Crisis sin precedentes: Brasil retira a su embajador de la Argentina y rebaja al mínimo su relación diplomática
En una decisión sin precedentes, Brasil decidió retirar a su embajador de la Argentina, hoy representado por Julio Bitelli, y, además, rebajó al mínimo su relación diplomática con el gobierno de Milei: de ahora en adelante será de encargado de negocios y no habrá un diplomático de carrera en la embajada.
“Antes las reiteradas agresiones de Milei, tres desde el domingo, comunicamos que mientras subsista esa situación Bitelli no vuelve”, definió ante Infobae una fuente importante de Itamaraty.
Y agregó: “Hemos decidido que mientras tanto se rebaje la relacion al nível de encargado de negocios. Mientras siga Milei con los ataques, se rebaja la relación”.
A la par de esta decisión, fue citado a la cancillería local el embajador argentino, Daniel Raimondi.
El conflicto comenzó luego de la visita de Milei a Brasil para apoyar a Flavio Bolsonaro en la carrera por la presidencia. Allí, el presidente argentino calificó a Lula de “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”. También insultó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien definió como “basura calva”. En el gobierno brasileño interpretaron esa intervención como una injerencia en asuntos internos. La reacción se agravó porque los ataques se produjeron en territorio brasileño y alcanzaron tanto al jefe de Estado como a un magistrado del máximo tribunal.
La tensión escaló todavía más por la defensa que Milei hizo de Jair Bolsonaro. El mandatario argentino lo definió como un “amigo injustamente encarcelado”, pese a que el ex mandatario brasileño cumple prisión domiciliaria y fue condenado a más de 27 años de cárcel por encabezar un intento de golpe de Estado en enero de 2023 contra Lula.
Cuatro días después, Lula habló por primera vez en forma directa sobre el episodio. Durante un acto en Brasilia para oficializar su candidatura presidencial por el Partido de los Trabajadores, dijo: “Ustedes vieron la payasada que vino a hacer aquí el presidente de Argentina. Yo no dije nada, porque mi relación es una relación de jefe de Estado a Estado, y me gusta el pueblo argentino, así que no voy a estar intercambiando cosas con esa cosa”.
En el mismo discurso añadió: “Quiero decirles que, mientras yo sea presidente, mientras yo esté vivo, nadie de afuera va a meterse en las elecciones brasileñas”. Antes, ante periodistas, había reaccionado con ironía: “¿Quién es ese tipo?”.
La crisis había incluido otro movimiento diplomático: Itamaraty convocó al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para pedir explicaciones. La primera reunión entre Raimondi y Vieira duró aproximadamente 40 minutos y terminó sin una salida cercana.
En diálogo con Infobae, Mauro Vieira fue contundente sobre el conflicto: “Fue una provocación sin precedentes en más de 200 años de relaciones bilaterales”.
Y agregó: “Vino en un viaje privado a Brasil para participar de un evento partidista y el contenido de sus declaraciones fue agresivo y caracteriza una intromisión en temas internos y una ofensa no solamente al presidente Lula y al Poder Judicial, sino que también a las instituciones democráticas y al pueblo brasileño”.
Lejos de desescalar, Milei volvió a cargar contra Lula días después. En una entrevista con Luis Majul por LN+, afirmó: “Es ladrón, es un corrupto. Fue condenado. Estuvo preso, con lo cual es cierto lo de presidiario. Lo liberaron por una falla administrativa, no por ser inocente. Por lo tanto, es ladrón y es un corrupto”.
También justificó su conducta con una definición política más amplia. “Lo hago porque soy un cruzado de las ideas de la libertad”, sostuvo, y agregó: “Yo fui a Brasil y no ataqué a los brasileños. Hablé de Lula, el corrupto, el presidiario que fue condenado por un juez porque no coincide ideológicamente”.
El mandatario argentino también denunció que Brasil era responsable “del 25% de la campaña antiargentina” desplegada en redes sociales durante el Mundial de fútbol en Estados Unidos. Vieira calificó ese nuevo pronunciamiento como una “provocación sin precedentes”.
Estas últimas declaraciones de Milei fueron el detonante final para la decisión que se tomó en Itamaraty. Por ahora, no volverá el embajador Bitelli a la Argentina y la relación bilateral quedó reducida a un mínimo histórico. Las consecuencias de algo así para la Argentina con su principal socio comercial son difíciles de dimensionar.