← Volver
clarin.com · hace 20 horas · Clarin.com - Home

Volvió la pelea Karina-Santiago Caputo, el pedido de Georgieva y la decisión de Bessent

Google

La Pax duró poco. Ni el Mundial, ni Messi ni tampoco Lautaro pudieron con la furiosa interna del Gobierno. Solo fueron tres semanas de stand by. De una tregua que pidió Javier Milei y que acataron a regañadientes su hermana y Santiago Caputo.

Karina volvió como un pacman a atacar y apropiarse de nuevas áreas de poder. La hermanísima ya -y de un plumazo- le arrebató ARSAT, el Correo y Enacom al Pibe Caputo. Lo concretó con un argumento delicado: aduciendo “corrupción” en los organismos que controlaba hasta ahora el Mago del Kremlin. También la misteriosa salida de Guido Giana hace dos semanas tuvo que ver con esta furiosa disputa entre Karina y Santiago.

El vice de Salud dio un portazo acusando a Karina (y a los primos Menem) de entrometerse descaradamente en su gestión. Giana le dijo a los suyos: “Es imposible gestionar con Karina”. Ahora, la hermanísima tendría decidido avanzar sobre la SIDE, que controla el Pibe. Sebastián Pareja impulsó la citación al Congreso de su titular Cristian Auguadra. Nada bueno se espera. Ocurrió en la primera sesión de la Comisión Bicameral de control de la Secretaría de Inteligencia del Estado. Karina propicia desde hace tiempo reemplazar a Auguadra.

Ella sospecha que ese organismo fue decisivo para difundir el escándalo ANDIS y también todo el papelón de Manuel Adorni. En otras palabras: que el Pibe Caputo utilizó a beneficio propio la SIDE para atacarla y vincularla con graves hechos de corrupción. Por eso, desde hace tiempo escanea –en forma privada– a Auguadra. Karina envió una misión secreta a Miami para pedir informes en los registros de propiedad de esa ciudad.

Por eso, Auguadra intentó acercarse a Karina. Ambos mantuvieron reuniones fuera de la Casa Rosada para acercar posiciones. Fueron secretas. Auguadra fue el contador personal del padre del Pibe Caputo. Peaky Blinders ya anticipó que no admitirá su revelo en la SIDE. Suele repetir entre tuiteros: “Si me tocan eso, me voy”.

El Pibe había hecho una tregua con Karina. A través del sistema comunicacional del Gobierno la promocionaron como un pacto para priorizar el “Plan Milei 2027”. Pero la cuestión duró poco. Las disputas volvieron con todo y la pelea sigue fatal en la Casa Rosada.

La designación de Diego Santilli fortaleció a los karinos y complicó al PRO. Existe una fuerte crisis entre los amarillos. Santilli responde a Karina. Cristian Ritondo es socio de Santilli. Ambos se alejaron de Mauricio Macri. Encima, la relación entre Jorge Macri y el expresidente sigue delicada. Jorge quiere hacer un acuerdo con Milei.

Patricia Bullrich espera para jugar las elecciones en Estados Unidos. Este jueve, Victoria Villarruel le ganó la pulseada: no sesionó el Senado. Ambas se trenzaron en una pelea escandalosa. Villarruel la acusó de “querer rifar al país” y de “vivir en Narnia”. Pato contraatacó: “Si no te gusta, renunciá”.

Karina la odia a Victoria. El Jefe trabaja en un blindaje judicial. Juan Mahiques –después de su viaje a Francia– avanzó con una causa peligrosa: busca que la investigación de $LIBRA duerma en Tribunales el sueño de los justos.

Por ahora, estaría asegurada la parsimonia del juez Marcelo Martínez de Giorgi y el fiscal Eduardo Taiano. Ambos le pusieron un evidente freno de mano a la investigación: en un año y medio, ni siquiera citaron a Mauricio Novelli, el empresario vinculado a los hermanos Milei.

El Plan Reelección tiene una cuestión delicada: evitar turbulencias con el dólar en la carrera electoral. Hasta ahora –con la actual tranquilidad– los ahorristas, igual, se llevaron del BCRA una friolera mensual de US$ 2.000 millones.

