El INDEC publica este martes la inflación de junio y el gobierno espera que quiebre el 2%
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dará a conocer este martes 14 de julio la inflación de junio. El dato no sólo servirá para medir cómo se movieron los precios durante el último mes, sino también para anticipar qué puede pasar con las tasas, el crédito y el dólar en la segunda mitad del año.
Después del 2,1% de mayo, las consultoras privadas esperan una nueva desaceleración y ubican al índice entre 1,8% y 1,9%. La incógnita es si la inflación logrará finalmente bajar del 2% mensual, un nivel que no perfora desde hace nueve meses.
Luis Caputo evitó anticipar el número que maneja el Ministerio de Economía. “La gente tiene que estar tranquila de que la inflación va a seguir a la baja”, sostuvo el ministro, sin dar más detalles antes de la publicación del organismo estadístico.
Para Elena Alonso, de Emerald Capital, el dato de junio será clave porque su impacto va más allá de los precios. “La inflación define las tasas de interés. Si sigue bajando, hay margen para que las tasas en pesos acompañen y eso abarata el crédito”, explicó.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectó una inflación de 2,1% para junio y del 30% para todo 2026. Las estimaciones privadas, en cambio, son algo más optimistas para el último mes y anticipan que el índice podría mantenerse por debajo del 2% mensual desde agosto.
El dato también será seguido de cerca por el mercado cambiario. El dólar oficial subió 5,3% en junio, su mayor avance mensual en casi un año, y quedó por encima de la inflación esperada para el período. El REM, además, proyectó un tipo de cambio de $1.673 para diciembre.
La relación entre inflación, tasas y dólar será uno de los puntos centrales en los próximos meses. Una baja más firme de los precios podría abrir espacio para reducir las tasas y mejorar las condiciones del crédito. Pero también obligará a mirar si los rendimientos en pesos siguen siendo atractivos frente al avance del tipo de cambio.
La publicación de junio cerrará, además, el balance inflacionario del primer semestre. Una cifra cercana al 1,9% devolvería al IPC a niveles similares a los de julio y agosto de 2025, antes de la aceleración que llevó la inflación mensual al 3,4% en marzo.
El número todavía quedaría lejos de las expectativas que el Gobierno tenía a comienzos del año, cuando hablaba de acercarse a una inflación mensual prácticamente nula. Aun así, bajar del 2% le permitiría al equipo económico mostrar que la desaceleración iniciada en abril empieza a consolidarse.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central anticipa que la inflación seguirá bajando durante la segunda mitad del año, aunque sin un recorrido lineal. Para junio, la mediana de las 44 consultoras y entidades financieras que participaron de la encuesta fue del 2%, una décima menos que en el relevamiento anterior. Los diez analistas que mejor estimaron el índice en los últimos meses fueron algo más optimistas y proyectaron un 1,9%.
Para julio, el mercado espera que la inflación se mantenga en el 2%, pero a partir de agosto comenzaría a perforar ese nivel. El REM proyecta un 1,8% para agosto y septiembre, seguido por dos meses en el 1,7%, en octubre y noviembre. De cumplirse ese escenario, la inflación se mantendría por debajo del 2% durante cuatro meses consecutivos, algo que el Gobierno busca mostrar como una señal de consolidación del proceso de desaceleración.
El recorrido tendría, sin embargo, un pequeño cambio en diciembre. Para el último mes del año, los analistas esperan que el índice vuelva a ubicarse en el 1,8%, posiblemente por el impacto estacional de las fiestas, las vacaciones y un mayor movimiento del consumo. Aun con ese repunte, la inflación mensual cerraría 2026 lejos del 3,4% que alcanzó en marzo y se movería durante todo el segundo semestre en una franja de entre 1,7% y 2%.
Con estas estimaciones, el REM calcula una inflación del 30% para todo 2026. La proyección bajó frente a los relevamientos previos y marca una desaceleración respecto del año anterior, aunque todavía deja al índice anual muy por encima de una inflación de un dígito. Para 2027, el mercado espera una nueva reducción, hasta el 20%, y para 2028 proyecta un 14,2%, lo que muestra que la baja sería gradual y todavía demandaría varios años para acercarse a niveles más estables.
La semana anterior el instituto de estadísticas porteño publicó el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad que aumentó 1,8% m/m en junio, desacelerándose desde el 2,1% registrado en mayo, mientras que la inflación núcleo se moderó a 1,9% m/m (desde 2,1% m/m). En términos interanuales, la inflación descendió a 32,6%. desde 33,1%. Los bienes aumentaron 1,5% m/m, mientras que los servicios subieron 2,0%, ampliando la brecha entre transables y no transables.
Tras conocerse el dato, desde Max Capital señalaron que "la inflación está retomando una tendencia descendente a medida que se diluyen algunos ajustes puntuales, aunque persisten efectos de segunda ronda, impulsados en parte por los precios regulados, cuyos aumentos continúan actuando como un piso para la inflación. Reponderando el IPC de CABA para replicar la canasta del IPC nacional, la inflación habría sido cercana a 1,7% m/m".
En relación al dato que publicará hoy el INDEC, señalaron que espera se ubique "en 1,8% m/m. Hacia adelante, creemos que un tipo de cambio más depreciado y una leve baja en los precios de los combustibles (que podrían caer alrededor de 10% hacia el 4T) llevarán la inflación a aproximadamente 1,5% mensual hacia fin de año".
La atención del mercado en la jornada de hoy también estará puesta en Estados Unidos, donde este martes se conocerá el dato de inflación. El resultado será clave para las próximas decisiones de la Reserva Federal y para el rumbo de las tasas internacionales.
Ignacio Morales, CIO de Wise Capital, advirtió que dentro de la Fed persisten diferencias sobre el camino de la política monetaria. Aunque se espera una menor inflación, los rendimientos de los bonos del Tesoro siguen altos, un escenario que complica la posibilidad de avanzar con recortes de tasas.
El petróleo vuelve a dispararse hasta 9% por la escalada entre Estados Unidos e Irán y la amenaza sobre el Estrecho de Ormuz
Según Morales, la presión no responde sólo al nivel de precios. También influye el aumento de las tasas reales y la fuerte demanda de financiamiento vinculada con el desarrollo de la inteligencia artificial. Ese fenómeno podría mantener elevado el costo del dinero en Estados Unidos y, por extensión, encarecer el financiamiento para los mercados emergentes.
Paralelamente, en las últimas horas las negociaciones de paz con Medio Oriente volvieron a estancarse y el Estrecho de Ormuz amenaza con cerrarse nuevamente, lo que vuelve a empujar el precio internacional del petróleo y subir hasta 9% en algunos contratos a futuro, lo que vuelve a poner presión sobre la inflación global.