La CGT pone en marcha un nuevo plan de lucha contra Milei, pese al guiño del Gobierno por la caja sindical
La CGT volverá este miércoles a las calles en el inicio de un nuevo plan de lucha contra el gobierno de Javier Milei. Se movilizará junto a las dos CTA, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y organizaciones sociales en apoyo a la habitual marcha que los jubilados realizan cada semana frente al Congreso. La convocatoria marcará el comienzo de una estrategia de protestas y medidas de fuerza escalonadas con las que la central obrera buscará sostener la presión sobre la Casa Rosada durante los próximos meses, aunque todavía sin un nuevo paro general en el horizonte.
La protesta de este miércoles arrancará a las 15 y tendrá como principal consigna el respaldo al reclamo de los jubilados frente a la pérdida del poder adquisitivo de sus haberes y la crítica situación social. Además de la CGT participarán la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma y organizaciones de la economía popular, en una muestra de articulación que el triunvirato de conducción cegetista impulsó en las últimas semana junto a diversos sectores sociales
La movilización, sin embargo, se producirá apenas dos días después del guiño político que el lunes ofreció el Gobierno a la dirigencia sindical. Es que a través de un nuevo decreto, la administración de Milei modificó la reglamentación de la reforma laboral en dos aspectos clave para el financiamiento gremial: aclaró que el tope del 2% para las cuotas solidarias deberá calcularse sobre el total de las remuneraciones que perciben mensualmente los trabajadores y no únicamente sobre el salario básico convencional, como había establecido el decreto reglamentario 407/26, y volvió a habilitar los aportes empresarios a las organizaciones sindicales siempre que tengan un destino específico.
Esos cambios fueron recibidos como un alivio por la dirigencia sindical porque corrigen dos de los puntos más cuestionados de la reglamentación de la reforma laboral y preservan una parte sustancial de la llamada "caja sindical". La decisión oficial llegó, además, después de una serie de fallos judiciales favorables a distintos gremios, entre ellos el Sindicato de Comercio, que obtuvieron medidas cautelares contra las restricciones impuestas por el decreto 407, tal como informó Clarín.
Pese a ese gesto, la conducción cegetista resolvió mantener sin modificaciones el cronograma de protestas que comenzó a delinear semanas atrás. Es que, según afirmaron a este diario desde la cúpula de la entidad, el reclamo por el financiamiento sindical constituye apenas uno de los múltiples frentes abiertos con el Gobierno y que las diferencias de fondo siguen concentradas, además del rechazo a la reforma laboral, en el rumbo económico, la caída de la actividad, la pérdida del empleo registrado y el deterioro del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.
"La CGT ha decidido un plan de acción que va en escala, y la primera actividad arranca mañana con el acompañamiento a todos los jubilados que se movilizan los miércoles", explicó este martes el dirigente Cristian Jerónimo, uno de los triunviros de la entidad. Y si bien reconoció que el decreto del Gobierno "retrotrae a la normalidad lo que eran las negociaciones entre sindicatos y empresas", aclaró que ese cambio no modifica las razones que impulsan el plan de lucha. "Más allá de este decreto que sacó el Gobierno, hay un montón de cosas que están sucediendo en la Argentina que tienen un impacto negativo en la vida diaria de los trabajadores. Seguimos viendo cómo se cierran empresas, se siguen perdiendo puestos de trabajo y nosotros rechazamos un modelo económico que solamente privilegia a los que más tienen", sostuvo.
Jerónimo también vinculó la protesta con la situación que atraviesan distintos sectores productivos. "Hoy el problema más grande que tienen la mayoría de las actividades es lo que les está sucediendo a las empresas. No hay trabajo, hay una recesión profunda y lo único que se ve todos los días es cómo cierra una empresa", afirmó, al responsabilizar de ese escenario a las políticas económicas del Gobierno.
La marcha de este miércoles será el primer capítulo de un cronograma de protestas que la CGT acordó desarrollar junto con las otras centrales sindicales. El próximo 7 de agosto la conducción participará de la tradicional movilización de San Cayetano, convocada bajo la consigna de paz, pan, tierra, techo y trabajo, mientras que para las semanas siguientes prevé impulsar nuevas acciones vinculadas con la situación de la industria, el empleo y el poder adquisitivo.
Dirigentes de la conducción cegetista consultados por Clarín insistieron en que la estrategia consiste en sostener un esquema de movilizaciones sucesivas y protestas sectoriales antes que avanzar hacia medidas de mayor impacto. En ese marco, distintas fuentes sindicales descartaron que exista, por ahora, una definición para convocar a un nuevo paro general, pese a que algunos sectores del sindicalismo impulsan endurecer la confrontación con la Casa Rosada.
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