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lanacion.com.ar · hace 2 horas · Melisa Reinhold

Carta Orgánica: qué piensan cuatro expresidentes del Banco Central sobre la reforma de Milei

LA NACION

El Gobierno anunció una nueva reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) y busca desandar los cambios que se habían hecho en 2012 durante el kirchnerismo, una noticia que abrió el debate institucional sobre cuáles deberían ser las misiones y facultades de la autoridad monetaria. Entre los exfuncionarios que alguna vez estuvieron al mando de la institución hay coincidencias en la necesidad de algunas modificaciones, aunque en ciertos casos discrepan sobre el camino elegido.

La iniciativa fue presentada anoche por el presidente, Javier Milei, en cadena nacional. El proyecto elimina los objetivos múltiples incorporados durante el kirchnerismo —como promover el empleo, el desarrollo económico y la equidad social— para volver al mandato exclusivo de preservar el valor de la moneda. Además, prohíbe cualquier forma de financiamiento monetario al Tesoro, elimina las Letras Intransferibles, modifica el tratamiento de las ganancias del BCRA y endurece las condiciones para remover a las autoridades de la entidad.

Entre los consultados aparecen algunos consensos. Coinciden en que la institución necesita mayor independencia respecto del poder político y que la asistencia monetaria al Tesoro debería tener límites mucho más estrictos. Sin embargo, las diferencias surgen sobre cuán rígida debe ser esa independencia y cuál debe ser la misión del organismo.

“Desde que Milei propuso que había que ‘cerrar’ o incluso ‘quemar’ el Banco Central, me opuse a esta disparatada propuesta. Me alegra mucho ver que lo que hoy propone el Presidente es lo que sostuve siempre y lo que llevé a la práctica cuando me tocó presidir el BCRA: ‘Es misión primaria y fundamental del Banco Central preservar el valor de la moneda’. Hay que modificar la Carta Orgánica de Cristina Fernández de Kirchner y garantizar la independencia del BCRA dándole estabilidad institucional a su directorio (todos están a tiro de decreto hoy, lo contrario a la independencia declamada)“, expresó Alfonso-Prat Gay en las redes sociales, quien presidió la entidad entre diciembre de 2002 y septiembre de 2004, durante la presidencia de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner.

Para Alfonso Prat-Gay, la misión primaria y fundamental del Banco Central tiene que ser "preservar el valor de la moneda’.

De hecho, Prat-Gay fue el último presidente del BCRA que llegó a ejercer durante dos gestiones de gobierno diferentes, lo que habla de la poca estabilidad institucional que tiene el Banco Central. Luego, más allá de algún recambio de nombres dentro de una misma presidencia, el resto de los expresidentes asumieron y se fueron de acuerdo con quien gobernaba en la Casa Rosada. Ese es otro de los puntos que busca modificar la nueva Carta Orgánica.

“Para evitar la injerencia del Ejecutivo en el directorio de la entidad, debe existir una simetría entre el nombramiento y la remoción de estos funcionarios (aprobación por dos terceras partes de ambas cámaras del Congreso). La nueva Carta Orgánica debe regir a partir del próximo gobierno para evitar especulaciones y fortalecer la institucionalidad", consideró Martín Redrado, expresidente de la institución entre 2004 y 2010.

Entre otras de sus propuestas, señaló que es necesario reducir la cantidad de directores a seis, y dividir los nombramientos en mayoría a propuesta del oficialismo y minoría por la oposición, sin coincidir con el período presidencial. “De esta forma se garantiza la continuidad de la política monetaria y de la supervisión del sistema financiero, más allá del cambio de gobierno”, añadió.

Para Alejandro Vanoli, quien ocupó el cargo entre octubre de 2014 y diciembre de 2015, también coincidió con discutir el endurecimiento de los mandatos. Sin embargo, consideró que hay “mucha hipocresía” en que los institucionalistas le pidieron la renuncia cuando asumió Mauricio Macri la presidencia, ya que no tendría un funcionario en el BCRA afín a la administración del Gobierno.

