El error de Milei y Trump que puede favorecer a Lula
La campaña presidencial brasileña se ve envuelta en una disputa que trasciende las fronteras de Brasil . La intervención de Javier Milei y Donald Trump en el escenario electoral, con su apoyo a Jair Bolsonaro, podría tener un efecto contrario al deseado y favorecer a Lula da Silva . En este juego de alianzas, intereses y zonas de influencia, las elecciones de octubre se presentan como un paso decisivo para el futuro político de América Latina.
Lula cometió el error de continuar la polémica. Ayer comentó que la visita del presidente Javier Milei a la campaña de Bolsonaro fue una tontería y una payasada. “Ustedes llegaron a la tontería de que yo me convierta en presidente de Argentina”, digo.
El presidente brasileño tiene un problema más relevante con Estados Unidos que con Argentina, intentando aprovechar la injerencia política interna en Brasil. Es evidente que Trump quiere llegar lejos, quiere perder, y el papel de las elecciones brasileñas en octubre es crucial, ya que ahí radica el equilibrio de poder.
Ahora vamos a analizar algunos de los países que se han inclinado hacia la derecha en la región y una preocupación que ahora está involucrando a la Cancillería brasileña , lo cual me parece importante y creo que tiene razón. Lula cometió un error al continuar la controversia, quizás también por razones políticas, porque me parece que estas incursiones de Trump y Milei en la campaña brasileña están perjudicando a quienes pretenden beneficiarse, que es Bolsonaro. Por lo tanto, Lula aprueba estas intervenciones e intenta capitalizarlas políticamente, como sugieren algunos brasileños que está ocurriendo en la campaña brasileña. Y ahora es necesario considerar que se trata de una elección presidencial, no de una elección de medio término.
"No tendrás privilegios. Si eres culpable, tendrás que pagar": Lula habla sobre la investigación de su esposa sobre el tráfico de influencias.
¿Qué es lo que preocupa a Brasil de todo esto? Me parece una preocupación no política ni electoral, sino estratégica . ¿Qué es ese proyecto llamado Cumbre Azul ? Desde un punto de vista económico, es un disparate, un delirio. Hay un informe publicado en el portal Infobae, titulado “Milei quiere capitalizar el momento regional y una Cumbre Azul”, con líderes de derecha de Latinoamérica en Argentina. Una especie de cumbre anti-Lula.
La idea, según Sofía Rojas en Infobae, es concretar la reunión antes de que termine el año y el presidente busque consolidarse como líder de este bloque y su representación ante Washington . Este es un asunto importante. Es como si Milei pretendiera organizar una especie de Unasur, o varias tonterías que en este momento hicieron los kirchneristas, que lo hicieron ellos mismos, pero con los chavistas, con Rafael Correa o con Evo Morales . Esto es muy importante, primero, por lo ridículo del asunto desde un punto de vista económico. Si el PIB y la capacidad comercial de todos estos países se reducen, no hay tiempo para calcular la cuenta, pero no hay manera de hacerlo, no tiene que llegar al 10% del tamaño de Brasil y México. ¿A qué países apunta Argentina para asociarse con ellos? Bolivia , Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Chile.
El único país que muestra interés en este proyecto y en la minería es Chile. Los demás son países muy amigos, por supuesto, pero no Brasil. Por lo tanto, la primera propuesta de Milei de la Cumbre Azul sobre este proyecto no parece tener mucho sentido económico. El comercio de Argentina con estos países está, naturalmente, muy limitado debido a su tamaño.
En segundo lugar, esta es una idea que sigue la línea de estos proyectos trumpistas, especialmente la nueva doctrina Monroe y las zonas de influencia. Trump ha dinamitado, o intentado dinamitar, y logrado en cierto sentido, el orden mundial preexistente, que consistía esencialmente en una alianza occidental entre democracias occidentales: Estados Unidos, parte de Latinoamérica, Europa, Australia y Canadá. Por alguna razón completamente incomprensible, entre Trump, Marco Rubio y Pete Hegseth, estas teorías fueron creadas y presentadas formalmente desde las zonas de influencia. Así pues, Trump aspira a controlar su zona de influencia, que es América, incluyendo Latinoamérica, por supuesto. Siempre usamos el mapa porque esta es la política norteamericana: que finalmente Europa caiga en manos de los rusos y que se organice con los rusos, y que los chinos se ocupen de Asia. Las zonas de influencia.
