La soja volvió a repuntar y superó los USD 450 la tonelada, el valor más alto desde mayo
El precio de la soja cerró este lunes con un aumento 1,5% y alcanzó los USD 450,48 en el mercado de Chicago. Se trata del valor más elevado desde mayo, antes de una caída que llevó la oleaginosa a mantenerse cercana a los USD 400 durante los últimos dos meses. La suba responde a factores climáticos, mayor demanda y más conflictividad internacional.
El avance en los precios se debe principalmente al clima seco en las principales zonas agrícolas de EEUU y al sostenido interés de China por adquirir soja estadounidense. A esto se sumó la escalada del conflicto en Medio Oriente, a partir de lo cual el precio del crudo se volvió a ubicar en torno a los USD 90. Ocurre que la evolución de la soja y el maíz suele estar relacionada con la del mercado petrolero, debido a su utilización en la elaboración de biocombustibles.
En este sentido, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) precisó en su reporte diario: “El cultivo se ve impulsado por la preocupación ante condiciones secas en el Medio Oeste de Estados Unidos, que incrementan el riesgo climático sobre los cultivos. Además, las nuevas compras chinas de poroto estadounidense refuerzan la tendencia alcista y consolidan una demanda firme”.
“La renovación de los enfrentamientos en Medio Oriente aporta apoyo adicional por su vínculo con el mercado energético, aunque la volatilidad del crudo limita avances más pronunciados”, agregó.
En tanto, desde Wise Capital destacaron: “A pesar de una fuerte reducción del 8,7% en el área sembrada, la campaña de soja 2025/26 cerró con excelentes noticias económicas gracias al repunte de las cotizaciones internacionales”.
Según un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el complejo generará exportaciones por USD 21.192 millones y un Producto Bruto de USD 19.106 millones. En este marco, la recaudación fiscal podría incrementarse un 28%, hasta alcanzar los USD 7.534 millones.
De todos modos, de acuerdo a Max Capital, el ritmo de venta viene lento. Solo el 28% de la cosecha fue vendido con precio definido, frente al 36% que marca el promedio histórico para esta altura de la campaña. Incluso al sumar las operaciones “a fijar”, el avance llega al 43%, todavía por debajo del 51% registrado, en promedio, para esta época.
Con el cierre de la cosecha de soja, el mercado enfrenta un escenario en el que resulta complejo estimular nuevas ventas por parte de los productores.
De cara a la próxima campaña, además, el calendario electoral aparece como un factor adicional de incertidumbre, lo que podría reforzar una actitud más prudente en las decisiones de comercialización.
Por otra parte, la producción total nacional de la oleaginosa llegó a 50,1 millones de toneladas, una cifra casi idéntica al ciclo previo pero un 19% superior al promedio de los últimos cinco años.
Esta estabilidad productiva fue posible porque el rendimiento promedio compensó la menor superficie y alcanzó un rinde de 31,3 quintales por hectárea.
“El clima acompañó tras superar un verano seco gracias a oportunas lluvias en febrero que salvaron el llenado de los granos”, remarcó Wise Capital.
A su vez, la molienda industrial proyecta procesar 43,5 millones de toneladas. De todos modos, la BCR había alertado que Argentina perdió el liderazgo mundial en esta capacidad entre los principales exportadores.
Luego de haber alcanzado en 2020 un techo teórico de poco más de 68 millones de toneladas (Mt) de capacidad potencial anual de procesamiento de soja, la expansión de la industria se detuvo e incluso registró una leve contracción.
En paralelo, los otros dos principales orígenes de soja del mercado mundial mantuvieron un ritmo sostenido de expansión industrial, en línea con una oferta local de soja abundante y creciente a lo largo del tiempo.
En este contexto, la capacidad de procesamiento de soja en EEUU y Brasil creció, en promedio, un 4,0% y un 1,9% anual, respectivamente, durante la última década.
Como resultado, a partir de 2024 Argentina pasó a ocupar el segundo lugar en capacidad instalada teórica de procesamiento de soja entre los tres principales países exportadores, tras ser superada por EEUU. Posteriormente, en 2025 retrocedió al tercer puesto al ser también superada por Brasil.
Asimismo, la BCR señaló que el mercado de commodities agrícolas, y la industria de soja en particular, están atravesando un cambio de paradigma en cuanto a los drivers de demanda que impulsan la expansión de la producción y la industrialización.
“Si entre finales de 1980 y mediados de la segunda década de este siglo la transformación de proteína vegetal en proteína animal, traccionada por el crecimiento en el consumo de carnes a nivel global con China a la cabeza, fue el principal factor que potenció el avance en la producción de granos, la promoción para la elaboración de biocombustibles está liderando el flujo de la demanda", indicó la entidad.