Malvinas generó una inesperada crisis y provocó la incomodidad del Gobierno
Al presidente Javier Milei y al Gobierno se los ve incómodos. El mundial de fútbol, la selección nacional encabezada por Lionel Messi, y un gesto espontáneo de los jugadores tras el partido contra Inglaterra descolocaron al oficialismo. Fue cuando los futbolistas tomaron una bandera arrojada desde la tribuna con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas” y desplegada sobre el césped de Atlanta. En ese momento se abrió otra etapa impensada para la administración libertaria.
No era una bandera más. Se trataba de la leyenda que la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, había aceptado pasivamente que no se exhibiese en la estadio. Cierto es que fue una decisión de la FIFA y de las autoridades de EE.UU. Pero fue tan cierto eso como que la ministra no tuvo empacho en comunicar la decisión como si fuese propia y hasta calificó al “mapita” de las Islas Malvinas como de “contenido político”.
En el Gobierno buscaron cerrar filas. Hubo mayormente un piadoso silencio sobre los dichos de Monteoliva aunque algunos ruidos se filtraron. La Ministra quedó objetada. Tan desautorizada quedó que este viernes, Andrew Giuliani, titular de la task force de la Casa Blanca para el Mundial dijo que “en Estados Unidos”, los jugadores “tienen la libertad de” exhibir la bandera quefue arrojada al campo por hincha argentino y confeccionada con una sábana de hotel.
La foto de la bandera y los jugadores se transformó en un hecho político y recorrió el mundo.
Tras la semifinal el Presidente sostuvo que se trataba “solo” de “un partido de fútbol” y volvió a ratificar que la vía diplomática es el carril para recuperar las Islas Malvinas. Sin embargo, no hubo elogios ni reivindicaciones para con el gesto de los jugadores y evitó adjetivar a la selección a la que tantas veces había elogiado. Pareció dubitativo incluso, lejos de su estilo.
En la Casa de Gobierno sostuvieron que Milei nunca cambió de opinión. Que el Presidente ratifica el reclamo de soberanía y que siempre estuvo convencido que era por la vía diplomática. Ninguna alusión hicieron a la admiración que tantas veces Milei expresó respecto de Margaret Thatcher. Tampoco a la dilación que la Cancillería tuvo en emitir un comunicado de protesta por el buque HMS Medway.
Este jueves, el el jefe de Estado fue más allá y en un posteo dijo que “cada día estamos más cerca” de recuperar las Malvinas. En Gobierno explicaron que la frase del Presidente está relacionada con los fundamentos del reclamo, el principio de “integridad territorial” quebrantado y la resolución de 1965 de las Naciones Unidas (ONU) que insta a los dos países a resolver la contraversia en términos diplomáticos.
En la Casa Rosada hasta se hicieron eco incluso de una nota de The Guardian que planteó que el Reino Unido debe negociar con la Argentina por la soberanía de las Islas Malvinas y que comparó la situación con Gibraltar, cuyo régimen se flexibilizó recientemente.
El episodio generado por los jugadores trajo aparejada una crisis comunicacional. Monteoliva quedó en offside y nadie la respaldó.
A su vez, en la cuenta de La Libertad Avanza (LLA) se leyó: “Somos un país, no una película de Disney” con la foto de los jugadores y la bandera. El posteo desató una ola de interpretaciones. Sin embargo, todo era más sencillo: se trató de una cábala. En el 2022, también desde las cuenta libertaria, respondieron “porque somos un país, no una pelicula de Disney” a una nota de The Washington Post. El bilardismo y las cábalas omnipresentes en el mundo místico del mileísmo.
Otro frente que abrió el Mundial en la gestión es el operativo de seguridad que se deberá desplegar para el regreso del plantel. Este viernes hubo una reunión encabezada por Monteoliva. La idea es coordinar con las fuerzas federales, con Casa Militar, y también etuvieron representantes del ministerio de Seguridad porteño.
En el Gobierno sostuvieron que hay contactos con las Provincia, pero en La Plata explicaron ante este medio que no hubo contactos. Que la Gobernación tiene listo un operativo y que dependerá de lo que decida la AFA y la Selección tras el encuentro.
Con independencia del resultado de este domingo en el Gobierno creen que las calles se llenarán de gente, y es por eso que evalúan decretar “asueto” para la administración nacional.
La invitación del Presidente a la selección para que visiten la Casa Rosada (sin su presencia) fue hecha públicamente. Hasta el viernes al menos, no había mayores movimientos. Tampoco precisiones sobre si el Gobierno enviará a algún representante al patido. Milei ya anunció que no irá. En un marco de hermetismo y cabala, todas las decisiones importantes serán comunciadas tras la final que el seleccinado argentino protagonizará junto al español en New Jersey.
En la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que conduce Claudio “Chiqui” Tapia dicen que no hubo comunicación con el Gobierno. Cuesta creer que este contexto, no haya al menos diálogos informales.
También en plan de cábala en la AFA aseguran que los movimientos del plantel serán decididos por Tapia y por los jugadores tras el encuentro.
Cierto es que Milei se vio forzado a recalibrar en su pelea con el mandamás de la AFA, ante la inminencia del Mundial.
Tanto Diego Santilli como Juan Bautista Mahiques, son hombres de extensos vínculos políticos y uno de ellos es Tapia. Un dato: el flamante nuevo Secretario de Deportes será Daniel Scioli cuya designación saldrá en el Boletín Oficial el próximo lunes aunque el ex motonauta está corrido de las conversaciones.