La justicia de Brasil le prohibió a Jair Bolsonaro recibir la visita de Milei en plena campaña electoral
La justicia federal brasileña negó a Jair Bolsonaro la visita de Javier Milei en su prisión domiciliaria en Brasilia, tras un pedido de la defensa del expresidente y aliado del libertario junto a sus tres hijos.
En un gesto muy criticado por el gobierno de Lula da Silva, Milei anunció que el sábado 25 de julio estará en San Pablo para el lanzamiento oficial de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro, primogénito del clan familiar. Entonces también anunció que pensaba visitar al expresidente, acérrimo enemigo de Lula que enfrentará a Flavio en las presidenciales del 4 de octubre.
Al revertirse las encuestas que antes lo daban como favorito, Flavio Bolsonaro se recostó en la figura de Donald Trump -que acaba de hacer un tarifazo arancelario contra Brasil en lo que se consideró un gesto de ayuda al clan— y también en Milei. De hecho, el presidente argentino recibió al candidato en plena campaña. Fue en la Residencia de Olivos, el pasado 6 de julio.
En Brasil, en tanto, Lula no se refirió al gesto de Milei en plena campaña electoral. Pero el secretario de la Presidencia, muy cercano a Lula, lanzó: "¿Qué cree este imbécil que tiene para enseñarle al pueblo brasileño?", sobre su acto con Flavio Bolsonaro el próximo 25.
Bolsonaro padre recibió una condena por encabezar un intento de golpe de Estado contra la asunción de Lula da Silva el 1 de enero de 2023. El violento asalto a los poderes del Estado fue el 8 de enero y emuló el que hicieron los seguidores de Trump el 6 de enero de 2021.
La resolución negándole a Bolsonaro padre que reciba a Milei llegó firmada a la defensa de Bolsonaro por el juez del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Alexandre de Moraes, que también había rechazado la visita de los familiares de Bolsonaro durante el período electoral.
En un contexto muy polarizado y tenso, teniendo en cuenta que cuando Bolsonaro estuvo con prisión preventiva, su familia televisó y llevó a redes sociales cada movimiento del exmandatario, inclusive el episodio en el que se quiso arrancar la tobillera electrónica.
En la resolución, Moraes recordó que las condiciones de la prisión domiciliaria prohíben a Bolsonaro realizar manifestaciones políticas y recibir visitas durante un plazo de 30 días. Las únicas excepciones son las consultas médicas, las sesiones de fisioterapia y las reuniones con sus abogados.
Jair Bolsonaro, ex capitán de Ejército, gobernó Brasil entre 2019 y 2023, en un Brasil que sigue muy polarizado. Tuvo una muy mala relación con el kirchnerismo, el peronismo y con su colega de entonces, Alberto Fernández. Pero las tensiones nunca llegaron a las que viven Lula da Silva y Javier Milei, que ni siquiera hablaron. Más bien, Milei tuvo insultos hacia el líder del PT, que contestó con gestos no menos simpáticos.
Ambos hasta llegaron a faltar a cumbres del Mercosur para no cruzarse. Lula se negó a abrir una carta que le había enviado Milei, y a mediados del año pasado visitó a Cristina Kirchner en su prisión domiciliaria.
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