← Volver
lanacion.com.ar · hace 18 horas

Cartas de lectores: Argentina y el mundo, tres países, machismo

LA NACION

Excelente, como siempre, el artículo del profesor Loris Zanatta (“El mundo está contra la Argentina, o la Argentina tiene un problema con el mundo”). Seguramente esa actitud soberbia y de superioridad que nos atribuyen a los argentinos hay que buscarla también en el fracaso europeo de fin del siglo XIX y primera mitad del siglo XX, cuando oleadas de europeos y latinoamericanos huyendo de guerras, hambrunas y países fallidos expelían hordas de habitantes principalmente a Norteamérica y la Argentina. Muchos de esos inmigrantes que consiguieron acá con ahínco desarrollarse, comprar sus casas y educar a sus hijos, volvían a sus países a enrostrarles a sus coterráneos el éxito que está tierra les había dado. A partir de 1950, tal y como bien dice el profesor, comenzó nuestra debacle. Es muy difícil revertir el sentimiento antiargentino con presidentes como el que hoy tenemos. Hay un periodista norteamericano que nos llama los ingleses de Sudamérica, pero Inglaterra ya no es un imperio y muchos los siguen detestando. “Sudacas” nos pusieron despectivamente en Europa y eso tampoco ayuda, porque este país hoy es lo que es por los tanos, los gallegos, los turcos y los rusos que con su trabajo lo hicieron. El fútbol, estimado profesor, es un fenómeno social que alguien tendrá que estudiar en profundidad, en 1975 la película Rollerball podría ser una imagen a la crisis social, económica y política que hoy enfrenta el mundo.

Los tres países americanos más antidemocráticos son: Cuba, que si bien se derrocó a la dictadura de Batista se transformó en 1959 en un estado comunista de partido único y ahora transita una seria crisis energética y económica; Venezuela, que votó en 1999 a Hugo Chávez como presidente, desde allí dividió a la sociedad y al morir en 2013 dejó en el poder a otro dictador, Nicolás Maduro. Ocho millones de personas han tenido que emigrar de ese país por la falta de trabajo y de libertades. Por último, Nicaragua, donde Ortega es dictador desde 2007, y que acaba de decir “que aquí no volverá a haber elecciones” y encarceló a los candidatos de la oposición, que ya no existe porque han debido irse del país. En el nuestro, esos tres países tienen en común que el kirchnerismo los admira.

La expresidenta Cristina Kirchner, entre otros dislates, acaba de manifestar desde su particular prisión domiciliaria que una de las causas de esa situación judicial es el “machismo estructural”, a la vez que nombró nuevos abogados defensores. ¿No debería contratar abogadas mujeres y feministas para defenderse mejor ante este flagelo supuestamente machista que solo ella ve?

Cada recategorización del monotributo expone un problema oculto. El sistema impositivo actual castiga al emprendedor que empieza a tener éxito. Hoy, pasar del régimen simplificado al Régimen General no es un avance; es un salto al abismo. Imaginemos a un comerciante que viene subiendo una escalera mecánica. Al llegar al último escalón, en lugar de encontrar un piso firme para seguir caminando, se topa con un precipicio. El cambio es drástico: pasa de pagar una cuota mensual fija a enfrentar una selva de IVA, Ganancias, anticipos y una pesada estructura de costos contables que una microempresa no puede absorber. Esta enorme diferencia económica y administrativa genera un incentivo perverso. El emprendedor prefiere estancarse o facturar menos antes que cruzar esa frontera. Así, el monotributo deja de ser una rampa de lanzamiento y se convierte en un refugio permanente.

Argentina necesita un puente intermedio, progresivo y previsible. Solo así los emprendedores podrán crecer sin el miedo latente de ser devorados por el propio sistema.

Releyendo los interesantísimos Diálogos que mantuvieron Jorge Luis Borges y Osvaldo Ferrari entre 1984 y 1985, me he reencontrado en el capítulo 8, “Sobre la política”, con este pensamiento de Borges: “actualmente yo me definiría como un inofensivo anarquista, es decir, un hombre que quiere un mínimo de gobierno y un máximo de individuo. Pero eso no es una posición política ahora, desde luego”.

Parece que 42 años después, aquella posición política de Borges estaría encontrando un gobierno dispuesto a avanzar en ese sentido. ¡Enhorabuena!

En medio del dolor más profundo, quiero agradecer públicamente al exintendente Dr. Guillermo Montenegro por la contención y el apoyo humano que nos brindó tras el fallecimiento de mi padre y su compañera de vida, ocurrido en Mar del Plata por intoxicación con monóxido de carbono. Su gesto solidario y cercano es una prueba contundente de que no hay grieta entre las personas de buena voluntad y verdadera empatía. Hoy más que nunca siento la urgencia de decirlo: los argentinos debemos dejar atrás el enfrentamiento por el enfrentamiento mismo. Es hora de reconocernos en el otro, de valorar lo que nos une y de reconstruir lazos que el odio y la polarización han dañado. Hago extensivo mi sincero reconocimiento al secretario de Seguridad municipal, Rodrigo Goncalvez, por su profesionalismo y acompañamiento.

Canciller Quirno y Brasil: “No hay ninguna chance de que desde nuestro lado se rompa la relación. Nosotros no lo llevamos al plano institucional”

“Nada excusa los improperios. Se puede expresar una idea con otras palabras, para eso tenemos un idioma riquísimo. Brasil es el socio comercial más importante de Argentina. Un mandatario representa a la ciudadanía en su conjunto y debe ser respetuoso y responsable” -Angela Sciacca

“Claro, son posiciones políticas, siempre hay acuerdos económicos de mutuo interés” - Eugenio Agüero

The Trust Project

© Copyright 2026 SA LA NACION | Todos los derechos reservados. Dirección Nacional del Derecho de Autor DNDA - EXPEDIENTE DNDA (renovación) RL-2023-95334553-APN-DNDA#MJ.Queda prohibida la reproducción total o parcial del presente diario.

App store