Una de cada seis empresas redujo su personal en el último trimestre de 2025, según un informe oficial
En un contexto de caída de la actividad económica, durante el cuarto trimestre de 2025, una de cada seis empresas redujo su personal en la Argentina. El dato, que surge de un informe de la Secretaría de Trabajo, muestra que el 16,9% de las firmas destruyó empleo, frente al 13,3% que generó nuevos puestos.
En dicho período, el empleo asalariado registrado en el sector privado se redujo en 50.000 puestos de trabajo, lo que representó una caída intertrimestral del 0,8%. En el mismo período, el número de empresas empleadoras también descendió, con una disminución de aproximadamente 6.200 firmas (-1,1%).
“La contracción de empleo se debió a que las empresas destructoras redujeron su dotación de personal en mayor medida que la generación de empleo impulsada por las firmas creadoras”, señaló la Secretaría de Trabajo.
En términos absolutos, las primeras contrajeron 295.000 puestos, mientras que las segundas incorporaron 254.000. Bajo este esquema, se observa que las aperturas y los cierres de empresas representaron entre el 16% y el 17% del empleo creado y destruido, respectivamente.
De los 50.000 puestos de trabajo perdidos, solo 11.000 se explican por la reducción neta de empresas, es decir, por el saldo entre aperturas y cierres de firmas. En cambio, los 39.000 empleos restantes, equivalentes al 79% del total, corresponden al balance de las empresas que continuaron operando.
En este sentido, la contracción neta de la cantidad de empresas (6.200 firmas menos) dio cuenta de una quinta parte de la caída del empleo total en el trimestre (con respecto al trimestre anterior).
“Estos resultados muestran que en el cuarto trimestre de 2025 tanto el cierre de empresas como la reducción total de su stock de personal explican una parte minoritaria del total del empleo destruido. Por el contrario, el factor determinante de la variación neta negativa del empleo es el comportamiento que asumieron las empresas continuadoras, en las que las desvinculaciones superaron a las incorporaciones de personal”, indicó el informe oficial.
Aunque esta característica es común en el mercado laboral argentino, hasta el cuarto trimestre de 2025 no se registran indicios empíricos de un cambio estructural en las tendencias de empleo o en la demografía empresarial. La disminución en la cantidad de empresas no se vincula a un número inusualmente alto de cierres, sino a una baja cantidad de nuevas aperturas.
Al comparar las tasas de apertura y cierre de empresas entre 1996 y fines de 2025, se observa que, en el trimestre bajo análisis, el 3,7% del total de las firmas cerró sus puertas, una proporción similar a la registrada durante el período 2007–2019. En contraste, las aperturas representaron apenas el 2,5% del total de empresas, ubicándose en mínimos históricos.
Así, “desde una perspectiva histórica, la reducción del entramado empresarial se explica por un bajo volumen de aperturas y no por un elevado número de cierres, un fenómeno habitual observado en otras fases de ajuste del stock de empresas”, consideró la cartera de Trabajo.
“No se observa un incremento extraordinario del cierre de empresas. Si bien se advierte una reducción del número de firmas empleadoras, esta variación negativa se explica, fundamentalmente, por un déficit en la creación de nuevas unidades productivas”, explicó el informe.
Por otro lado, señaló que la reducción de la cantidad de empresas no constituye el factor explicativo de la evolución neta del empleo, dado que representa apenas una quinta parte de los puestos perdidos.
“Estos fenómenos conforman un escenario de evolución de la demografía empresarial moderadamente negativo, ya observado en otros períodos. En consecuencia, por el momento, no se evidencian señales de un cambio estructural en las tendencias del empleo ni de las empresas”, añadió.