Dólar: los argentinos ya compraron más de USD 40.000 millones tras la salida del cepo
Los argentinos compraron más de USD 40.000 millones en el mercado formal desde la reapertura parcial del acceso a la divisa y el dólar sigue siendo el principal refugio de valor en el país. En ese contexto, el Gobierno engrosa su poder de fuego para contener posibles shocks cambiarios de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
La flexibilización del control cambiario en Argentina en abril de 2025 provocó un cambio sustancial en la conducta financiera de los ahorristas. Un análisis del comportamiento reciente muestra que la demanda de dólares mantiene un ritmo elevado, con variaciones mensuales ligadas al contexto económico y político.
Durante el primer semestre de 2026, las compras brutas de divisas por parte de individuos superaron los USD 14.700 millones. En junio, según el último dato oficial, los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA) indicaron que las personas físicas adquirieron de manera neta USD 2.015 millones, mientras que el total de compradores ascendió a 1,5 millones, con compras brutas por USD 2.443 millones. En ese mes, cerca de 715.000 personas vendieron USD 428 millones.
Del total adquirido en junio, unos USD 800 millones permanecieron depositados en bancos locales, USD 500 millones reforzaron la posición de activos externos y USD 700 millones se destinaron a gastos con tarjetas en servicios y consumos fuera del país.
En mayo, la cantidad de compradores fue de 1,4 millones de personas, quienes adquirieron USD 2.260 millones. Del lado de las ventas, unas 730.000 personas vendieron USD 456 millones, lo que arrojó una demanda neta de USD 1.804 millones y representó un incremento de casi USD 200 millones respecto del mes previo.
El registro mensual desde la apertura del mercado de cambios muestra picos y caídas en la demanda. En abril de 2025, el primer mes tras la flexibilización, las compras alcanzaron USD 2.077 millones con más de un millón de participantes. En los meses siguientes, la tendencia fue alcista: en mayo sumaron USD 2.283 millones, en junio USD 2.468 millones y en julio el volumen se elevó a USD 3.473 millones.
En septiembre de 2025, la proximidad de las elecciones legislativas disparó la volatilidad cambiaria e impulsó la cifra a un máximo mensual de USD 5.130 millones. Octubre mantuvo un nivel elevado, con USD 4.731 millones operados, mientras que noviembre registró una considerable desaceleración, a UDS 1.597 millones y poco más de 1,1 millones de compradores, tras el contundente triunfo del oficialismo en las urnas.
No obstante, la demanda retomó fuerza en diciembre de 2025, cuando cerca de 1,5 millones de personas compraron USD 2.186 millones. En los primeros meses de 2026, la tendencia se mantuvo: enero cerró con USD 2.613 millones adquiridos por 1,6 millones de personas, febrero marcó USD 2.368 millones y marzo USD 2.363 millones de dólares. En abril, el monto subió a USD 2.727 millones, el más elevado del año, mientras que en mayo descendió a UDS 2.212 millones y en junio volvió a elevarse a USD 2.443 millones.
El balance desde el levantamiento del cepo muestra que las personas humanas concretaron compras brutas por USD 41.118 millones. Si se suman las transferencias de divisas sin destino específico realizadas por el sector privado no financiero, el volumen total acumulado supera USD 45.824 millones. En ese período, las ventas brutas por parte de argentinos totalizaron USD 6.153 millones y las compras netas alcanzaron USD 34.965 millones.
Según los cálculos de consultoras como LCG o Econviews, las adquisiciones por parte de los individuos se mantendrían en torno a los USD 1.500 millones y USD 2.000 millones mensuales en lo que resta del año. De cumplirse la proyección, el número final cerraría por debajo del de 2025.
Atento a la predilección de los ciudadanos por el billete verde, pese a que pierde valor contra la inflación en lo que va de 2026, el Gobierno avanza con el armado de un muro de contención para evitar que se repita el escenario de 2025.
Según datos del BCRA, la dolarización de carteras previa a los comicios de medio término alcanzó el equivalente a USD 35.000 millones durante 2025. De hecho, esa fuerte demanda de divisas derivó en la intervención del Tesoro de los Estados Unidos para contener la escalada cambiaria.
A fin de eludir un escenario similar, el presidente Javier Milei afirmó que, con vistas a las elecciones presidenciales de 2027, dispone de un respaldo de entre 60.000 y 70.000 millones de dólares, además de los fondos necesarios para afrontar los compromisos en moneda extranjera.
Milei detalló que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) contemplaba una meta de acumulación de reservas en un rango de USD 7.000 millones a USD 10.000 millones, aunque el Banco Central ya suma cerca de USD 14.000 millones. Adelantó que, si continúa el ritmo actual de compras, las reservas podrían sumar USD 20.000 millones antes de finalizar el año.
El Presidente dijo también que todas las líneas de financiamiento para 2026 y 2027 ya están aseguradas, lo que reduce la presión sobre el mercado cambiario. “No solo tenemos cerrado el financiamiento, sino que además nos hemos pertrechado con más de USD 20.000 millones”, enfatizó en una entrevista en LN+.
“Cuando usted quiera darse cuenta, se va a encontrar que con una cosa y la otra, más lo que teníamos, tenemos entre 60.000 y 70.000 millones de dólares, además de que ya cerramos el financiamiento”, resumió el jefe de Estado.
También, el primer mandatario adelantó que el Gobierno aplicará las medidas macroprudenciales necesarias para preservar la estabilidad financiera y cambiaria.
Cabe destacar que dentro del esquema adelantado por Milei se incluye el swap con Estados Unidos por USD 20.000 millones, así como el mismo mecanismo rubricado en los últimos días con China por el equivalente de USD 19.000 millones. Se trata de acuerdos mediante los cuales dos bancos centrales intercambian monedas diferentes para facilitar liquidez en divisas y estabilizar los mercados.
El gobierno de Alberto Fernández había activado un tramo del intercambio con el Banco Popular de China, mientras que la administración libertaria hizo lo propio con el Tesoro de Estados Unidos para poder contener la escalada del dólar en la antesala de las elecciones legislativas de 2025.