Kicillof no viajará a La Rioja y evitó una foto con Máximo, pero siguen los gestos de distención
El próximo martes 4 de agosto se cumplirán 50 años desde que fue hallado, sin vida, el cuerpo del obispo de La Rioja Enrique Angelelli, a la vera de la ruta 38, camino a la capital provincial. Este sábado se concretará uno de los momentos más importantes de los homenajes organizados por el gobierno provincial para conmemorar el medio siglo del martirio del sacerdote cordobés, cuya muerte fue inducida por sus perseguidores castrenses y presentada como un accidente.
El cincuentenario encierra una fecha de alto valor simbólico para los organismos de derechos humanos y para la provincia, pero también para el peronismo.
El mandatario provincial, Ricardo Quintela, invitó a todos los sectores del peronismo, pero en especial al diputado nacional Máximo Kirchner y al gobernador bonerense Axel Kicillof. Desde que se conoció la convocatoria comenzaron los interrogantes sobre un posible encuentro entre ambos, en tierra riojana, y con Quintela como puente de unidad. La escena no sucederá, porque el mandatario bonaerense no asistirá al encuentro. En su lugar viajará Cristina Álvarez Rodríguez, actual jefa de asesores de Kicillof y una persona muy cercana a su entorno. Su presencia en la conmemoración significará un freno para las especulaciones sobre un nuevo distanciamiento entre Máximo y Axel, pero al mismo tiempo un puente de distención ante un momento que, en medio del cincuentenario por Angelelli, tendrá un profundo impacto en la coyuntura interna del peronismo.
Kirchner llegó a La Rioja este viernes, antes del arribo de la enviada de Axel. Fue recibido personalmente por Quintela.
“Hoy recibí al diputado Kirchner, quien viajó a La Rioja para sumarse a los actos por los 50 años del martirio de Monseñor Angelelli y los Mártires Riojanos”, anunció el anfitrión. El gesto también buscó sumar distención a la disputa interna. Quintela desafió a Cristina en la disputa por la presidencia del PJ y después resignó sus ambiciones. Este viernes se encargó de recibir al hijo de la dos veces presidenta y acompañarlo en distintos lugares de la provincia. Las imágenes volvieron a mostrar a un Kirchner enfocado en ampliar su contacto con el público. Aunque en su entorno no agrada la interpretación, lo cierto es que Máximo cada vez se mueve más como un candidato, pero sin decirlo.
Su aparición en La Rioja sucede luego de la entrevista que concedió al programa “La Ley de la Selva”, conducido por Alejandro Bercovich.
En ese dialogo buscò desdramatizar la interna. Aseguró que la imagen de una ruptura profunda no refleja el funcionamiento cotidiano del espacio político. “Conozco la perplejidad que genera esta disputa en el resto del país. No hay una pelea en el peronismo del conurbano”, atajó. pero al mismo tiempo asumió que “existen cruces de declaraciones”. Fue una sutil alusión a los duros cruces de la interna bonaerense, especialmente entre La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Los contrapuntos llegaron al Senado provincial y lo dejaron al borde de la parálisis. En ese contexto Kicillof y Kirchner navegaron las últimas semanas, aunque en los últimos cuatro días comenzaron movimientos determinantes para lo que vendrá. El gesto de Kirchner para bajarle la tensión a la interna fue el prólogo del anuncio de la estrategia internacional que llevará Cristina en el Comite de Derechos Humanos (CDH) de la Organización de las Naciones Unidas.
La autodefensa judicial apunta a poner en crisis la condena de la Corte en su contra, especialmente sobre la anulación de sus derechos políticos y la inhabilitación para ejercer cargos públicos. La idea de los abogados Rafael Valim y Javier Borrego es que pueda volver a presentarse en 2027, aún cumpliendo prisión domiciliaria. Nada de eso pasó inadvertido en La Plata, donde cierran filas contra la condena, pero se muestran cautelosos sobre el adelantamiento de la coyuntura electoral del año que viene. “Estoy preparado para dar las discusiones y los debates internos que sean necesarios”, dijo Kirchner y dejó el guante. Kicillof no lo tomará este sábado, pero sus dirigentes aseguran que sólo es cuestión de tiempo, mientras explican que la decisión de no viajar a La Rioja sólo tiene que ver con cuestiones de agenda. Otros arriesgan que sólo busca evitar otro adelantamiento: el de su virtual candidatura.