Estados Unidos advirtió a una distribuidora de energía de Neuquén por un contrato con Huawei
“Si Huawei controla la red de 5G en un país, el Ministerio de Seguridad del Estado de China tiene acceso completo a todo lo que tiene Huawei, porque esencialmente son lo mismo”. La definición de Randy Scheunemann, vicepresidente del Instituto Republicano Internacional, en una entrevista con Infobae realizada en abril de este año, resume la preocupación de Estados Unidos sobre la influencia de Beijing en la región.
Al informe que publicó el Congreso de EEUU el pasado mes de abril, donde alertó sobre la metodología del régimen asiático para recopilar información de inteligencia y aumentar su capacidad bélica con infraestructura espacial china de uso civil-militar en Argentina, Washington ahora advirtió a la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF) por un contrato con Huawei para el despliegue de una red de fibra óptica, y analiza revocarles las visas a las autoridades de la compañía encargada de la distribución de energía en la provincia patagónica.
En el mencionado documento, EEUU ya alertó que China mantiene en Neuquén, provincia que alberga al complejo petrolero de Vaca Muerta, una presencia estratégica. Según informó Sur Política, el 12 de julio, un gerente de la cooperativa comenzó a recibir mensajes por WhatsApp en los que un funcionario de la representación estadounidense preguntaba si existía la posibilidad de cancelar la iniciativa y preguntaba si CALF había “traspasado los límites”.
El gerente informó de inmediato lo ocurrido a la presidencia de la cooperativa y, por su intermedio, al Consejo de Administración. La entidad optó por responder de forma institucional: el 29 de julio, remitió una nota formal al embajador Peter Lamelas con copia al Ministerio de Relaciones Exteriores, en la que solicitó que la embajada confirmara, rectificara o precisara si esas comunicaciones reflejaban una posición oficial, qué instrumento legal las respaldaba y si existían objeciones técnicas concretas sobre sus proyectos.
La embajada respondió públicamente sin desmentir la existencia ni el contenido de los mensajes. “No hacemos comentarios sobre gestiones diplomáticas privadas. Sin embargo, como ha enfatizado el secretario (Marco) Rubio, el ingreso a Estados Unidos es un privilegio, no un derecho”, dijo un vocero de la representación ante la consulta de este medio.
“El Gobierno de Estados Unidos defiende activamente sus intereses de seguridad nacional y revisa continuamente los requisitos para la elegibilidad de visas”, añadió, y completó que “las personas y entidades cuyas acciones socaven la seguridad de Estados Unidos no gozarán del privilegio de viajar a Estados Unidos”. En base a este último punto, otras compañías consideradas estratégicas podrían recibir la misma advertencia o sanción.
El episodio se inscribe en la disputa de largo alcance entre Washington y Beijing por el control de infraestructuras críticas. Para EEUU, Huawei representa una amenaza a la seguridad nacional: aunque la compañía tiene una configuración privada, Washington sostiene que el Partido Comunista Chino y el Ejército Popular de Liberación operan detrás de ella y que su infraestructura puede emplearse como herramienta de espionaje.
Esta posición sobre la compañía tecnológica tiene antecedentes recientes en Europa. En agosto de 2025, la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad entre Estados Unidos y China advirtió sobre los riesgos que implicaba el contrato de 12,3 millones de euros que el gobierno de España adjudicó a la empresa para almacenar datos de escuchas legales.
El presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Rick Crawford, y su par en el Senado, Tom Cotton, solicitaron a la Dirección Nacional de Inteligencia que revisara la política de intercambio de información con Madrid, ante el temor de que datos de aliados europeos pudieran quedar expuestos en servidores de la compañía china.
En este contexto, la distribuidora neuquina rechazó la caracterización de su red como una “red china”. A través de un comunicado institucional, precisó que el embajador Lamelas “encuadró este asunto como una cuestión de seguridad” y remarcó que la infraestructura de Calfibra opera con servidores HPE (Hewlett Packard Enterprise), equipos de energía APC (American Power Conversion) y Eaton —de origen estadounidense—, sistemas UPS de ABB suiza, y routers MikroTik de fabricación europea, junto a la electrónica de red de Huawei.
“Nuestro criterio es y seguirá siendo el mejor servicio al mejor precio para los usuarios de Neuquén”, afirmó la entidad.
La cooperativa también cuestionó el trato diferenciado que recibió. Según CALF, la tecnología de Huawei está presente en la infraestructura de telecomunicaciones, energía y datos de las principales operadoras del país, empresas energéticas provinciales y compañías nacionales de primera línea, sin que se hayan dirigido comunicaciones equivalentes a ninguna de ellas. “La consulta sobre visas llegó por mensajería informal al teléfono de un gerente de una cooperativa de servicios públicos”, subrayó el comunicado.
En un apartado del texto, las autoridades de la entidad remarcaron que una cosa es la potestad soberana de un Estado para decidir sobre sus visas —atribución que la cooperativa dijo respetar plenamente—, y otra es que esa posibilidad se invoque por un canal informal ante un trabajador, junto con la pregunta de si puede cancelarse un proyecto que solo compete a los órganos de gobierno de una cooperativa argentina. “Ningún trabajador de esta Cooperativa va a cargar individualmente con las consecuencias de decisiones que pertenecen a la institución”, comprometió el Consejo de Administración.
CALF opera la red eléctrica de Neuquén desde 1933. Calfibra, su servicio de fibra óptica, cuenta con alrededor de 9.000 clientes conectados y registra un promedio de 1.200 instalaciones mensuales, con planes de expansión hacia otras localidades de la provincia.