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perfil.com · hace 15 horas · Gretel Ledo

Gobernanza de la IA

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Ayer, la disputa por el dominio territorial flameaba la bandera del imperialismo. Hoy, la mente humana se traduce en un archipiélago apetecible por la inteligencia maquínica. En el ojo del huracán China y Estados Unidos se lanzan misiles en la carrera hegemónica por la coronación arquitectónica de la gobernanza global de la IA.

El gigante asiático pisó fuerte el pasado 16 de julio con la creación de la World Artificial Intelligence Cooperation Organization (Waico). Con sede en Shanghái sobrevuela muy por encima de EE.UU. No se trata de un simple negocio económico sino de la nueva ruta de la seda china. La piedra angular es el firme posicionamiento como cabeza para propulsar nuevas iniciativas de cooperación tecnológica con países del Sur Global. Brasil, Rusia, Sudáfrica, Indonesia, Pakistán, Cuba y Venezuela están entre los 29 que participaron como miembros fundadores. Ausentes EE.UU. y los principales países europeos occidentales. Waico es la primera organización intergubernamental a nivel global en pos de alianzas con bloques regionales de América Latina (Celac), África (Unión Africana), el mundo árabe y el Sudeste Asiático (Asean). Aboga por una IA beneficiosa, segura, justa y centrada en las personas (ONU). Medular son las reglas de uso compartido de la IA en tajante diferencia al modelo Silicon Valley. El Open Source es un sello asiático en el posicionamiento de modelos abiertos que garantizan a terceros países el acceso a tecnologías de IA sin la dependencia exclusiva de proveedores privados cerrados. Sin embargo, tanto la nube, los chips como el desarrollo de datos operan bajo estándares del ecosistema tecnológico chino.

Para Xi Jinping los senderos se bifurcan en cooperación, acceso compartido y participación de los países en desarrollo para la reducción de brechas tecnológicas. La concentración en un puñado de países o empresas es un tiro por elevación a los EE.UU.

Mientras Pekín avanza en un claro posicionamiento geopolítico definiendo mecanismos internacionales de cooperación tecnológica para la IA abrazando el modelo de código abierto; EE.UU. va por minimizar trabas a la innovación privada con enfoque pro desregulación. En tanto la Unión Europea (UE) ya cuenta con marco normativo propio que incluso clasifica los niveles de riesgos de la IA. Entre los mecanismos sancionatorios se incluyen multas de 35 millones de euros o hasta 7% de la facturación global anual por violación de prácticas prohibidas. Se busca una IA coherente con los DDHH, la democracia y el Estado de derecho.

El exceso normativo europeo ¿puede humanizar a la IA? El fomento del Open Source chino, ¿puede sustituir el pensamiento crítico humano por el pensamiento oracular de la IA agéntica? La flexibilización de la hegemonía tecnológica privada norteamericana, ¿puede evitar el secuestro de la imaginación?

En 2017, Arabia Saudita se convierte en el primer país en otorgar ciudadanía a un androide con IA: Sophia. Humanoides pasan a tener derechos, remuneración por su trabajo, ser propietarios, participar en la vida política y cultural. Con la iniciativa del Poder Ejecutivo, Argentina planifica la creación de un marco jurídico para sociedades comerciales no humanas. La inequidad hoy se viste de avance tecnológico. Entidades que desarrollan su objeto mediante sistemas algorítmicos autónomos o agentes de IA, funcionan sin personal en relación de dependencia con una razón social automatizada abriendo múltiples interrogantes para el ámbito laboral, el ético y moral.

La mirada de la cancelación humana subyace como plataforma política indiferente a un mecanismo participativo como la consulta popular que debiera representar los intereses del vivir en sentido comunitario.

La nueva página donde antes la escribían los humanos de cara al futuro tiene un nuevo órgano ejecutivo que migró la toma de decisiones a la inteligencia maquínica. El centro es el singularitarismo, una singularidad tecnológica donde la IA no solo supere sino reemplace a la humana.

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