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clarin.com · hace 8 horas · Clarin.com - Home

La pasión por la Selección llevó a una histórica golosina argentina hasta Bangladesh y es el puntapié para la llegada de más marcas

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Georgalos llevó a Bangladesh Mantecol, su tradicional golosina y una de las marcas argentinas más conocidas. Por primera vez, cruzó más de 17.000 kilómetros y llegó a Daca, la capital, donde viven cerca de 30 millones de habitantes de un total de 177 millones que componen la población nacional.

La acción nació como una forma de retribuirle al pueblo bangladesí su amor por la Selección Argentina. “¡Bangladesh se lo merece! El sabor que acompaña a los argentinos desde hace generaciones sigue cruzando fronteras. Nuestro querido Mantecol llegó a Bangladesh para conquistar nuevos corazones y compartir la tradición del postre más argentino”, publicó la empresa en las redes sociales, tras su primera incursión en Asia. Hoy, la exportación al Cono Sur pesa 10% de su negocio.

Lo que empezó como una campaña de marketing se convirtió en la entrada a ese país. “Lanzamos la acción publicitaria en pleno Mundial y nos dimos cuenta de que hay una oportunidad por la buena recepción que tuvo. Nuestro equipo comercial volvió hace unos días, antes de la final”, señaló Gustavo Giménez, director de marketing de la compañía familiar, que está en manos de la tercera generación.

Miguel Zonnaras, su presidente, es nieto del creador, Miguel Georgalos, inmigrante griego que la fundó en 1940. En 2022, la familia recuperó el control de la icónica golosina, devolviéndole así su origen nacional, tras vendérsela en 2001 a la multinacional estadounidense Mondelēz, dueña de Oreo, Milka, Cadbury y Toblerone, entre otras.

En Bangladesh, ya están familiarizados con Mantecol. Foto: Georgalos

Ahora, Mantecol quiere instalar el producto en ese mercado, el octavo más poblado del mundo, donde ve una clara chance no solo por su tamaño, sino especialmente por su pasión por la “Scaloneta” y Lionel Messi, que ubican al país como uno de los de más simpatizantes de la Selección fuera del territorio nacional.

“Son cuatro Argentina. Pensamos que podemos llegar, al menos, al 15%. Con los altos costos logísticos por la larga distancia, la apuesta es al volumen. Enviaremos el primer contenedor para la prueba. Estamos en negociaciones con distribuidores e importadores locales”, explicó Giménez, y agregó que apuntarán a supermercados y especialmente a comercios barriales, por la alta venta callejera.

En Bangladesh, ya están familiarizados con Mantecol, dado que existe una versión similar: el halva, preparación tradicional de Medio Oriente y el sur de Asia. “Debimos hacer la certificación halal, obligatoria para entrar al universo islamita”, aclaró Giménez.

Tras el puntapié de Mantecol, otras empresas analizan seguir sus pasos. Ya en 2023 hubo una gira comercial en la que participaron Arcor, Marolio, Havanna, Alfa Pampa, Luna de los Andes, Piporé, Vetanco y Ecofactory, entre otras.

La idea nació como una forma de retribuirle a Bangladesh su amor por la Selección Foto: Georgalos

El embajador argentino Marcelo Carlos Cesa jugó un rol clave en el desembarco de Mantecol en Bangladesh, con una participación activa en el proceso. Cesa le adelantó a Clarín que otras compañías argentinas de alimentos, granos, aceites, legumbres buscan llegar.

Él asumió la función en septiembre de 2023 y ese año lideró la reapertura de la Embajada en Daca, que permaneció cerrada por 45 años, desde 1978. Tras los festejos por la tercera estrella en Qatar 2022, apostó por fortalecer los lazos bilaterales y ampliar el comercio entre ambos países.

Desde entonces, se exportó el doble, según el Indec. Mientras que en 2022 los envíos a Bangladesh representaron US$ 740 millones, en 2025 significaron US$ 1.470 millones, principalmente por el complejo sojero y cerealero: aceite de soja, harina y pellets de soja, maíz y trigo son los principales productos que se envían y compiten contra los que les proveen China, India, Brasil y los Estados Unidos. Según Cesa, entre junio de 2025 y mayo de 2026, hubo 1.390 despachos por 3,1 millones de toneladas.

Desde Qatar 2022, se duplicaron las exportaciones a Bangladesh. Foto: Georgalos

En tanto, las importaciones se concentran en prendas de vestir, textiles y manufacturas de algodón, por lo que el sector ve oportunidad de aumentar la exportación. Aunque no hay datos oficiales sobre la magnitud del negocio de las camisetas en Bangladesh, y buena parte se mueve en la informalidad, Innovision Consulting estimó que en Qatar 2022 la confección implicó más de US$ 420 millones.

Agustina Devincenzi

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