Presupuesto 2027: el plan financiero abrió proyecciones distintas entre las consultoras del mercado y el Gobierno
Esta semana, el ministro de Economía, Luis Caputo, presentó el programa financiero del Tesoro hasta 2027, que era el principal interrogante que tenían los analistas respecto al año electoral. Si bien lo más importante ya está, ahora lo que se espera es la presentación del Presupuesto para 2027 que será el 15 de septiembre, y sobre lo que los privados ya tienen estimaciones diferentes. Mientras tanto, el Gobierno prepara a su vez un proyecto de ley de “shutdown” (apagón del estado).
El Gobierno ya difundió su escenario base para 2027, fundado en la consolidación de la estabilidad macroeconómica y una marcada baja de la inflación. Según el documento oficial de avance presupuestario, el Producto Bruto Interno (PBI) crecerá por el impulso de la inversión, el consumo privado y los aportes del sector externo. Pero en paralelo, en los últimos días se conoció que la administración de Javier Milei va a enviar al Congreso un proyecto de ley de “shutdown”, que busca replicar el sistema estadounidense y limitar el gasto público al nivel presupuestado.
El equipo económico prevé “una desaceleración significativa de la inflación” durante 2027, lo que fortalecería la recuperación del ingreso real de los hogares y mejoraría las condiciones para el consumo y la inversión. Además, el informe oficial proyecta mejoras en empleo, reducción de la pobreza y una distribución más equitativa del ingreso, según la evolución prevista del coeficiente de Gini.
Si bien no se conocen los datos, ya hay diferencias porque las consultoras privadas plantearon un escenario diferente a través del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Según el REM de junio, la inflación interanual prevista para diciembre de 2027 se sitúa en 20%, mientras que para diciembre de 2028 la proyección baja a 14,2%. El consenso de los analistas privados espera que la suba de los precios al consumidor promedie menos de 2% a partir del segundo semestre de 2026, pero mantiene una perspectiva más cauta que la oficial sobre la velocidad de la desinflación.
El martes 14, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) va a dar a conocer el dato de inflación de junio sobre el que hay expectativa de que perfore el 2%. Sobre todo luego de que en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) se ubicara en 1,8% (una desaceleración de 0,3 puntos porcentuales (pp) respecto a mayo). A diferencia de otras oportunidades, el ministro Caputo no quiso dar a conocer sus evaluaciones respecto al dato, solo sostuvo que las consultoras la ubican entre 1,8% y 1,9% y que “la gente tiene que estar tranquila que la inflación va a seguir a la baja”.
Respecto al tipo de cambio, el Gobierno plantea un sendero de apreciación gradual del peso, asociado a una mejora de las exportaciones y la actividad. Sin embargo, el último REM muestra que la mediana de los pronósticos privados -el valor que divide en dos las respuestas de los consultados-ubica la cotización esperada del dólar mayorista en $1.805 para diciembre de 2027, frente a $1.673 previstos para el cierre de 2026. Estas expectativas reflejan una devaluación contenida, pero subrayan un ritmo distinto al supuesto por el oficialismo.
En términos de crecimiento económico, la diferencia también se manifiesta. El Gobierno sostiene que la economía crecerá de manera sostenida entre 2027 y 2029 por una mejora de la inversión y el consumo privado, junto al aporte del sector externo. Por su parte, el REM estima una variación anual promedio del PBI de 3% tanto para 2026 como para 2027 y 2028, aunque la interpretación de los privados sobre el dinamismo de la actividad y los motores de la recuperación es menos optimista que la oficial.
El mercado laboral constituye otro eje de contraste. El informe oficial describe una reducción de la tasa de desempleo y un avance en la creación de empleo, mientras las consultoras privadas prevén una tasa de desocupación de 7,4% para el último trimestre de 2027, apenas menor al 7,5% estimado para finales de 2026. La mejora proyectada por el sector privado es más gradual que la del Gobierno.
En el plano fiscal, el oficialismo proyecta un leve aumento real de los recursos tributarios y de la seguridad social, acompañado de políticas para devolver recursos al sector privado, mejorar la competitividad y sostener la apertura económica.
Las consultoras privadas observan con cautela el cumplimiento de estas metas, en un contexto donde el financiamiento externo y la sostenibilidad de la deuda concentran la atención de analistas y actores del mercado.
El programa financiero presentado por Luis Caputo se convirtió en el eje de análisis para los economistas privados. Ricardo Delgado, presidente de la consultora Analytica, sostuvo: “Lo más importante, el Presupuesto del año que viene, es ver cómo está armado el programa financiero, qué tipo de autorizaciones de emisiones de deuda, por qué montos. Las variables macro, como siempre, son en general desactualizadas. Siempre hay un debate acerca de si la tasa de inflación, el crecimiento, pero lo relevante son las cuestiones bien concretas de financiamiento para el año electoral”.
Y si bien los analistas festejaron que el ministro Caputo presentó el programa financiero hasta el 2027, tienen duda sobre algunas de las alternativas que identificó para cubrir los vencimientos en dólares, sobre todo respecto a las compras que pretende hacer el Tesoro al Banco Central -por las implicancias en la meta de acumulación de reservas- como también de las colocaciones en el mercado de capitales local.
En paralelo con la discusión presupuestaria, el Gobierno trabaja en la incorporación del “shutdown” como mecanismo de control del gasto estatal. La iniciativa busca restringir la capacidad del Estado para ejecutar gastos por encima de lo autorizado, replicando la lógica vigente en Estados Unidos.
El presidente Milei, junto a Caputo, Federico Sturzenegger y Santiago Bausili, avanzó con los detalles de este esquema en una reunión en Olivos. “Estamos trabajando también en el armado del shutdown del Poder Ejecutivo, en realidad de la política. O sea, cuando te agotás el presupuesto, no se puede gastar más y se apaga el Estado”, explicó Milei en el canal Neura.