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clarin.com · hace 3 horas · Clarin.com - Home

Bullrich le trabó una jugada a Villarruel, acordó con los K y bloqueó la votación para que una senadora vote por zoom

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Patricia Bullrich festejó como una victoria propia la decisión del Senado de postergar el debate abierto generado por el pedido que hizo la senadora de La Cámpora, Anabel Fernández Sagasti, para que se le autorice a participar en la sesión de este jueves vía remoto porque atraviesa un embarazo avanzado que le impide viajar desde su provincia, Mendoza.

La jefa del oficialismo lo acordó en una reunión de bloques que realizó minutos antes de que se retomara la sesión en la que se trata el proyecto de inviolabilidad de la provincia privada, que el oficialismo confía que aprobará este jueves con más de 40 votos.

Pero, en rigor, la decisión de mandar a comisión el pedido de Fernández Sagasti como el realizado por el radical Flavio Fama para que se les permita participar de la sesión en forma virtual fue celebrado por todos. En el peronismo sabían que si se daba luz verde a la solicitud de la camporista se iba a dejar un precedente peligroso que en un futuro podría ser utilizado por el oficialismo para alcanzar el quórum o conseguir los votos para avanzar con las reformas del Gobierno.

Los representantes de las bancadas se juntaron en el despacho de Bullrich y la jefa del oficialismo formalizó el pedido en el comienzo de la sesión para que tanto la solicitud de Fernández Sagasti como la de Fama y otros que puedan generarse pasen a ser analizados en la comisión de Asuntos Constitucionales con la presentación de proyectos parlamentarios.

La propuesta presentada por Bullrich fue apoyada por unanimidad, incluyendo al peronismo, en una votación que se realizó a mano alzada evitando que la sesión caiga en una discusión compleja por el pedido de Fernández Sagasti.

Lo cierto es que en el campamento de la ex ministra de Seguridad fue festejado como una victoria de la jefa del oficialismo en la pulseada que mantiene con Villarruel, quien justamente habilitó el pedido de la senadora camporista para que el cuerpo decida en el recinto si habilitaba la participación remota.

La controversia se inició a principios de esta semana cuando Fernández Sagasti presentó una nota a Villarruel pidiendo autorización para participar de manera virtual en la sesión de este jueves en la que se preveía tratar la reforma de la Ley de Tierras, que es rechazada por el peronismo.

Villarruel, quien no participa de la sesión porque está cargo del Ejecutivo por el viaje de Javier Milei a Ecuador, hizo lugar al pedido y autorizó -ad referéndum del Senado- a la senadora a participar "con voz y voto" de las sesiones mientras subsistan las restricciones médicas acreditadas.

La jugada causó sorpresa en el Congreso porque el oficialismo llegaba ajustado en los votos para avanzar con el proyecto de extranjerización de tierras que impulsa la Casa Rosada con la firma del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.

Pero desde el entorno de Villarruel justificaron la maniobra aduciendo que es costumbre del Senado recepcionar los pedidos de los legisladores que queda a consideración del cuerpo. Pero remarcaron que "no es una decisión unilateral de la vicepresidenta".

Bullrich calificó de "mamarracho" la decisión de la vicepresidenta y avisó en ese momento que iba a exigir los dos tercios si la propuesta llegaba al recinto. Pero, finalmente, la senadora convocó a los jefes de bloque para acordar que la discusión se traslade a comisión luego de que el Gobierno aceptara bajar la reforma de la Ley de Tierras, que era el artículo más cuestionado.

Villarruel y Bullrich ya protagonizaron distintos cruces, el último fue a través de un serie de mensajes por WhatsApp a raíz del intento de la titular de la Cámara alta de postergar a mediados de julio la sesión por inviolabilidad de la propiedad privada, que realizó aunque el tratamiento del proyecto se postergó hasta este jueves por la falta de acuerdo.

Gustavo Berón

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