¿Qué significa esta política de Moscú ? ¿Qué es la idea de dinamitar lazos americanos y europeos, por ejemplo? Yo que sé. Probablemente no tengan fundamento mayor. Si uno empieza a examinar el tema, ¿qué sentido tiene que Estados Unidos tenga más lazos con Rusia que con Francia ? Es algo misterioso. Pero bueno, es Trump.
Entonces, aquí hay tres elementos a considerar: el primero es precisamente que Argentina aspira a liderar un grupo de países cuya capacidad económica es muy pequeña. Segundo, aspira a liderar un grupo de países para representar a estos países frente a Trump, quien precisamente siembra esta cuestión en la zona de influencia. El mar es que el interlocutor de Trump en la zona de influencia que Trump llama la nueva doctrina Monroe sería Javier Milei, el Faro de Occidente . En tercer lugar, hay un tema mucho más complicado: en caso de que Brasil caiga en manos de Bolsonaro, algo que está por verse si puede pasar el no, las encuestas han sugerido hoy que no, el comportamiento de Bolsonaro, Trump y Milei finalmente parece contribuir a Lula.
Es decir: has regulado tus propósitos más o menos con tus herramientas, porque la herramienta que usas para perjudicar a Lula la beneficia. Es una locura. Todos lo hemos visto en otras situaciones, por supuesto. No hay nada nuevo. Esto es lo que pasó con Hungría , por ejemplo. Todo el apoyo de Trump a Viktor Orbán surgió de la derrota electoral de Viktor. El apoyo de Trump a la señora Meloni , en este momento, complica la vida política de Giorgia Meloni en Italia.
Así pues, aquí hay un tercer problema: en caso de que Brasil se sume a este proyecto, Latinoamérica en su conjunto caería en manos de líderes trumpistas radicalizados, con escaso aprecio por el orden democrático. Es un asunto muy peligroso. Vengo subrayando esto hace tiempo.
Ustedes me dirán: "Usted no es obsesivo. Usted está loco. Usted exagera". Un seguidor del canal escribió algo así como: "Usted tenía una obsesión con...". No, no es una obsesión. Es un hecho. Mi trabajo consiste en observar la política mundial, intentar comprender lo que sucede y tratar de explicarlo desde mi punto de vista.
Así pues, aquí está la cuestión de la Cumbre Azul: se trata de un conjunto de países que, sin Brasil, carecen de peso económico, que se han convertido en un mero instrumento de Donald Trump, confirmando la doctrina Monroe y que, además, todos ellos tienen inclinaciones autocráticas. Ni hablemos de Bolsonaro.
Recuerdan que el sacerdote de Bolsonaro, el candidato Jair, fue arrestado por el golpe de Estado. El golpe de Estado en Brasil existió . Ayer me comunicó con una persona que fue testigo de esos hechos, quien en ese entonces trabajaba en la Justicia y en la Cancillería brasileña. Hubo un intento de golpe militar en Brasil cuando Lula derrotó a Bolsonaro en las elecciones, como sucedió con Trump cuando perdió contra Biden: ambos fracasaron.
Pero esta es la cuestión que me preocupa profundamente: no se trata solo de una disputa electoral entre Lula y Bolsonaro, ni de las incursiones de Milei y Trump en la campaña brasileña. Se trata de un proyecto que puede modificar el mapa político de Latinoamérica, con la ayuda de una nueva lógica de zonas de influencia y un liderazgo que Milei parece dispuesto a asumir. Ahí es donde la cuestión deja de ser meramente política o económica y se convierte en estratégica.