La elite de la elite de la economía, la IA y las empresas desembarca en la Reserva Federal
Es un momento en que los bancos centrales están en la mira de los presidentes. O quizás, mejor dicho, una semana. Si no, pase y vea qué sucedió en Lima, Buenos Aires y Washington.
El lunes, la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, anunció que el economista Julio Velarde continuará al frente del Banco Central de Reserva (BCR). Fujimori le hizo la propuesta y Velarde aceptó inmediatamente. El mercado recibió la noticia como una señal de continuidad y estabilidad macroeconómica en un contexto de incertidumbre política en Perú.
El jueves 9 de julio, por su parte, el presidente Javier Milei expuso en reunión de Gabinete uno de los proyectos económicos que considera prioritarios para la segunda mitad del año: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina.
El plato fuerte de la semana se sirvió ese mismo día, pero en Washington. El presidente de la Reserva Federal, el recientemente asumido Kevin Warsh, designó quince asesores en el banco para liderar una task force que reexaminará las operaciones y tareas de la institución. Se trata de un grupo integrado por académicos, expresidentes de bancos centrales regionales, empresarios y ejecutivos.
Entre ellos figuran economistas de renombre como Greg Mankiw, un ex asesor de George W. Bush y profesor de la Universidad de Harvard; nada menos que el premio Nobel de Economía Thomas Sargent, que se ha reunido con el propio Milei en Buenos Aires; y el ex economista jefe del FMI y académico Raghuram Rajan. Pero también hay referentes de los negocios como Doug McMillon, ex CEO de Wal Mart, el inversionista Marc Andreessen y el expresidente del Banco Central de Brasil Arminio Fraga.
La task force de Warsh fue anunciada con el objetivo de reexaminar algunas políticas y objetivos de la autoridad monetaria. Warsh ha señalado en varias oportunidades que entre sus prioridades se encuentran por ejemplo reducir la exposición de la Fed en los mercados financieros, abandonar el foward guidance, esto es, anticipar el camino de la política monetaria y repensar el uso de las estadísticas y herramientas del banco para su lectura sobre la evolución de la economía.
Warsh designó cinco grupos de trabajo que se centrarán en cinco temas cada uno dirigido por tres asesores externos. La elite de la elite.
-Productividad y empleo. Evaluará el impacto de las nuevas tecnologías, incluido el uso de la inteligencia artificial, informando a la Reserva Federal. Allí estarán desde ejecutivos de Microsoft (Asha Sharma que conduce la división de videojuegos Xbox) y un ex Anthropic como Charles Jones.
-Comunicación. Revisará cómo la Reserva Federal toma decisiones y delibera en contextos de alta incertidumbre. Allí estarán Mervyn King, expresidente del Banco de Inglaterra y autor del estupendo libro Incertidumbre radical, y Fraga, el expresidente del Banco Central de Brasil.
- Hoja de balance del banco central. Los especialistas examinarán los costos y beneficios de los actuales activos y pasivos del banco. Allí estarán básicamente académicos como Rajan pero también Jeremy Stein de Harvard y Karen Dynan. Warsh ha sido crítico de estimular la economía a través de que el banco compre activos cuando las tasas están cerca de cero.
-Datos. La idea es mejorar la calidad de la información con la que cuenta el banco para la toma de decisiones.
-Inflación. Finalmente este grupo revisará cómo el banco entiende y responde ante la marcha de los precios. Allí estarán Mankiw y Sargent por ejemplo, además de William White, un ex Banco de Basilea.
«Evaluarán detenidamente si es posible mejorar los medios y métodos, las herramientas analíticas y los enfoques de política de los responsables de formular políticas», explicó Warsh en un comunicado. «La economía estadounidense ha cambiado considerablemente en la última generación, y nunca tanto como ahora. Es un honor para mí que las mejores mentes de diversas disciplinas hayan aceptado colaborar con nosotros para perfeccionar nuestro desempeño como institución».
Mientras tanto, en Argentina, un debate comienza y por cierto se encuentra en otro estadio: es sobre la renovación de la Carta Orgánica del Banco Central.
Al respecto, para el profesor y economista de la UTDT, Andrés Neumeyer, “vale la pena preguntarse qué problema debe resolver esa reforma y cómo diseñarla para que siga funcionando cuando este gobierno ya no esté. Las personas pueden estabilizar una economía. Pero solo las instituciones pueden mantener estable la moneda”.
Las instituciones parecieran ser lo que ha funcionado desde Estados Unidos a Perú. ¿Y en el caso de la Argentina? ¿Acaso hará falta que también desembarque una elite de la elite en Reconquista 266?
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