Llegó a la Argentina el nuevo nuncio de la Santa Sede y comienza una etapa decisiva para la visita del papa León XIV
La llegada del nuevo nuncio apostólico de la Santa Sede a la Argentina abrió este miércoles la etapa decisiva de las gestiones para concretar la primera visita del papa León XIV al país. Monseñor Michael Wallace Banach arribó al aeropuerto internacional de Ezeiza para asumir la representación diplomática del Vaticano y comenzar a coordinar, junto con el Gobierno nacional y la Iglesia argentina, los preparativos de una gira que podría realizarse durante la segunda semana de noviembre.
Como anticipó Infobae el pasado 8 de julio, el desembarco de Banach constituía uno de los pasos institucionales más esperados para avanzar en la organización del viaje papal. Su llegada marcó el inicio de una instancia de coordinación formal entre la Santa Sede, la Casa Rosada y la Conferencia Episcopal Argentina.
El diplomático estadounidense llegó procedente de Estados Unidos, luego de concluir su misión como nuncio apostólico en Hungría. En el aeropuerto fue recibido por monseñor Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, y por monseñor Raúl Pizarro, secretario general del Episcopado y obispo auxiliar de San Isidro.
El Gobierno informó que por instrucción del canciller Pablo Quirno, monseñor Banach fue recibido también por el secretario de Culto de la Nación, Agustín Caulo.
La presencia de las principales autoridades de la Iglesia argentina buscó darle un fuerte respaldo institucional al nuevo representante pontificio, que desde ahora será el principal interlocutor entre el Vaticano y el Estado argentino.
Tras su arribo, Banach tenía previsto trasladarse al Palacio Fernández Anchorena, sede de la Nunciatura Apostólica ubicada sobre la avenida Alvear, donde comenzará oficialmente sus funciones.
Su primer paso institucional será la presentación de las cartas credenciales ante el presidente Javier Milei. Mediante ese acto protocolar, el jefe de Estado reconocerá formalmente al nuevo representante diplomático de la Santa Sede y lo habilitará para ejercer plenamente sus funciones. El gobierno argentino indicó que, “en los próximos días”, se hará la presentación ante el canciller Quirno y el presidente Milei.
Aunque se trata de un procedimiento habitual en las relaciones diplomáticas, en esta oportunidad tendrá una importancia política adicional. Cumplido ese trámite, Banach quedará formalmente en condiciones de encabezar las conversaciones entre el Vaticano y el Gobierno argentino para avanzar sobre los aspectos institucionales de la visita de León XIV.
En la Casa Rosada esperan que ese encuentro con Milei pueda concretarse en los próximos días. Será el primer contacto oficial entre el Presidente y el nuevo nuncio y, al mismo tiempo, el inicio de una etapa de trabajo conjunto para organizar una visita que, de confirmarse, será una de las más relevantes de la historia reciente de la Iglesia argentina.
Mientras tanto, según pudo saber Infobae, dentro de la Iglesia ya comenzaron a funcionar tres comisiones informales que trabajan sobre distintos aspectos del viaje, pese a que la Santa Sede todavía no anunció oficialmente la gira.
La prioridad absoluta está puesta en la organización pastoral. Esa comisión trabaja sobre el perfil que tendrá la visita, el mensaje que buscará transmitir León XIV, las celebraciones litúrgicas y los encuentros con las distintas comunidades eclesiales.
En el Episcopado insisten en que el viaje debe conservar un sentido pastoral y evitar que quede reducido a una agenda institucional o política. Por esa razón, el contenido religioso de las actividades será el eje sobre el cual se estructurará el resto del programa.
La segunda comisión analiza el itinerario y la eventual coordinación con el Gobierno nacional y las autoridades locales. Allí se estudian las ciudades que podría visitar el Pontífice, los lugares donde se desarrollarán las celebraciones, la logística de los traslados y la coordinación con las diócesis involucradas.
La tercera comisión tiene una misión estratégica: conseguir los recursos necesarios para afrontar los costos de organización y logística de una visita histórica. Una gira papal demanda una infraestructura vinculada con los traslados, seguridad, comunicaciones, escenarios, servicios médicos y la realización de actos que se prevén serán multitudinarios.
Según pudo reconstruir Infobae, las tres mesas ya mantienen intercambios de información y comenzaron a delinear escenarios de trabajo, aunque todas las decisiones de fondo permanecen supeditadas a la confirmación oficial que deberá realizar el Vaticano.
Fuentes eclesiásticas consultadas por este medio consideran que durante agosto la Santa Sede podría terminar de definir el viaje y comunicar oficialmente las actividades que desarrollará León XIV en la región.
Hasta ahora, el esquema que reúne mayores posibilidades contempla cuatro actividades centrales durante su paso por la Argentina: un encuentro institucional con el presidente Javier Milei; una misa multitudinaria sobre la avenida 9 de Julio; una celebración religiosa en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, y una actividad en Córdoba.
Ninguna de esas escalas fue confirmada todavía por el Vaticano. Sin embargo, son las alternativas sobre las que hoy trabajan quienes participan de los preparativos y las que concentran mayor consenso dentro del Episcopado.
El cronograma que manejan las fuentes consultadas por Infobae prevé que León XIV llegue a la Argentina durante la segunda semana de noviembre y permanezca entre tres y cuatro días.
La visita formaría parte de una gira sudamericana. El Pontífice arribaría al país después de pasar por Uruguay y continuaría luego hacia Perú, donde desarrolló buena parte de su ministerio episcopal antes de ser elegido sucesor de Francisco.
La confirmación definitiva dependerá exclusivamente de la Santa Sede. Como ocurre con todos los viajes papales, el anuncio oficial será realizado únicamente por el Vaticano, una vez concluidos todos los aspectos pastorales, diplomáticos y logísticos.
Sin embargo, tanto en la Iglesia como en el Gobierno coinciden en que la llegada de Banach representa un punto de inflexión.
A diferencia de los últimos meses, cuando las conversaciones avanzaban mediante contactos reservados entre Buenos Aires y Roma, desde ahora existirá un interlocutor permanente con capacidad para coordinar las gestiones cotidianas entre la Nunciatura, la Conferencia Episcopal y la Casa Rosada.
El nuevo nuncio deberá supervisar los aspectos protocolares, colaborar en la definición de la agenda oficial y transmitir las decisiones de la Secretaría de Estado del Vaticano. También será una pieza clave para resolver los múltiples aspectos organizativos que implica un viaje papal.
Por esa razón, dentro de la Iglesia consideran que agosto será un mes determinante. Si el Vaticano confirma la gira, los trabajos preliminares que hoy desarrollan las tres comisiones pasarán inmediatamente a una etapa operativa y comenzará la organización definitiva de una visita que demandará varios meses de preparación.
La llegada de Banach no implica que el viaje de León XIV esté confirmado. Esa decisión sigue dependiendo exclusivamente del Vaticano. Pero tanto en la Casa Rosada como en la Conferencia Episcopal Argentina coinciden en que su desembarco marca el comienzo de la cuenta regresiva para una visita que, si se aprueba en las próximas semanas, convertirá a noviembre en el mes del primer viaje de León XIV a la Argentina.