produce, sino cuánto tiempo de vida les devuelve a sus ciudadanos. Tiempo para estar con los hijos, para estudiar, emprender, vivir y ser feliz. Ese es el sentido profundo del Modo SÍ. No prometer que todo es posible, pero sí tener la capacidad de hacer posible lo que una sociedad necesita para vivir mejor.
Nuevo León es una sociedad que trabaja muchísimo. Ya es hora de que su gobierno deje de hacerle perder el tiempo. Eso también es Crecimiento con Justicia. Eso será gobernar en Modo SÍ.
*El autor es Alcalde, con licencia, del Municipio de General Escobedo y aspirante a Coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Nuevo León, México.