En medio del aumento de la tensión en Medio Oriente, el petróleo vuelve a subir fuerte y cotiza otra vez a US$ 100
En medio del aumento de la tensión en Medio Oriente por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, los precios del petróleo vuelven a subir fuerte este jueves y uno de ellos ya cotiza de nuevo a US$ 100.
En este sentido el crudo Brent, que se extrae del Mar del Norte y sirve de referencia en Argentina, se incrementa 6,86% y por este motivo se vende a US$ 100,42 por barril. En tanto que el Western Texas Intermediate sube el 5,85% y se comercializa a US$ 91,91 por barril.
La situación en el Golfo Pérsico se agravó hoy luego que los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, afirmaran que habían atacado dos petroleros sauditas en el Mar Rojo. Mientras que el ejército de Estados Unidos llevó a cabo su duodécima noche de ataques contra el régimen persa y los esfuerzos diplomáticos mostraban escasos avances.
Este ataque hutí amenazó con abrir un nuevo frente en una guerra que vuelve a sacudir la economía mundial, disparando los precios de los hidrocarburos y de otros productos en todo el planeta. Mientras la disputa en la región se enquista, Washington y Teherán pugnan por el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde en tiempos de paz transitaba una quinta parte del petróleo y el gas que se comercializan en todo el planeta.
Por este motivo el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó a los hutíes con un "gran castigo militar" por ambos atentados en mar abierto. "El gobierno de Estados Unidos responsabilizará a Irán, dado que los hutíes son un sustituto y/o apoderado de Irán, y se infligirá un gran castigo militar a Irán y, por supuesto, a los propios hutíes" si los rebeldes lanzan nuevos ataques, dijo Trump en su red Truth Social.
Por su parte, el Comando Central de EE.UU. señaló que sus ataques están diseñados para “degradar aún más la capacidad de Irán de amenazar a marinos civiles y a buques comerciales que transitan por aguas regionales”. A su vez, la Casa Blanca presiona para recuperar el control de Ormuz y así restablecer el flujo del transporte marítimo internacional.
“El precio seguirá subiendo cada noche hasta que entren en razón”, le dijo el secretario de Estado norteamericano Marco Rubio a los periodistas en Filipinas, donde asistió a una cumbre regional. Insistió en que Teherán está “suplicando” conversaciones, pero Trump no ve utilidad en responder porque “Irán claramente no está listo para llegar a un acuerdo, al menos no uno que estén dispuestos a cumplir”.
Sin embargo, la teocracia persa enfatiza que tiene todo el derecho a gestionar el tráfico y hasta cobrar tarifas en el estrecho, que antes de la guerra estaba abierto a todos y sin peajes.
En esta misma línea, la Guardia Revolucionaria iraní ha atacado barcos que utilizan una ruta a través del estrecho supervisada por fuerzas de Estados Unidos y concebida para quedar fuera del control de Teherán.
En respuesta a los ataques de Irán, Estados Unidos volvió a imponer un bloqueo a los puertos iraníes e inició una campaña ampliada de bombardeos en todo el país.
A medida que se prolonga el control de Irán sobre el Estrecho de Ormuz y se disparan los valores de los combustibles, países de todo el Golfo planean gastar miles de millones de dólares para construir oleoductos que les permitan redirigir más suministros hacia puertos del Mar Rojo, el Golfo de Omán y el Mar Mediterráneo.
Al menos siete grandes proyectos de oleoductos están en construcción, en fase de planificación o se están discutiendo como posibilidades, según funcionarios gubernamentales, compañías petroleras y analistas. La guerra ha sido una llamada de atención para los productores de crudo del Golfo, que están decididos a depender menos de un punto de tránsito que bordea la costa de Irán.
No obstante, las alternativas a Ormuz también son vulnerables a interrupciones y el mencionado ataque hutí al par de petroleros sauditas en el Mar Rojo tiende un manto de duda sobre la eficacia de esta opción.
Algunas rutas alternativas llevarán los hidrocarburos por trayectos más largos y más caros hasta el mercado. En cualquier caso, los productores han comprendido que depender tanto del Estrecho de Ormuz “ya no es una estrategia prudente a largo plazo”, señaló Victoria Grabenwöger, analista senior de investigación de la firma de datos Kpler.
La nueva disparada en los precios del petróleo a nivel mundial por la reanudación de la guerra en Medio Oriente podría no ser el mayor dolor de cabeza para la economía global. Esto como consecuencia de un informe del Fondo Monetario Internacional difundido la semana pasada, en el que se advierte sobre el agotamiento de las reservas como consecuencia de la continuidad del conflicto bélico.
El organismo multilateral de crédito señaló en su nuevo reporte que "si bien el mercado petrolero absorbió el impacto de la guerra, las reservas se están agotando".
Dentro de su análisis, la entidad presidida por Kristalina Georgieva reveló que hacia fines de mayo pasado más de 1100 millones de barriles de crudo (equivalentes a unos 10 días de consumo en todo el planeta) no habían llegado al mercado. Un déficit que superó los de la crisis del petróleo de 1973, la guerra Irán-Irak y la Guerra del Golfo Pérsico.
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán provocó el cierre del Estrecho de Ormuz. Una decisión clave que cortó el suministro de unos 20 millones de barriles diarios de crudo y productos refinados, lo que equivale a una quinta parte del consumo mundial.
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