"Cristina no es una chorra, no es una kuka", la histriónica participación del abogado español que eclipsó la presentación de la nueva estrategia legal de la expresidenta
Horas después de que Cristina Kirchner justificara con una carta abierta y con un artículo en medios internacionales su decisión de recurrir a las Naciones Unidas por su condena en la causa Vialidad, los abogados que contrató la exmandataria dieron una conferencia de prensa para dar detalles de la presentación y uno de ellos eclipsó la escena por su histrionismo.
Se trata del abogado español Javier Borrego, quien se desempeñó durante años en distintos organismos europeos de derechos humanos. Borrego fue agente del reino español ante tribunales internacionales, juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y magistrado de la Sala Tercera, de lo Contencioso-Administrativo, del Tribunal Supremo español.
Se ubicó junto a Carlos Beraldi, el abogado de Cristina en la causa Vialidad, y Rafael Valim, el letrado brasileño que forma parte del equipo de abogados del presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva. Y desde el minuto cero marcó el tempo de la conferencia, con su sola presencia estética: combinando una colorida corbata con un prendedor llamativo y completando el cuadro con unos imponentes gemelos.
Con un estilo muy particular, apelando a veces a los silencios antes de lanzar alguna afirmación que espera causar impacto, Borrego dijo que Cristina "no es una chorra ni una cuca" y hasta deslizó que podría presentarse a las PASO y que por eso el Gobierno de Milei planea quitarlas por decreto.
"Cuando cogemos un caso a los abogados nos gusta reflexionar. Estamos convencidos de que el arbitrario proceso que se ha seguido en la causa Vialidad obedecía al fin absolutamente espurio de quitarla de cualquier contienda electoral y de ahí la pena de inhabilitación. La inhabilitación es la prohibición de presentarse para ser elegida en un cargo público", sostuvo Borrego antes de un hacer un silencio y lanzar una pregunta a los periodistas.
"Perdón, ¿las primarias son elecciones para un cargo público?", preguntó, con algo de ironía y sosteniendo su cara con la mano en el mentón. Y enseguida agregó: "En principio no. Son elecciones preparatorias para las futuras elecciones para un cargo público luego, por lo tanto al sistema PASO Cristina Fernandez de Kirchner podría presentarse porque no es para un cargo público".
Para Borrego, el posible respaldo electoral a Cristina en una PASO incomodaría a la oposición y por eso apuntó que el Gobierno planea "un proyecto de decreto de ley para suprimir las primarias presentadas en abril".
"Aquí cristina no es una chorra, o por lo menos yo no le he visto en los papeles. Y tampoco es una cuca, una cucaracha, tampoco me gusta que una persona que le pusieron una arma en la cabeza y no salió el proyectil porque se trabó se diga que se le quiere clavar el clavo del cajón", remarcó.
Siempre fiel a su estilo, que contrasta con el perfil mucho más medido y cauteloso de Valim, Borrego insistió con sus críticas al Presidente, los dirigentes de la oposición y, principalmente, los jueces que condenaron a Cristina y los que ratificaron ese fallo en distintas instancias: "No son formas de actuar en política. La grosería, la mala educación no. Y eso tiene como consecuencia que los procesos no van bien. Porque los jueces empiezan y hacen 1.616 folios de sentencia, después 1.543 y luego llega a la Corte Suprema con 25 folios. Olé!!, ¿esto qué es? Por favor, vamos a ser serios", se quejó antes de reclamar respetar "el juego" democrático.
Borrego parece sentirse cómodo desplegando su histrionismo en cada intervención pública. Lo hizo este miércoles en la conferencia de prensa con sus compañeros de la defensa de Cristina Kirchner y lo había hecho también el año pasado en el parlamento español, durante unas jornadas sobre violencia de género y feminismo que organizó VOX, el partido ultraconservador que lidera Santiago Abascal, amigo de Javier Milei.
Muy crítico de la Ley de Protección de derechos LGBTI, Borrego quedó en el centro de la escena y fue blanco de críticas. "Hoy me siento mujer, me llamo Francisca Javiera", dijo con ironía Borrego antes de sostener, con la misma ironía, que esa ley "es una joya".
"Soy mujer. No me lo discutan, que los llevo por delito de odio a un tribunal. Muchas gracias, han respetado mi identidad de género que transitoriamente en dos segundos he manifestado", insistió.
En esa misma exposición dijo, también a modo de chicana hacia los parlamentarios, que avisó que iba a entrar a un vestuario de mujeres porque se sentía una de ellas. "Yo pretendí, avisé, que iba a entrar en el vestuario femenino de una piscina porque es ese momento me sentía mujer. Claro, me dijeron que estaba loco. Yo digo loco no, locos los parlamentarios que han aprobado esta ley", apuntó.
Para Borrego, la ley de violencia de género "es un pegote". "Esto es un pegote de barro cocido. No me digan que me lo van a discutir porque si ustedes me lo discuten hoy me siento mujer", había insistido el abogado en el congreso español y haciendo un bollo de papel en la mano, simulando que se trataba de la ley.
En esa exposición también dijo que se declaraba culpable de ser parte de la "manósfera", en referrencia a quienes sostienen que la ley de violencia de género protege más a las mujeres y también ponen el foco en las denuncias falsas.
"Televisión Española, con el dinero de todos, ha creado una, no se cómo llamarlo, una página web que 'la manosfera ha descubierto', en la cual señala y persigue a todos los que dicen que la ley de violencia de género protege más a las mujeres, que si las denuncias falsas, etcétera", lanzó, con todo su histrionismo.
Y siguió, siempre enfático: "Pues yo perdon, Televisión Española, yo confieso que soy culpable, soy miembro de la manosfera".
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