Por qué Scaloni habla de grupo y no de equipo
Hay una palabra que Lionel Scaloni repite con una insistencia que ya dejó de parecer casual. No habla de equipo. Habla de grupo.
"Este grupo nunca deja de sorprenderme, es la verdad"; "Qué grupo de jugadores, hermano…"; "Si no ganás, nadie va a pensar en el grupo, pero para nosotros sigue siendo lo primero. En el momento de dificultad, el que te saca adelante es el compañero".
Un equipo es una organización. Hay roles, estrategias, objetivos. Un grupo es otra cosa. Decimos grupo de amigos, de vecinos, de música. Un grupo es pertenencia, afecto, vínculo. En un grupo no se ocupa solo una posición en la cancha, se ocupa un lugar en la vida de los otros. "Es una locura lo que consiguió este grupo, dos finales del mundo seguidas", dijo Lionel Messi tras el triunfo ante Inglaterra.
"La llorona" lo llaman los jugadores a Scaloni. Pero ellos también lloran sin pudor en el campo de juego y delante de las cámaras. Y cuando les toca explicar el éxito hablan de sus madres, los sacrificios familiares, los clubes de barrio, los pueblos de donde salieron. Y agradecen a la gente como si fuera parte del plantel.
"Argentina, no lo entenderías" nació como meme, siguió como broma y ya es explicación cultural. Es difícil entender desde afuera la intensidad con la que el país vive el Mundial. Los abrazos con desconocidos. Las caravanas infinitas. Los cantos. Cuando parecía imposible superar el "no me pidas que no vuelva a intentar" de Wos, apareció Palmito y "La Cuarta Estrella", y un payador junto a su hija para cantar "quiero volver a robarle un gol al ladrón".
Tras el triunfo y sin importar ninguna regla, el grupo desplegó una bandera de "Las Malvinas son argentinas", la memoria colectiva de una guerra imposible que dejó un mandato: "¡El que no salta es un inglés!".
Soberbios, exagerados, excéntricos, nos dicen. "Este es el pogo más grande del mundo. Mick Jagger, hacete de abajo", lo chicaneó el Indio Solari con Ji Ji Ji de fondo y ante 300 mil personas en Tandil. Tras su muerte circuló un mensaje para Messi. "Has sido un tesoro deportivo argentino. El Dios y el Diablo han tenido una destreza inimaginable... ¿Qué tal si ganás un campeonato del mundo más? Estás para eso, viejo".
Detrás de la desmesura y la intensidad hay una sociedad que se levanta una y otra vez, y que celebra cuando la vida regala una alegría. "Somos únicos. No es arrogancia. Es corazón", dijo Scaloni. Un equipo puede salir campeón, pero un grupo, además, hace que un país entero se sienta parte.
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