Cuánto cuesta llenar el tanque en cada país de la región y qué lugar ocupa la Argentina en el ranking de precios
El precio de los combustibles varía enormemente entre los diferentes países de América Latina, producto de políticas de subsidios, estructuras impositivas y niveles de producción petrolera muy distintos entre sí.
Un estudio realizado por Global Petrol Prices permite conocer con precisión esas diferencias. El sitio especializado analizó el valor por litro de la nafta común (súper) en cada país de la región, tomando como referencia los valores vigentes al 27 de julio.
La Argentina ocupa el puesto 18 sobre 30 naciones evaluadas, en una tabla que va desde los valores prácticamente simbólicos de Venezuela hasta los más elevados de Uruguay. La comparación permite dimensionar en qué punto se encuentra el país en relación con sus vecinos y con otros mercados de la región.
Los datos surgen de una comparación en dólares, lo que deja fuera de análisis las diferencias de poder adquisitivo entre los países. Aun así, el ranking ofrece una fotografía clara de cómo se ubican los precios de la nafta en Latinoamérica y el Caribe en este momento.
Venezuela encabeza el ranking con el litro de nafta súper más barato de la región, a apenas USD 0,035, lo que implica un costo de USD 1,75 para llenar el tanque (auto con tanque de 50 litros), equivalente a $2.660 en moneda argentina (la cotización oficial de ese día era de $1.520 por dólar). Ese valor corresponde a la nafta subsidiada, que es la que reciben la mayoría de los venezolanos a través de un sistema de precios diferenciados. En el país también se comercializa una segunda variante, denominada nafta a precio internacional, que se vende a USD 0,50 el litro, y una nafta premium, cuyo valor es de USD 1 por litro.
Bolivia se ubica en el segundo lugar del ranking, con un litro a USD 0,611. Llenar el tanque en ese país cuesta USD 30,55, unos 46.436 pesos argentinos. Ecuador completa el podio de los precios más bajos, con un litro a USD 0,863 y un tanque completo que asciende a USD 43,15, equivalente a 65.588 pesos.
Más abajo en la tabla, aunque todavía entre los valores más bajos de la región, aparece Paraguay, en el sexto puesto, con un litro a USD 1,196 y un tanque que cuesta USD 59,8, unos 86.640 pesos argentinos.
Brasil se ubica en el décimo lugar del ranking, con un litro a USD 1,282. Llenar el tanque en ese país demanda USD 64,1, alrededor de 97.432 pesos en moneda argentina. Ese valor lo posiciona por debajo de Argentina, que ocupa el puesto 18 con un litro a USD 1,424 y un tanque completo que cuesta USD 71,2, unos $108.224 para un vehículo con un tanque de 50 litros.
De esta manera, Argentina se ubica en la mitad de la tabla, con un precio de la nafta superior al de Brasil pero inferior al de la mayoría de los países del Caribe. La diferencia entre ambos países vecinos ronda los USD 7 por tanque completo, lo que equivale a algo más de $10.000 al tipo de cambio oficial utilizado en el relevamiento.
En el otro extremo de la tabla se ubican los países con los valores más elevados. Chile, por ejemplo, aparece en el puesto 22, con un litro a USD 1,573 y un tanque completo que asciende a USD 78,65, unos 119.548 pesos argentinos. Ya en el puesto 27 se ubica Cuba, con un litro a USD 1,95 y un tanque que cuesta USD 97,5, alrededor de 148.200 pesos.
Barbados ocupa el puesto 28, con un litro a USD 1,992 y un tanque completo de USD 99,6. Belice se ubica en el puesto 29, con un litro a USD 2,032 y un tanque que cuesta USD 101,6, unos 154.432 pesos argentinos.
El país con la nafta más cara de toda la región es actualmente Uruguay. En ese país el litro de nafta común se vende a USD 2,205 y llenar el tanque cuesta USD 110,25, equivalente a 167.580 pesos argentinos. Es decir que el conductor de un auto con un tanque de 50 litros debería gastar $59.356 más en Uruguay que en Argentina para llenar el tanque.
Los precios internacionales del petróleo, que inciden de manera directa en el valor de los combustibles en toda la región, atravesaron meses de fuerte volatilidad a raíz del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que se intensificó a partir del 28 de febrero. El cierre parcial del estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que transita cerca de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, llevó al barril de Brent a superar en marzo los USD 115, sus valores más altos en meses.
A mediados de marzo, los precios llegaron a retroceder más de un 5%. Sin embargo, la calma duró poco: a fines de ese mes, nuevos ataques con misiles y drones lanzados contra Israel volvieron a empujar al Brent por encima de los USD 115 y al WTI por arriba de los USD 100 por barril, lo que provocó fuertes subas de precios en los combustibles en Argentina y en el resto de los países de la región.
El último salto se produjo el 13 de julio, cuando Estados Unidos restableció el bloqueo naval sobre los puertos iraníes ubicados en el estrecho de Ormuz y anunció una tasa del 20% sobre la carga transportada por los buques que atraviesen esa ruta. La medida, que luego fue desestimada, provocó una suba de más del 9% en el precio del Brent, que llegó a cotizar cerca de los USD 83 por barril, en el marco de un año marcado por la incertidumbre sobre el abastecimiento energético global.