Miriam Bregman gana centralidad: crece en las encuestas y en el PRO y el PJ siguen una eventual candidatura en la Ciudad
Hay un nombre de cara a la elección de la ciudad de Buenos Aires del año que viene que todos miran de cerca desde hace meses. Es el de Myriam Bregman, la principal referente del FIT, diputada nacional y con una imagen en alza en diferentes encuestas que la posiciona como una candidata atractiva tanto en una elección para la jefatura de Gobierno como para una presidencial.
En la ciudad de Buenos Aires, donde históricamente la izquierda obtuvo algunos de sus mejores desempeños, el crecimiento de Bregman dejó de ser una hipótesis para convertirse en un dato que distintos espacios políticos siguen con atención.
En el Gobierno porteño aseguran que los estudios de opinión que manejan la ubican con un piso de entre 8 y 10 puntos de intención de voto si decidiera competir por la Jefatura de Gobierno.
Ese porcentaje no la convierte automáticamente en una candidata con posibilidades de ganar la elección, pero sí en una dirigente con capacidad para alterar el resultado general.
En una Ciudad donde el peronismo suele moverse en torno a los 25 puntos, cada voto adquiere un valor estratégico, sobre todo a partir de la irrupción de La Libertad Avanza como tercer partido de peso y después de haberle ganado al PRO la primera elección en 2025 después de diez triunfos consecutivos. Por eso, tanto en el macrismo como en el peronismo siguen de cerca los movimientos de la diputada nacional.
La consolidación de Bregman también responde a un fenómeno político más amplio. En los últimos años logró transformarse en la dirigente con mayor nivel de conocimiento dentro del FIT-U, desplazando incluso a otros referentes históricos de ese espacio.
Su desempeño en los debates presidenciales de 2023, la fuerte presencia mediática y una participación constante en conflictos sindicales, universitarios y de derechos humanos fortalecieron su perfil más allá del electorado tradicional de la izquierda.
En el Frente de Izquierda consideran que esa construcción explica que hoy sea la principal figura nacional del espacio y una candidata natural para encabezar cualquier estrategia electoral importante en 2027.
Pero el crecimiento de su imagen también alimentó especulaciones que periódicamente reaparecen en la política argentina.
En distintos sectores del peronismo circuló en los últimos meses la idea de explorar algún tipo de entendimiento con dirigentes de la izquierda para ampliar la oferta opositora frente al oficialismo. Incluso hubo quienes imaginaron escenarios de unidad más amplios si el escenario político terminara extremadamente polarizado.
Esas versiones nunca pasaron del terreno de las conversaciones informales y encontraron siempre una respuesta negativa de la propia Bregman.
La dirigente rechazó públicamente cualquier posibilidad de confluir con el kirchnerismo o con el peronismo, al que cuestiona desde hace años por considerar que representa un proyecto político distinto al de la izquierda.
En el FIT-U sostienen que no existe ninguna negociación en marcha y que la estrategia seguirá siendo presentar candidatos propios. Bregman, además, viene planteando en conversaciones internas que quiere ser candidata nacional y no porteña.
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