Y un día Menem, Kirchner, Milei se unieron contra Editorial Perfil
Ayer se conoció la sentencia del caso Skanska contra funcionarios del kirchnerismo, en un caso de corrupción que fue denunciado en soledad por el Diario Perfil. Hoy se presentará en la Legislatura porteña el proyecto de Ley para que la calle California, sede de Editorial Perfil, pase a llamarse José Luis Cabezas, para homenajear el trabajo de Cabezas que, con sus fotos publicadas en soledad por la Revista Noticias, permitió retratar la corrupción menemista. Y todo esto se enmarca bajo el gobierno de Javier Milei, que es el presidente que más atenta contra el periodismo y quien ha hecho público su deseo de que Editorial Perfil desaparezca.
En un mismo día, Menem, Kirchner y Milei quedaron unidos en su disputa contra Editorial Perfil.
El poderoso ministro de Economía, Domingo Cavallo, denunció el 23 de agosto de 1995, en el Congreso, y ante toda la opinión pública argentina, un discurso memorable en el marco de una interpelación que el mismo funcionario había promovido, a raíz de la privatización del Correo, cuyo marco regulatorio consideraba el ministro era “un traje a medida para Alfredo Yabrán”. Cavallo habló durante más de diez horas y denunció la existencia de “mafias enquistadas en el poder”, encabezadas por el empresario Yabrán y que alcanzarían al Correo, al servicio aeroportuario y a la Aduana. Hasta ese momento, no se habían publicado fotos de Yabrán en los medios y tampoco se publicaban las denuncias.
Hasta que apareció en la tapa de Noticias el 5 de marzo de 1996, caminando junto a su esposa por la playa de Pinamar, fotografiado por Cabezas. Esa foto se publicó en la tapa de la revista de Editorial Perfil, bajo el título “Yabrán ataca de nuevo”. Todos los medios sabían dónde veraneaba Yabrán desde hacía décadas. Pero esa imagen, que se convirtió en un símbolo de la corrupción menemista, solo se publicó en Noticias. El final de la historia es tristemente conocido. Cabezas fue asesinado un año más tarde: el 25 de enero de 1997 apareció su cuerpo con disparos en la cabeza, esposado dentro de su auto, que había sido carbonizado. Era un claro mensaje de amedrentamiento y amenazas a la prensa.
La Legislatura porteña ahora está tratando un proyecto de Ley para que la calle California, donde funciona Noticias, PERFIL y otros medios de esta editorial, y también es la sede de la Universidad del Sur de Buenos Aires (USBA) de la Fundación Perfil, cambie su denominación a José Luis Cabezas. En una muestra de apertura política en defensa de la libertad de expresión, el proyecto cuenta con el apoyo de todos los bloques, menos de la banca libertaria. La idea de los legisladores es que la ley sea sancionada este año y que el 25 de enero de 2027, cuando se cumplan treinta años del asesinato de Cabezas, se realice un acto para oficializar el homenaje a nuestro querido José Luis.
Como publicó ayer PERFIL, en noviembre de 2006, la palabra Skanska no significaba prácticamente nada para la mayoría de los argentinos. Era apenas el nombre de una compañía sueca dedicada a la construcción. Nadie imaginaba entonces que esa palabra quedaría asociada a uno de los mayores escándalos de corrupción vinculados con la obra pública durante el kirchnerismo. La historia comenzó a cambiar el 26 de noviembre de 2006, cuando el Diario Perfil publicó el título “Investigan sobornos millonarios para la construcción de un gasoducto de De Vido”.
La investigación del periodista Carlos Russo, que luego fue premiado con el Konex, puso bajo la lupa una trama de facturas falsas, sociedades fantasma y presuntos sobornos alrededor de la ampliación de los gasoductos Norte y Sur, los mismos que actualmente abastecen a las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba y Santa Fe. Esta trama de corrupción se podía leer en Perfil y Noticias, en soledad. En ese entonces, el presidente Néstor Kirchner tenía una relación fluida con los representantes de los grandes diarios argentinos. En esos medios, la corrupción kirchnerista no se retrataba. Faltaban años para que Kirchner dijera “Clarín miente” y “¿Qué te pasa, estás nervioso?”. Y faltaban varias décadas para que en esos medios se escandalizaran con la corrupción kirchnerista.
El 7 de junio de 2024 se conmemoró el primer Día del Periodista bajo la presidencia de Javier Milei y Editorial Perfil invitó a todos los periodistas que quisieran reunirse bajo el lema “El periodismo es publicar lo que alguien no quiere que se publique; todo lo demás son relaciones públicas”. Con la frase atribuida a George Orwell, PERFIL reafirmó su posicionamiento inquebrantable con el periodismo independiente, crítico y comprometido con la verdad. En medio de las interminables críticas al ejercicio periodístico, y hasta los insultos de Milei y sus funcionarios a los periodistas, Perfil convocó a los colegas en defensa de estos valores fundamentales para la democracia y el sistema republicano. En ese momento, algunos de los periodistas más conocidos de los grandes medios no quisieron sumarse. Interpretaban que Perfil organizaba “un acto opositor”. Son los mismos colegas que ahora se alertan por los ataques constantes de Milei al periodismo.