Adrián Ravier no respondió a la pregunta de Perfil sobre la exploración petrolera de Reino Unido en Malvinas
Este martes, el vocero presidencial Adrián Ravier volvió a ser consultado sobre la situación actual de las Islas Malvinas, en torno a la explotación del territorio por parte de empresas extranjeras, y se refugió en el comunicado que ya había leído de la Cancillería argentina, sin dar una respuesta concreta a PERFIL.
"No tengo nada para agregar a ese comunicado que leí. Seguramente en breve Cancillería va a ampliar, pero no hay más información que lo que les dije la semana pasada", aseveró el portavoz del Gobierno ante una pregunta de este medio realizada por el periodista Pablo Varela.
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Varela consultó al vocero sobre una eventual contradicción entre sus declaraciones, donde repudió la exploración de hidrocarburos en la cuenca norte de las islas de una empresa británica y otra israelí, y el decreto 590/2026 que autoriza a la Secretaría de Energía a licitar para que la empresa británica Challenger Energy Group realice una exploración de hidrocarburos en Malvinas.
"Nosotros cuando damos las respuestas nos nutrimos de la información que nos proveen los ministros. De todas las respuestas que yo les he dado desde que ejerzo esta función he leído una única respuesta, que tuvo que ver con este tema de enorme sensibilidad porque comprende el tema de Cancillería y leí un comunicado que es la última palabra que Cancillería al respecto", argumentó el vocero.
La polémica se despertó luego de la conferencia de prensa del 21 de julio, donde la periodista Ana Delgado Palacios, de la Agencia Sputnik, le preguntó si el Gobierno pensaba tomar alguna medida al respecto de la empresa israelí, la cual iba a comenzar el principal proyecto de exploración de petróleo en las Islas Malvinas.
"La República Argentina expresa su más enérgico rechazo a la pretendida decisión final de inversión anunciada por las ilegítimas licenciatarias Rock Hopper Exploration de origen británico y Navitas Petroleum Development and Production Limited de origen israelí para el desarrollo del yacimiento Sea Lion, ubicada en la cuenca Malvinas norte, costa afuera de las Islas Malvinas, sin contar con los permisos de autoridad competente argentina", leyó el funcionario.
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A partir de un comunicado elaborado por Cancillería, el vocero añadió: "La Argentina recuerda que toda exploración y explotación unilateral de recursos naturales renovables y no renovables en las áreas sujetas a disputa de soberanía resulta contraria a lo dispuesto por la resolución 2065 y concordantes de la Asamblea General de las Naciones Unidas y del Comité Especial de Descolonización".
"Dichos instrumentos reconocen la existencia de una disputa de soberanía entre la República Argentina y el Reino Unido e instan a ambos gobiernos a reanudar negociaciones a fin de alcanzar a la mayor brevedad posible una solución pacífica y definitiva a la controversia", sostuvo y aclaró que no contaba con mayor información al respecto.
Por otra parte, la periodista también le consultó a Ravier por el patrullaje de un buque de guerra inglés en aguas territoriales, apostado en las Islas Malvinas. No obstante, el funcionario no respondió nada sobre el buque ni brindó detalles sobre eventuales medidas.
La polémica surgió frente al proyecto del yacimiento Sea Lion, ubicado en la cuenca norte de las Islas Malvinas, en el cual autoridades instaladas por el Reino Unido habrían autorizado el desarrollo de la iniciativa sin la aprobación del Gobierno argentino.
El proyecto está a cargo de dos empresas, Navitas Petroleum Development and Production Limited, con el 65%, y Rockhopper Exploration, con el 35% restante.
Con respecto a este tema, la explotación de recursos en las islas cuenta con antecedentes judiciales en Argentina, donde el proyecto recibió una denuncia penal en 2015 y se procedió a aplicar multas, secuestros de barcos, plataformas y equipos contra las compañías que operaban sin autorización nacional.