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clarin.com · hace 6 horas · Clarin.com - Home

"La nafta quedó barata otra vez", advierte el mercado y se enfría la expectativa de baja en los combustibles

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La escalada bélica en Medio Oriente le cambió el signo a una de las cuentas que el Gobierno miraba con más expectativa para moderar la inflación en el segundo semestre: la baja del precio de la nafta. El ataque de los hutíes a dos petroleros sauditas en el mar Rojo, sumado a la advertencia de Donald Trump de responsabilizar a Irán por cualquier nuevo ataque, devolvió al Brent a los US$100 por barril, su mayor valor en dos meses, y puso en pausa un esquema que hasta hace pocas semanas parecía encaminado.

Hasta antes de la reciente escalada, con el crudo operando entre los US$ 70 y US$ 75 el barril, el mercado esperaba que YPF empezara a trasladar a los surtidores la baja internacional. La compañía había sostenido durante 75 días un esquema de "amortiguador": no subió la nafta en línea con el alza internacional (más de US$ 100 el barril), absorbiendo la diferencia con la promesa de recuperarla después.

La consultora 1816 había calculado que YPF iba a aplicar en noviembre una baja de 16% en la nafta, para acomodarse al crudo más barato, con un impacto 0,65 puntos porcentuales en el Índice de Precios al Consumidor. Ahora, la misma consultora sugiere que “la nafta local quedó muy barata otra vez, dado que se vende como si valiera US$ 84 el barril”.

Y agrega que todavía no se compensó a las petroleras por el “amortiguador” de los meses anteriores. Lo afirmó este miércoles el CEO y presidente de YPF, Horacio Marín, en diálogo con Radio Rivadavia: “Aún no llegamos al valor del equilibrio para bajar el precio de la nafta; con estos precios se dilata más”.

La disyuntiva no es menor para la meta de desinflación del Gobierno de Javier Milei, que ya venía conteniendo el traslado de otros costos a los combustibles: este mes solo actualizó 1% el impuesto a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, muy por debajo del atraso acumulado desde 2024.

“Este año lo esperable es que los precios de los combustibles no bajen, sino más bien que la tendencia puede llegar a ser alcista”, dijo a Clarín Gustavo Delbon, Gerente de Riesgo de Ricsa. Dijo también que si se consideran los distintos componentes del precio de la nafta, como el tipo de cambio, la visión de acá a fin de año es, por lo menos, “un mantenimiento de los precios con alguna leve tendencia a la suba”.

Sin embargo, el shock petrolero no es solo una mala noticia. Por el lado exportador, un crudo más caro potencia el saldo positivo que ya venía mostrando el sector: en el primer semestre, Argentina acumuló un superávit comercial de combustibles y energía de US$5.076 millones, 61,7% más que un año atrás.

Este crecimiento ha sido impulsado en un 71,2% por los precios, pero principalmente por un aumento de la producción de petróleo en Vaca Muerta y por las inversiones en infraestructura que facilitan una mayor evacuación del recurso.

Mariano Espina

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