Milei no pedirá disculpas a Lula y prepara una cumbre de presidentes de derecha en Buenos Aires
Mientras el Gobierno argentino advirtió hoy que el presidente Javier Milei no piensa pedirle disculpas a su par brasileño Lula, pese a la crisis diplomática sin precedentes entre ambos países, la Cancillería del país vecino, conocida como Itamaraty, ratificó su exigencia de que abandone Brasilia el embajador argentino Daniel Raimondi, en una medida idéntica que consolida la rebaja de la relación bilateral al nivel de encargado de negocios, limitada a la faz comercial. Raimondi regresará mañana a la Argentina, según confirmaron a LA NACION fuentes oficiales.
Pese a que anoche la Cancillería emitió un comunicado difuso respecto del retiro forzado de Raimondi de la capital brasileña, este miércoles el propio Quirno lo confirmó en una presentación ante la prensa en la Casa Rosada. Sin embargo, en la sede de gobierno descartaron que Milei vaya a pedir disculpas a Lula por haberlo llamado “ladrón”, “corrupto” y “presidiario”, justamente las descalificaciones que le prodigó en San Pablo y que repitió esta semana en tres entrevistas con medios de comunicación argentinos.
Sin aplacar la tensión, horas después de la decisión de Brasil de reducir la relación bilateral a nivel de encargado de negocios, la Casa Rosada y la Cancillería decidieron redoblar la apuesta y confirmaron que está en carpeta la organización de una cumbre de presidentes de la derecha regional en Buenos Aires, aún sin fecha precisa.
“Ha habido expresiones de ambos lados que transparentan esas diferencias políticas e ideológicas. Argentina decidió no trasladarlas al ámbito diplomático; lamentablemente, Brasil tiene todo el derecho a decidir lo que ha decidido. Lo lamentamos porque entendemos que hay otro camino para preservar las relaciones entre nuestros países”, afirmó el canciller Quirno, quien citó a una conferencia de prensa en Balcarce 50 para dar detalles de la confirmada visita del Papa León XIV al país, el próximo 8 de noviembre.
Sin contestar puntualmente sobre un eventual pedido de disculpas que aquiete los ánimos con su principal socio comercial, el canciller se esforzó en aclarar que los insultos del Presidente hacia Lula tuvieron su contraparte en “miembros del gobierno brasileño que también insultaron al Presidente”. Ante las críticas de Lula, que días atrás habló de “injerencia” de Milei en asuntos internos de Brasil, Quirno recordó sin levantar el tono que “el propio Lula visitó a la presidente Cristina Kirchner en su prisión domiciliaria, y no hubo ninguna queja de injerencia”.
Anoche, como informó LA NACION, el canciller brasileño Mauro Vieira le entregó al embajador argentino Raimondi una protesta formal por los insultos de Milei a Lula, con una decisión incluida, la de rebajar, por primera vez en décadas, su vínculo con la Argentina al nivel de encargado de negocios. Y pospuso sin fecha el regreso del embajador Julio Bitelli a Buenos Aires. También pidió la salida del propio Raimondi de Brasilia, algo que se terminó de confirmar recién hoy.
Vieira afirmó este miércoles que la medida regirá “hasta que cesen las condiciones que provocaron esa decisión” y que se requieren “explicaciones satisfactorias” por parte del gobierno argentino. “La educación y el respeto son fundamentales, sin eso no hay diálogo”, dijo el canciller brasileño al programa Modo Fontevecchia.
Cerca de las 23, la Cancillería nacional emitió una respuesta oficial en la que “lamentó” la decisión de Brasil “de seguir aislándose del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas”. Describió la definición como “unilateral” y destacó que Itamaraty “solicitó el regreso” del embajador argentino en Brasil a la Argentina.
Desde Brasilia afirmaron a este diario que bajar el grado del vínculo bilateral “tiene como consecuencia lógica” el regreso de Raimondi, aunque aseguran que el diplomático “no tuvo nada que ver con las agresiones reiteradas que provocaron la decisión”. Ante la consulta de LA NACION, el embajador Raimondi prefirió no contestar. Su regreso al país podría darse en los próximos días.
“La cancillería brasilera llamó a nuestro embajador argentino en Brasil, donde determinó que relación es a nivel encargado de negocios y pidió también que nuestro embajador se retire de Brasil. Esto es una decisión unilateral de Brasil que lamentamos”, afirmó Quirno hoy, en la conferencia de prensa.
El enojo del presidente de Brasil se potenció con las últimas tres apariciones mediáticas de Milei, en las que repitió que considera a Lula como “ladrón” y “presidiario”. Explicó, tanto en LN+ como en radio Mitre y en una entrevista en el streaming La Casa, que se basaba en que la condena a Lula fue anulada por un “error administrativo” de la justicia de ese país, sin demostrar la inocencia del mandatario brasileño. “Tengo formas horribles, pero digo la verdad”, se justificó el mandatario argentino. Sin medias tintas, dijo que espera que “Brasil también se pinte de azul”, en alusión a un posible triunfo del opositor Flávio Bolsonaro en los comicios presidenciales de octubre, porque –afirmó- “sacarse a los corruptos y chorros de encima siempre es bueno, sacarse a los zurdos de encima siempre es bueno”.
La participación de Milei en la reunión del Partido Liberal, en San Pablo, que erigió a Bolsonaro como candidato presidencial para las elecciones del 4 de octubre, fue la mecha que encendió el fuego de la reciente pelea entre ambos presidentes, con Lula da Silva en carrera por su reelección y el Gobierno apoyando a su principal contrincante.
En sus respuestas a la prensa, Quirno aprovechó para afirmar que Lula da Silva “tiene conflictos con Paraguay y otros países”. Y desempolvó un viejo reclamo a su socio del Mercosur, al afirmar que “fuimos informados cinco días después de que [Nicolás] Maduro fue retirado del poder en Venezuela, que Brasil dejaba la representación nuestra en Venezuela, cuando Argentina tenía ciudadanos en riesgo de vida”. Quirno reconoció que esa decisión de Brasil fue tomada luego de que el propio Milei publicara una foto de Lula y el ya expresidente chavista en sus redes sociales.
“La región está cambiando de dirección ideológica. Nosotros eso lo celebramos y esperamos que eso también suceda en Brasil”, dijo Quirno, un rato antes de confirmar que el Gobierno trabaja para organizar una cumbre de mandatarios de derecha en Buenos Aires, posiblemente después de que se defina el próximo presidente brasileño.
“Ese liderazgo [de Milei] es lo que lleva a que hoy tengamos un grupo de una docena de países, que estamos alineados con estas ideas y en las cuales nos apoyamos constantemente. Eso probablemente derive en una invitación del presidente Milei, a realizar una reunión en Buenos Aires tan pronto las agendas lo permitan”, dijo Quirno. De todos modos, varios de los líderes que serán invitados tienen la decisión de no enemistarse con el presidente de Brasil, cabeza de la principal economía de la región.
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