Pronatalismo: la agenda del control
Días atrás tuvo lugar en Buenos Aires el foro "Libertad para el Futuro: Una Agenda Política por la Natalidad y la Protección de la Infancia", donde se habló contra la educación sexual integral, el matrimonio igualitario, la identidad de género y la interrupción voluntaria del embarazo, leyes que ampliaron derechos y permitieron decidir cómo vivir, a quién amar, cuándo tener (o no) hijos.
El informe 2025 del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) asegura que millones de personas no pueden tener la cantidad de hijos que desean por razones económicas: salarios bajos, viviendas inaccesibles, empleos precarios, falta de políticas de cuidado, incertidumbre sobre el futuro.
Trabajos del Centro de Estudios Legales y Sociales y de Soberanía Sanitaria reflejan aumentos en la mortalidad materna y la infantil, además del retroceso en el acceso a la salud.
La investigación del CEDES muestra que la mortalidad materna subió el 37% entre 2023 y 2024. Y que tras la legalización del aborto, las muertes maternas por embarazos terminados en aborto descendieron a 17 fallecimientos frente a los 43 que hubo en 2014.
El informe de Soberanía Sanitaria advierte que en 2024 se produjo el mayor aumento de la mortalidad infantil desde 2002. La tasa pasó de 8 a 8,5 muertes por cada mil nacidos vivos, un incremento del 6,25% respecto de 2023, rompiendo una tendencia de descenso que llevaba más de dos décadas.
El aumento de la mortalidad neonatal se relaciona a la calidad de los controles del embarazo, la atención del parto y el cuidado del recién nacido.
Una pronatalista que participó en el Foro es la senadora libertaria Carmen Alvarez Rivero, quien repite aquella frase de Juan Bautista Alberdi de 1852: "Gobernar es poblar".
Alvarez Rivero quiere derogar la ley de interrupción voluntaria del embarazo con el argumento de que "se respete la persona humana en su integridad, toda vida y durante toda la vida". Es la misma senadora que aseguró que "los niños no tienen derecho" a atenderse en el Hospital Garrahan y que votó contra el aumento a los jubilados. ¿Protección de la infancia? ¿Defensa de toda la vida?
Si preocuparan los niños, las niñas y el futuro del país, se deberían implementar políticas públicas para garantizar buenos salarios, vivienda, jardines maternales, licencias parentales, cuidados compartidos y hospitales decentes. Defender la libertad implica respetar el derecho a no ser madre, a serlo cuando se desee y a criar en condiciones dignas. Todo lo demás no es libertad. Es control.
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