La minería ya genera más de 40.000 empleos y crece por fuera del RIGI, el régimen que prometía impulsar al sector
El empleo minero formal volvió a crecer levemente en marzo: 40.141 puestos de trabajo, un 1,2% más que un año atrás, según el último informe mensual de la Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera. Es la segunda suba interanual consecutiva desde junio de 2024.
El rubro metalífero, que contiene las productoras y exploradoras de oro, plata, cobre y otros minerales metálicos, fue el que más empleo generó en términos absolutos y el de mayor crecimiento interanual: 13.026 puestos en marzo, 808 más que un año atrás (+6,6%). Es también el rubro más grande del sector minero, con el 32,5% del empleo total.
Del informe se desprende, además, que el empleo que hoy explica el repunte del sector no es, en su mayor parte, producto de la nueva inversión bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que de hecho el 90% de los montos comprometidos aún no pasaron del anuncio al desembolso.
El empleo minero se sostiene, en rigor, por un núcleo reducido de operaciones consolidadas, varias de ellas en fase de cierre de mina o extensión de vida útil, como la mina Cerro Vanguardia, en Santa Cruz (operada por AngloGold Ashanti y la provincial Fomicruz), que vienen apuntalando la actividad desde hace casi tres décadas.
De las 59 empresas que integran el rubro metalífero, apenas 12 concentran el 82% de ese empleo, con una nómina promedio de 891 trabajadores cada una. El resto, que suman unas 47 empresas, se reparte el 18% restante, muy por debajo del promedio general del rubro (221 empleados). Es decir: el crecimiento que hoy tracciona todo el empleo minero argentino depende, en los hechos, de un puñado de operaciones de gran escala.
El contraste queda más claro al mirar el otro extremo del mapa sectorial. El rubro de minerales no metalíferos, que incluye insumos para la industria y la construcción, entre otros usos, cayó 3,1% interanual en marzo, hasta 3.543 puestos, y tiene una estructura empresarial mucho más atomizada: 84 empresas con un promedio de apenas 42 empleados cada una. Ahí no hay “gigantes” que sostengan el número: cuando el sector se resiente, se resiente de manera más pareja.
En cuanto a la distribución por provincias, Santa Cruz es, por lejos, la que lidera con más empleo minero del país: 8.887 puestos en marzo, con un crecimiento interanual del 3,1%. Sin embargo, ese liderazgo no responde a la ola de nuevas inversiones bajo el RIGI: hoy no hay un solo proyecto minero santacruceño adherido al esquema.
El empleo que sostiene a Santa Cruz en la cima del ranking proviene de una batería de operaciones de oro y plata ya maduras, varias con más de dos décadas de producción, que llegaron a la provincia mucho antes de que existiera el RIGI. En ese grupo están, además de Cerro Vanguardia, Cerro Moro (de Pan American Silver), San José (de Hochschild Mining–McEwen Mining), Don Nicolás (de Cerrado Gold), y Cerro Negro (de Newmont), que es la única con vida útil proyectada al menos hasta 2035.
En tanto, las provincias con mayor crecimiento interanual del mes: Catamarca (un +21,9%) y San Juan (un +8,4%), ambas con proyectos en danza bajo el paraguas del RIGI o en plena negociación de compre local provincial, donde el caso del proyecto de cobre Vicuña en la cordillera sanjuanina es el más visible.
Ahí sí el crecimiento reciente empieza a asomar como reflejo, todavía incipiente, de la nueva ola de inversión. El “efecto RIGI” en el empleo agregado asoma en los números de marzo apenas en el crecimiento puntual de Catamarca y San Juan, donde los proyectos nuevos recién empiezan a traccionar dotación.
Redactora de la sección Economía, especializada en minería y energía. [email protected]
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