Para Martín Redrado, para evitar la injerencia del Ejecutivo en el directorio de la entidad debe existir una simetría entre el nombramiento y la remoción de estos funcionarios

“Genera ruido que hablemos de la independencia del Central cuando el actual ministro de Economía [Luis Caputo] era socio del actual presidente del Banco Central [Santiago Bausili]. Creo que es un intento de decirle al mercado que Bausili va a seguir, independientemente de lo que pase y de la política electoral. En todo caso, si vamos hacia un Banco Central independiente, ¿no debería ser una figura que no tenga tanto grado de exposición política o cercanía al ministro de Economía, o al Gobierno que se va? ¿Por qué en 2015 tuvieron otro criterio?“, criticó Vanoli, en diálogo con LA NACION.

Otro de los puntos clave de la reforma es que el Banco Central tenga una única misión: preservar el valor de la moneda. Para Redrado, el objetivo debe estar en la estabilidad de precios y monetaria, pero también en la estabilidad financiera. En ese sentido, remarcó la importancia de que la institución tenga autonomía para ejercer la política monetaria y regulatoria a través de la Superintendencia de Entidades Financieras.

“Yo creo que lo mejor que puede haber para un banco central es un mandato doble. La estabilidad monetaria, la baja de la inflación y el empleo. Anteayer, Kevin Warsh, titular de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) defendió el mandato doble, que en Estados Unidos es ley conciliar un programa de desinflación con una baja del desempleo. Está bueno que el BCRA pueda coordinar la política monetaria con la política fiscal y de ingresos. Esto también sucede en Australia, Nueva Zelanda, Uruguay, China. El Banco Central Europeo, con mandato único, está estancado hace 25 años. Porque el sesgo que puede tener un banquero central, si solo le importa la inflación, es subir las tasas de interés por las nubes y sacrificar la economía real”, opinó Vanoli.

El Gobierno también quiere prohibir cualquier tipo de financiamiento al Tesoro, una práctica que implica emitir para financiar el déficit del Estado. En la mirada de Redrado, es necesario que se elimine la emisión monetaria para financiar al Tesoro vía adelantos transitorios, utilidades contables y la posibilidad de usar los dólares del Banco Central. También se debe eliminar el financiamiento indirecto a través de la integración de los encajes bancarios con títulos públicos.

Para Alejandro Vanoli, el Banco Central tiene que tener un mandato doble entre cuidad la estabilidad de la moneda y la actividad económica

“Se debe eliminar el artículo 17, inciso f, que también implica un financiamiento espurio (un engendro de la reforma hecha en 2012), manteniendo al Banco Central exclusivamente como prestamista de última instancia del sistema financiero", aseveró.

En cambio, para Vanoli es un “error” matar todos los instrumentos que el Banco Central puede operar, pero sí coincidió en la necesidad de restringirlos. En este punto, se mostró crítico con la política económica de Alberto Fernández porque no se abordó la aceleración de la inflación, pero discrepó con que el aumento de precios en la Argentina sea únicamente un “fenómeno monetario” —visión del Gobierno actual—, sino que también entran en juego otros factores, como el actual shock energético por la crisis en Medio Oriente.

“En la Argentina no te podés dar el lujo de tener una emisión descontrolada, pero hay veces que hay que tener una política monetaria más expansiva si tenés una economía muy deprimida. El tema es que se han usado mal estos instrumentos, pero eso no quiere decir que haya que eliminarlos“, cerró Vanoli.

Por su parte, Mercedes Marcó del Pont, quien estuvo al frente de la entidad entre 2010 y 2013, señaló que la modificación encarada por Milei “es grave porque le está quitando facultades para regular sobre cuestiones que son hoy muy importantes para los consumidores que están endeudados, de las pequeñas y medianas empresas que no tienen crédito”.

Para Mercedes Marcó del Pont “se pierden las facultades" con la reforma

“Se pierden las facultades para intervenir en temas tan sensibles como es el costo que te cobran en la tarjeta de crédito, o lo que te pagan por un plazo fijo, o eventualmente hacia dónde va el crédito, cuáles son las prioridades en la asignación de crédito”, advirtió en declaraciones a Radio del Plata.

Respecto a endurecer las condiciones para la remoción del presidente de la entidad para que se necesiten dos tercios tanto de la Cámara de Diputados como del Senado, Marcó del Pont afirmó que se trata de “una barbaridad”.

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