Importación de autos híbridos y eléctricos: cuándo se abrirá el cupo de 2027 y qué cambios podrían hacerse
Uno de los motivos por los que el mercado automotor cambió su composición hasta llegar, en el primer semestre, al 66% de autos importados es el cupo que el Gobierno habilitó el año pasado, conformado por 50.000 autos híbridos y eléctricos procedentes desde países de extrazona y que ingresaron al país sin pagar arancel de importación del 35%.
Sin embargo, al lanzarse con el año avanzado, el gran volumen de autos llegó recién entre diciembre y enero, por lo que se juntó con el cupo 2026 completo, que también se definió y asignó antes de terminar 2025. Por lo tanto, como caso excepcional, durante este año no serán 50.000 sino casi 80.000 autos los que ya llegarán bajo esa condición arancelaria.
Si se considera que 2025 tuvo un volumen total de ventas de autos 0 km de 410.057 autos particulares y SUV (que es la categoría en la que se encuadran todos los vehículos del cupo), el impacto de 50.000 unidades era de mucho más que el 8% estimado. Sin embargo, como no se alcanzaron a vender más de 20.000 en el año calendario, el remanente se sumó al cupo de 2026.
Así, si se suma el total de patentamientos de un año y medio, que fue de 607.576 unidades nuevas, y se considera que ya se vendieron unos 75.000 vehículos de los cupos 2025 y 2026, el peso de este programa del Gobierno en este momento está en torno al 12%.
Aunque no hay todavía informaciones oficiales al respecto, se estima que el cupo 2027 recién se habilitaría para fines de agosto o primeros días de septiembre. Sin embargo, hay varios temas que se deben evaluar, entre ellos, el precio máximo de USD 16.000 FOB (en puerto de salida) que actualmente rige como limitación para muchas marcas, que no llegan a ese monto y, por lo tanto, no pueden participar de estas licitaciones.
“Para empezar estuvo bien, porque llegó un gran parque de autos con una tecnología de propulsión de la que había muy poca oferta. Hoy está lleno de híbridos y eso es bueno. Pero con dos años de experiencia, también queda claro que ese precio de USD 16.000 beneficia casi exclusivamente a las marcas chinas o a autos producidos en China por otros fabricantes, lo que no deja de ser un poco injusto para el resto. Hoy es más un cupo para autos chinos que un cupo abierto sólo por ese límite de precio”, explicaron desde una automotriz que no participa del cupo.
Este medio pudo saber que, aunque informalmente, hubo charlas para evaluar la posibilidad de eliminar el precio tope, aunque existe el riesgo de usar el cupo solo para autos muy costosos, y eso iría en contra de la idea original del programa impulsado por el Gobierno para alentar la competencia e impulsar una baja de precios.
“Si suben a USD 30.000 FOB, podría entrar Tesla”, dijeron desde una importadora, a propósito del reciente desembarco de la marca de Elon Musk en Uruguay, que se espera continúe con un anuncio similar en poco tiempo en la Argentina.
“No estaría mal, porque los autos del cupo, incluso con USD 16.000 FOB, no hicieron bajar el precio de los vehículos argentinos de acceso, que son los que todavía resultan caros para los usuarios masivos”, argumentaron.
También habría que poner el foco en algunos aumentos de precios que se dieron con autos del cupo. Si bien nadie denunció esos incrementos, “porque no sabemos qué precio se habían comprometido con el Gobierno a vender sus autos en el mercado”, una de las condiciones para tener una adjudicación es declarar el precio de embarque y el precio en dólares de venta en el mercado argentino.
“Es probable que alguna marca que aplicó un aumento lo haya hecho porque estaba abajo del precio máximo. Vos tenés que comprometerte a un precio máximo, pero si querés vender debajo de ese valor, nadie te puede decir nada. También puede haber sucedido con autos que vinieron fuera del cupo, porque hubo empresas que se quedaron sin stock y tuvieron que hacer otra importación por fuera”, fue la explicación que ensayaron desde una terminal.
La semana pasada, Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina, fue consultado por Infobae al respecto, y en función del precio de lanzamiento de los nuevos Leapmotor B10 y C10. El ejecutivo contestó que no quería meterse “en la casa de otro, pero este precio que mostramos nosotros es el precio que tenemos declarado con el Gobierno”, aseguró.