Se estima que el drenaje equivale a unos US$ 25.000 millones anuales. Sería similar al promocionado superávit comercial por Vaca Muerta. Toto Caputo ya difundió un plan financiero. En Wall Street estiman que sus anuncios tienen serias falencias y tampoco cubren todos los dólares necesarios para el 2027.

Los lobos de las calificadoras internacionales aún persisten con un augurio inquietante: dicen que Argentina tiene un 35% de probabilidades de entrar en un default. Temen que en un año electoral la compra de dólares se dispare. Ya ocurrió en el 2025 y Toto tuvo que salir pedir un salvataje excepcional a Scott Bessent. El ministro de Economía dice ahora que eso no ocurrirá porque “no hay riesgo kuka”. Lo inmortalizó con sus insólitas frases: “Aunque haya una invasión extraterrestre, Kicillof nunca va a ser presidente”.

Los informes de Wall Street son cautos: hay muchas encuestas que circulan en Manhattan que lo ponen a Axel Kicillof competitivo, pero siempre por debajo de Milei. Fue por eso que el Deutsche Bank organizó una visita de emisarios de Kicillof a Wall Street.

Clarín anticipó la información. Viajaron en secreto Pablo López y Cecilia Nicolini, quienes -ahora se sabe- tuvieron tres encuentros con inversores. Los lobos de Manhattan fueron al hueso. Las preguntas, a quemarropa: “¿Ustedes quieren defaultear? ¿La interna les permitirá gobernar?”.

Después vino lo más duro. Un banquero dijo: “Yo estuve en una reunión donde Axel dijo que era marxista”. Axel prefirió no dar a conocer el encuentro. Le teme a la reacción de Cristina y a los exabruptos de Máximo. La expresidenta condenada lo bombardea todo el tiempo. Hace unas semanas le dijo a un intendente: “Si me traiciona a mí, ¿por qué no los va a traicionar a ustedes?”.

Kristalina Georgieva viene a darle un apoyo político a Toto. La jefa del FMI fue clave en la última negociación para torcerle el brazo al staff de Washington. El equipo de Luis Cubeddu tenía serios reparos en la marcha de la estrategia económica argentina. Eso motivó la tardanza que tuvo la aprobación de las metas: se extendió un bimestre. Fue la propia Georgieva –a pedido de Scott Bessent– que obligó al staff a hacer la vista gorda.

A cambio, los Totoboys tuvieron que aceptar compromisos: hacer por decreto una reducción adicional del gasto, toquetear el dólar y prometer reformas estructurales. Se conoce que Milei no está en condiciones políticas de hacer la reforma tributaria, y menos la polémica reforma previsional. Por eso Javo “sobreactúa” la única reforma posible que puede satisfacer al FMI: la carta orgánica del BCRA.

Primero Milei dijo que iba “a quemar” el BCRA. Ahora afirma que hará todo lo contrario a lo que estuvo haciendo en su mandato: nunca un titular del BCRA fue socio y dependiente del ministro de Economía, como lo es Santiago Bausili.

Kristalina también viaja a Buenos Aires con la intención de forzar cambios en la política financiera. El FMI quiere que Toto salga al mercado de capitales a endeudarse y que se comprometa con ese dinero a algo fuerte: cancelar deuda con el Fondo.

El reclamo de Kristalina tiene altísimo voltaje político. Pero es algo a lo que ella se comprometió ante hastiados directores del FMI. Bessent también intercedió ante el Banco Mundial y el BID para que otorguen las garantías para abonar los vencimientos.

Ni Ajay Banga, jefe del BIRF, ni tampoco Ilan Goldfajn, titular del BID, estaban de acuerdo con la transacción con Argentina. Fueron presionados por el Tesoro. En Wall Street tienen una lectura dual de este apoyo político de Bessent: que el Tesoro de EE.UU. ya no hará ayudas directas, como el salvataje de octubre.

El horno político está caliente en Washington. Y Donald Trump, derrapando en las encuestas. Así, Bessent habría tomado una decisión. Habrá aval político, pero se evitará lo otro: dólares constantes y sonantes para una eventual emergencia en el 2027.

Marcelo Bonelli

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Newsletter Clarín