Caputo defendió el modelo económico y cuestionó a los "tarados que hablan de la industria": "Pagábamos todo 10 veces más caro"
En tono electoral, Luis Caputo defendió este mediodía el rumbo económico, criticó a los "tarados que hablan de la industria" y anticipó un "gran año" para 2027.
En una exposición ante operadores, dueños de sociedades de bolsa y referentes del mercado de capitales, Caputo cruzó los cuestionamientos sobre el impacto del ajuste en la actividad industrial y el consumo.
Acompañado por los integrantes de su equipo económico, Federico Furiase y Felipe Núñez, Caputo buscó transmitir una visión de largo plazo centrada en el orden fiscal, el restablecimiento de la solvencia del Banco Central y el cambio estructural de incentivos en la economía argentina.
Uno de los momentos más tensos de la presentación estuvo dedicado a contestar las críticas del sector privado sobre la dinámica dispar de la actividad económica, en la que algunos sectores primarios y energéticos traccionan mientras la industria fabril muestra mayor lentitud.
"Parece que viniéramos de un boom de la industria entre 2011 y 2023, que tuviésemos la industria más competitiva del mundo y crecía fenomenal. Era exactamente lo contrario", enfatizó Caputo. "En esos años la industria cayó 10%, a pesar de estar subsidiada en tarifas y subsidiada por todos los argentinos, porque pagábamos las cosas dos, tres o diez veces más de lo que valían".
El jefe del Palacio de Hacienda argumentó que el modelo proteccionista encarecía desmedidamente bienes como indumentaria, calzado, tecnología o vehículos, sin lograr sostener la producción. En esa línea, remarcó que hoy los consumidores pueden acceder a bienes de consumo a precios alineados con la región.
Al mismo tiempo, respecto al sector de la construcción, el ministro también desestimó la idea de que la obra pública tradicional generara un desarrollo sostenible: "Gastaron más de 15 puntos del PBI en obra pública en esos años y la construcción también cayó. Terminamos con la peor infraestructura en décadas".
Frente a las críticas de los economistas, opositores o afines sobre el atraso del dólar, Caputo reiteró que la competitividad no se logra mediante devaluaciones. "Si dependiera de una devaluación, seríamos la economía más competitiva de la galaxia. La competitividad depende de la baja de impuestos, de la eliminación de regulaciones y de la baja del costo financiero".
En este contexto, destacó el flujo de divisas que aportará el desarrollo de sectores estratégicos como el agro, la energía, la minería y la economía del conocimiento. Sobre el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), detalló que ya hay 43 proyectos presentados por casi US$ 150.000 millones, con estimaciones de llegar pronto a US$ 200.000 millones, de los cuales 23 proyectos ya cuentan con aprobación por cerca de US$ 50.000 millones.
"Este desarrollo de sectores no perjudica a los demás, los ayuda, porque genera los dólares necesarios para el equilibrio general y elimina de raíz la supuesta 'restricción externa'", explicó. Remarcó además que se resolvió la deuda de US$ 40.000 millones con importadores y que las empresas hoy pueden girar dividendos e importar libremente.
Además de defender el rumbo, el ministro Caputo buscó desterrar cualquier duda sobre las chances del gobierno de Javier Milei de renovar su mandato en 2027. Según aseguró, esto se deberá en parte a la Reforma de la Carta Orgánica del BCRA, a la que calificó como "refundacional y la reforma más importante de los últimos 100 años".
"Si fuera Kicillof y esta ley sale, ni me tengo que presentar (como candidato a presidente). Porque un degenerado fiscal no puede sobrevivir con una ley que prohíbe el financiamiento monetario al Tesoro", continuó.
Dentro del paquete de reformas que impulsa el Gobierno, Caputo celebró la Ley de "grillete fiscal" y el impacto de la reforma laboral y la de la Ley de Mercado de Capitales. En este punto, se dirigió a los agentes de bolsa y operadores presentes y los instó a desarrollar nuevos instrumentos de financiamiento en el mercado local. "Hace 25 años que viven del rulo y del 'contado con liqui'", les dijo.
Consultado sobre las encuestas y el clima social de cara a los próximos compromisos electorales, Caputo restó valor a los sondeos de opinión privada: "Las encuestas no pegan una, ni siquiera le pegan al lado (ganador)".
En contraste, respaldó la gestión con los datos de las cuentas nacionales y de pobreza de organismos oficiales e instituciones privadas, al señalar que millones de argentinos han salido de la pobreza e indigencia a medida que la inflación se desacelera.
"Sabemos que el año que viene es electoral y venimos trabajando hace más de un año en medidas y amortiguadores que irán conociendo a su tiempo. Argentina está por primera vez en su historia cambiando de tendencia para bien", concluyó el ministro.
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