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clarin.com · hace 22 horas · Clarin.com - Home

Los economistas ven riesgo de una corrida y Caputo les contestó: “No saben, yo tengo más información”

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En un webinar organizado durante la semana por BlackTORO, el economista Ricardo Arriazu dijo que la demanda de dólares es la variable más importante para explicar el comportamiento de la economía argentina. Recordó que durante el último año los argentinos compraron US$ 40.000 millones y que en 2027 la demanda será elevada. Desde que el Gobierno removió el cepo, adquirieron US$ 60.000 millones y en lo que va de este año US$ 13.000 millones.

“Yo creo que la corrida va a existir, va a ser tardía, no va a ser temprana, y eso le da una enorme oportunidad al Gobierno para acumular”, dijo Arriazu en una de las presentaciones que dio por el país en la semana y se subió a las redes.

La frase de Arriazu puede leerse como mitad del vaso vacío pero también la otra mitad, lleno: van a seguir yéndose los dólares por atesoramiento pero el Banco Central tiene tiempo para seguir comprando. Es que la autoridad monetaria se hizo en el año con más de US$ 13.100 millones, capturando el 18,8% del volumen operado desde el inicio del programa, sin dudas más de lo esperado.

En esa misma línea hizo declaraciones Kristalina Georgieva, la titular del FMI, el lunes último cuando le dijo a Santiago Bausili que siguiera comprando divisas después de brindar apoyo al programa.

“No es casual que haya ido a Vaca Muerta la directora del FMI, ahí está la base de generación de dólares con la cual se le pagará, porque el organismo ya dijo que está interesado en bajar la exposición en el país”, dice Martín Redrado, ex presidente del BCRA. “Nadie quiere ser agorero, pero uno mira la historia y si no quiere decirle corrida o usar ese término, lo llamaría tensión a lo que pasa en los años electorales con el dólar”.

Fernando Marull, por su parte, dijo: “Estamos todos los economistas hablando de la corrida 2027 y el Gobierno mismo se va preparando para ello porque todos mencionamos el tema”.

De hecho Marull armó un monitor de poder de fuego 2027. Allí alistó las principales herramientas con que cuenta el Gobierno para enfrentar la demanda del mercado: venta del Tesoro de bonos dollar link, venta del Banco Central de dólar futuro, venta de dólares del Tesoro, swaps, reservas, tasa de interés y encajes. Cada una de estas variables son perillas que el Gobierno puede mover para un lado o el otro, en caso de necesitar llevar alivio al dólar. Marull encontró que la mayoría de la botonera cuenta con más margen que hace un año para intervenir y, llegado el caso, descomprimir. En 2025 se necesitaron US$ 20.000 millones entre todos aquellos instrumentos para sostener el dólar dentro de la banda. En la Casa Rosada se jactan con que esta vez contarán incluso más.

El viernes el ministro de Economía, Luis Caputo, pareció descartar cualquier corrida o tensión como dicen los economistas. Fue en un reportaje al canal A24: “Yo tengo más información, sé qué vamos a hacer. No coincido con lo que dicen los consultores del año que viene y un año electoral. No va a pasar nada de lo que la gente cree”.

Ese mismo día salió el dato de junio de cuantos dólares compraron los argentinos: US$ 2.400 millones, una cifra mayor a mayo.

La demanda de dólares de los privados no cede por motivos económicos y también de expectativas, como apunta Caputo.

Primero, hay más demanda de dólares porque hay más oferta, algo que sucede en un contexto internacional favorable para Argentina (la Reserva Federal sigue sin mover las tasas de interés y los términos de intercambio son los mejores de los últimos cuarenta años, según el economista Martín Polo). También hay más oferta de dólares por cuestiones normativas: hay obligación de liquidar divisas después de embarcar las exportaciones.

En las últimas semanas el Gobierno exhibió tres capas de blindaje para la transición al frente electoral que viene: presentó el programa financiero 2027, recibió el apoyo del FMI con la visita de su directora a la Argentina y ratificó su compromiso de limitar la dominancia fiscal de la economía anunciando una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central además de un proyecto de grillete fiscal. Sin embargo el riesgo país no solo no bajó sino que subió levemente. ¿Será por lo que dicen los economistas? ¿Autoprofecía cumplida?

Javier Milei defiende el desarme de las LEFI de hace un año atrás. Dice que de lo contrario la dolarización de 2025 habría sido mayor. Por eso cabe esperar un endurecimiento monetario en clave cambiaria hacia adelante, más luego de que el dólar tocara el techo de $ 1.500 -nivel sobre el cual también advirtieron Roberto Frenkel y Lucas Llach hace poco, aunque por argumentos diferentes-, absorbiendo liquidez de corto plazo, desincentivando la demanda de dólares y ofreciendo cobertura en pesos. Y más, si la desinflación no está firme y el impacto de la suba del dólar de junio impactará.

En abril JP Morgan estimó que la compra de los argentinos de dólares en 2027 sería unos US$30.000 millones.

Ezequiel Burgo

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