Se reactivó la pulseada entre Karina Milei y Santiago Caputo por áreas claves del Estado
En medio del Mundial de Fútbol, mientras la selección argentina superaba rivales, en la Casa Rosada se juega en paralelo el mundialito del poder entre Karina Milei y Santiago Caputo.
La disputa por los espacios entre la hermana del Presidente y el asesor no frena ni siquiera mientras Messi juega, y eso quedó en claro esta semana.
Mientras buena parte del país elevaba la tensión por el enfrentamiento con Inglaterra, en el despacho del primer piso del ala presidencial de Balcarce 50 se seguía diagramando un esquema táctico para continuar sumando posiciones.
El lunes se publicó el decreto 581, mediante el cual le quitaron áreas a la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología —dentro de la órbita de un funcionario que responde a Caputo— y se las traspasaron a Diego Santilli, hombre más cercano a Karina Milei, en cuya área la secretaria general de la Presidencia tiene un vicejefe de Gabinete propio.
La Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología que perdió terreno está comandada por Darío Genua, quien responde a Caputo, y en ese enroque perdió ARSAT, el Correo Argentino y la ENACOM. En el caso de la primera, se trata de todo el anillo de fibra óptica, uno de los pocos sectores donde “las empresas adjudicatarias obtuvieron una redeterminación de precio ajustadas por inflación”.
El Correo cumple dos funciones. La primera, la electoral, algo que la hermana del Presidente sigue muy de cerca. La segunda cobró relevancia este viernes, cuando la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) avanzó con la modificación del régimen de envíos postales, con impacto directo sobre las importaciones por correo. Según lo dispuesto en el Decreto 604/2026, el Gobierno equiparó las condiciones con el régimen de courier, abriendo el juego a las compras en el exterior por plataformas como Shein, Temu, Amazon y otras.
El avance no solo viene por quitarle espacios de poder —y cajas— a Caputo, sino también por avanzar sobre un sector de aparente interés vital para quien supo ser uno de los vértices del triángulo de hierro de los primeros meses de la gestión libertaria.
Caputo casi no tiene presencia en el Congreso de la Nación. No hay legisladores de Las Fuerzas del Cielo, el sector libertario que representa al asesor. En ese espacio creció la influencia de Karina Milei, que comenzó a organizar encuentros con los legisladores y sumó a los bloques libertarios de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires, ámbitos donde sí hay referentes de Caputo.
En ese marco se produjo esta semana una movida en el Congreso que llamó la atención. En la primera reunión de la Bicameral de Seguimiento de los Organismos de Inteligencia, encabezada por el karinista Sebastián Pareja, se resolvió convocar para fines de agosto a Cristian Auguadra.
El motivo es que brinde explicaciones sobre el Plan de Inteligencia Nacional, impuesto mediante un DNU que no está exento de polémica.
Lo llamativo de la citación es que quien la propuso —según trascendió del encuentro, que tiene carácter secreto— fue el propio Pareja, y no los miembros del kirchnerismo que integran la comisión.
“Esto es parte de la interna de ellos. Traer a Auguadra a la Comisión a dar explicaciones no es un acto de republicanismo, puede terminar muy mal”, explicó un diputado del bloque de Unión por la Patria.
En la última semana también se amplió el presupuesto de la SIDE con un refuerzo de $49.261 millones para el programa de Información e Inteligencia, y se incorporaron $7.466 millones adicionales para gastos reservados. Una de cal y una de arena.