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perfil.com · hace 15 horas · Nicolás Cereijo

La casta política que salva

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Terminó el mundial, la política sigue. Milei recargado busca reconquistar a la opinión pública tras la salida de Adorni. La oposición que sigue evidenciando sus falencias cuando de virtudes propias se habla. ¿Santilli es el Messi oficialista?

Si alguien tiene que festejar el presente político es la política. Si querido amigo, leyó bien. La política. Porque si algo representa Santilli es a la casta política que el gobierno venía a combatir. La casta termina siendo el bombero del gobierno: Patricia Bullrich en el Senado, Diego Santilli en el Ejecutivo. Ambos, que de rosca política entienden y mucho, fueron los salvatajes de un gobierno que balbucea libertarismo, pero que sabe que sin la casta no consigue se muere.

Javier Milei adopta una curiosa posición maquiavélica. Para Nicolás Maquiavelo, “la virtud (virtù) no es una cualidad moral, sino una capacidad política y estratégica. Es la destreza, el coraje y la inteligencia que permiten a un gobernante tomar el control, mantener el poder, dominar las circunstancias y hacer frente a los imprevistos de la fortuna”.

Desde la Casa Rosada celebran reencausar la imagen del Presidente, aunque todavía falta dada la incapacidad de mejora de la microeconomía. No hay que subestimar lo que Juan Linz denomina el “problema insoluble”, presente en el momento de pérdida de poder de un régimen democrático. Pues bien, dicho problema es la inflación. Si bien el gobierno la controló en relación al gobierno anterior, su receta depreció a un nivel peligroso el consumo y aumentó el endeudamiento familiar. Todas noticas decorosas para el electorado.

Pero el gobierno tiene todavía nafta centralmente por lo que tiene en frente. Cuando parecía que Axel Kicillof se posicionaba como gran candidato, resulta ser que se encuentra frente a dos cuestionamientos. En el frente interno, el kirchnerismo duro le reclama mayor acercamiento a Cristina. En el frente externo, Myriam Bregman amenaza con conquistar al electorado desencantado (o ya cansado) de la poca efectividad kirchnerista. La candidata de izquierda crece en imagen, no así en intención de voto, pero suma centralmente a un electorado que pierde el gobernador bonarense.

¿Y el centro? Después de mucho tiempo, recibe buenas noticias. Es que según la consultora QSocial, 4 de cada 10 argentinos rechaza tanto al kirchnerismo como al mileísmo. Se trata del mayor bloque de voto disponible del sistema político actual, aunque sin un espacio que lo represente en este momento. Por eso, ni lerda ni perezosa, Karina Milei y Diego Santilli salieron a cumplirle todas las promesas a un posible candidato de este espacio, el radical Maxi Pullaro. Evidentemente, la casta sabe cómo encausar pedidos.

Por su parte se hablar de un peronismo federal, no kirchnerista. Pero por el por el momento, solo es un chisme.

Por eso es fundamental porque es trascendental para la Casa Rosada la casta política, la misma que la salvó del declive. Si bien puertas afuera sigue siendo un lindo discurso para la tribuna, por dentro todos saben que es escencial.

*Docente en Sociología Política (UBA) y titular de cátedra de las materias Análisis Político y Política Transnacional (UCALP). Analista político.

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