IBM se desploma en Wall Street: sus acciones llegaron a perder 25% y registran su peor jornada en casi 40 años
Las acciones de IBM protagonizaron este martes una de las mayores caídas de su historia en Wall Street. Los papeles de la compañía llegaron a desplomarse un 25% durante la rueda, en lo que significó su peor jornada bursátil desde el histórico “Lunes Negro” de 1987, hace casi cuatro décadas.
El derrumbe se produjo después de que la empresa sorprendiera al mercado con la publicación anticipada de resultados preliminares del segundo trimestre, una semana antes de la fecha prevista. Las cifras estuvieron por debajo de las estimaciones de los analistas tanto en ingresos como en ganancias, lo que disparó una ola de ventas entre los inversores.
“Los resultados del segundo trimestre adelantados por el CEO de IBM estuvieron por debajo de lo esperado”, explicó a LA NACION el economista de LLZ Macroeconomía y Finanzas, Federico Machado, y agregó: “El mercado esta muy lanzado con todo el tema IA y las expectativas de que las compañías líderes convaliden con resultados la inversión que se viene haciendo”.
De acuerdo con datos de Yahoo Finance, la acción había cerrado la rueda anterior en torno a los US$290. Este martes abrió con una fuerte brecha bajista y durante la sesión llegó a negociarse cerca de los US$220 y cerró a US$217, lo que implicó una pérdida del 25% respecto del cierre previo. “Para un nombre de este tamaño y con la trayectoria de IBM, es una reacción brutal”, opinó Damián Vlassich, team lead de Estrategias de IOL Inversiones.
IBM informó que espera ingresos por US$17.200 millones en el segundo trimestre y una ganancia ajustada de US$2,93 por acción, ambos valores por debajo del consenso de Wall Street, que esperaba US$17.860 millones de facturación y US$3,01 por acción.
En una carta a los inversores, el CEO de la compañía, Arvind Krishna, reconoció que el trimestre estuvo marcado por una ejecución inferior a la esperada. Según explicó, varios clientes reasignaron sus presupuestos tecnológicos hacia la compra de servidores, almacenamiento y memoria ante la expectativa de aumentos de precios, lo que afectó especialmente al negocio de infraestructura y retrasó el cierre de grandes contratos. En sus palabras, explicó que, en las últimas semanas, “los clientes redirigieron su gasto trimestral de capital hacia la compra de servidores, almacenamiento y memoria para asegurar la infraestructura con suministro limitado ante los aumentos de precios previstos”.
“Por lo que expresó el CEO de la empresa, los menores resultados se asocian a que la demanda se está volcando más a abastecerse de servidores, storage o memoria, por encima de software, que es lo principal que ofrece IBM", agregó Machado.
“Lo que ocurrió es que, sobre el final del trimestre, muchos clientes redirigieron su presupuesto hacia otro tipo de equipamiento, servidores, almacenamiento y memoria para asegurarse el suministro antes de las subas de precios que se venían anticipando”, añadió Vlassich, quien explicó que los clientes dejaron de lado también el negocio más tradicional de IBM, los mainframes, “esas grandes computadoras centrales que siguen siendo el corazón de bancos y grandes empresas, junto con el software que corre sobre ellos”.
De hecho, la empresa admitió que el lanzamiento de su nuevo mainframe z17, una de sus principales apuestas para la era de la inteligencia artificial, no tuvo el desempeño previsto durante el trimestre. “Lo que sucedió fue peor de lo esperado, debido a un déficit en el rendimiento de Z y el conjunto de software asociado, principalmente en el Procesamiento de Transacciones”, indicó.
La magnitud del desplome sorprendió incluso a los analistas de Wall Street. La caída se encamina a convertirse en la mayor baja diaria de IBM desde el 19 de octubre de 1987, cuando las acciones retrocedieron un 23,7% durante el denominado “Lunes Negro”, una de las peores jornadas de la historia de los mercados financieros.
El fuerte castigo también arrastró a otras compañías del sector tecnológico vinculadas al software y los servicios empresariales, ante el temor de que la desaceleración del gasto corporativo pueda extenderse a otras empresas.
Vlassich opina que, antes este escenario, se ponen sobre la mesa dos hipótesis posibles: por un lado, una benigna, que vincularía el problema con una cuestión de tiempos “una reasignación puntual de presupuestos de clientes hacia hardware de IA que podría revertirse los próximos meses”. Por otro lado, Vlassich plantea que existe otra hipótesis, más bien estructural, que inquieta al mercado: “Que el auge de la IA esté empezando a canibalizar el negocio del software y que IBM quede del lado equivocado de esa transición. El desplome de hoy dice que, por ahora, los inversores le están asignando la mayor probabilidad al segundo escenario y, el contagio a otros nombres de software del sector, refuerza esa idea”.
Al mismo tiempo, el especialista señaló que no todo fue malo en el reporte, ya que “Red Hat aceleró a 11%, el segmento de infraestructura distribuida tuvo su mejor performance histórica (+37%) y la compañía reafirmó sus apuestas de largo plazo en quantum y en su iniciativa Lightwell”.
Fundada en 1911 bajo el nombre de Computing-Tabulating-Recording Company (CTR) y rebautizada como International Business Machines (IBM) en 1924, la empresa es una de las compañías tecnológicas más emblemáticas del mundo. Fue protagonista del desarrollo de las grandes computadoras corporativas, impulsó la revolución de las PC en la década de 1980 y, años más tarde, alcanzó notoriedad con desarrollos como Deep Blue, la supercomputadora que venció al campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov, y Watson, su plataforma de inteligencia artificial.
En los últimos años IBM reorientó su estrategia hacia la nube híbrida, la inteligencia artificial y el software empresarial, apoyada en adquisiciones como Red Hat y en una profunda reestructuración de su negocio.
© Copyright 2026 SA LA NACION | Todos los derechos reservados. Dirección Nacional del Derecho de Autor DNDA - EXPEDIENTE DNDA (renovación) RL-2023-95334553-APN-DNDA#MJ.Queda prohibida la reproducción total o parcial del presente diario.