Cómo es el plan de Caputo para reactivar el crédito hipotecario con el fondo inversor del Anses
Mientras el crecimiento sigue sin llegar al "ciudadano de a pie", el Gobierno avanza en su intento por reactivar la economía después del Mundial. El plan en el que trabaja el equipo de Luis Caputo apunta a impulsar el crédito hipotecario con la ayuda del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSeS, que maneja la plata de los jubilados.
Los banqueros retomaron el tema durante un almuerzo el miércoles pasado a las 12 en la sede de la cámara ADEBA con el viceministro de Economía, José Luis Daza, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, y el subdirector ejecutivo de operación del FGS, Raul Osvaldo Benítez, hombre de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
Benítez es un economista que viene del IERAL -el instituto de la Fundación Mediterránea presidida por el extitular de ANSeS, Osvaldo Giordano- y miembro del comité ejecutivo del FGS. Sin embargo, en los pasillos de Economía afirman que los que definen los criterios de inversión son sus otros miembros: Daza, Furiase y el secretario de Hacienda, Carlos Guberman.
En la reunión se habló de que la ANSeS vuelva a licitar plazos fijos en pesos a una tasa atractiva para que los bancos ofrezcan créditos a un costo inferior al 32% anual. "El formato sería plazos fijos a largo plazo en pesos indexados UVA a una tasa total del 26% para que los bancos la ofrezcan al 28%, con condiciones", dijo una fuente con conocimiento.
Según el Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda, hay 5.740.000 hogares con déficit habitacional. El esquema en discusión apunta a empujar un segmento que permitiría mover la construcción y generar empleo. El 70% de los préstamos fueron para vivienda nueva en 2025, pero el apretón monetario de las últimas elecciones puso un freno.
Después de un mayo malo para el crédito, los hipotecarios mostraron signos de recuperación en junio. El financiamiento para la vivienda sumó US$ 150 millones, el mejor dato desde marzo. Según Federico Gonzalez Rouco, de Empiria, fueron aproximadamente 1.850 créditos, aunque representan menos del 50% que en junio de 2025.
El Gobierno debe resolver aún algunos detalles. Por ejemplo, cómo justificar que el FGS licite a los bancos plazos fijos UVA más una tasa del 4% anual (equivalente al 26% anual), cuando podría colocar esos fondos en bonos del Tesoro ajustados por inflación al 28% anual, aunque por plazos mucho menores. "Podría ser objetado", dijo una fuente.
La iniciativa implica flexibilizar la reticencia oficial a que el Estado financie el crédito a la vivienda. Hasta ahora, lo hizo el Banco Nación con la refinanciación de deudas (ajustada por inflación) y más de 25.000 créditos hipotecarios a una tasa de entre 26 y 34% anual hasta 30 años, incluyendo los 1.100 préstamos que recibieron funcionarios de la gestión actual.
En el sector privado reconocen que el proyecto se asemeja al plan anticrisis del gobierno de Cristina Kirchner, cuando en abril de 2009 el FGS destinó $ 5.600 millones al Banco Hipotecario para fondear una línea para financiar viviendas a 15 y 20 años con tasas fijas desde 10%. El titular de ANSeS, en ese momento, era Amado Boudou.
Ese modelo sería más digerible para el gobierno que el fideicomiso creado con el plan Procrear en 2012, cuando Axel Kicillof era ministro de Economía. Hasta 2015, ese fondo destinó casi US$ 3.000 millones para financiar la construcción de 30.000 viviendas con préstamos de 20 a 30 años. El Estado aportaba terrenos y el FGS junto al Tesoro, el financiamiento.
El FGS posee un stock de activos de US$ 76.356 millones (cerca del 10% del PBI), con el 77% de su tenencia en bonos, 15% en acciones y el resto en inversiones en proyectos productivos o de infraestructura y préstamos a jubilados y trabajadores. Su principal función es financiar al Tesoro, ya que es el principal tenedor de títulos públicos.
Desde la estatización de las AFJP en 2007, no hay grandes inversores con espalda para financiar a largo plazo, como los créditos hipotecarios. Los fondos comunes de inversión (FCI) manejan activos por US$ 69.000 millones a muy corto plazo (8,4% del PBI) y las compañías de seguros cuentan con US$ 4.200 millones (0,5% del PBI), según Econviews.
En charlas previas, Adeba y la Cámara de la Construcción (Camarco), presidida por Gustavo Weiss, pidieron la venta de acciones del FGS. Pero esa opción requería del apoyo del Congreso y Caputo busca apurar los tiempos. Por ello, sus funcionarios se habrían inclinado por un esquema de "dos fases", similar al que propone Miguel Kiguel.
En un documento que giró a los bancos y el equipo económico, el economista y director de Econviews planteó que el FGS es el único inversor en condiciones de invertir a plazos largos, que a nivel internacional los mercados hipotecarios requirieron apoyo estatal y que sería razonable rebalancear el fondo hacia hipotecas.
"Si se consiguiera armar un Fondo de unos US$ 5.000 millones, lo cual es posible con algunos cambios legales, existiría la posibilidad de rápidamente financiar unas 72.000 hipotecas suponiendo que el monto promedio de cada una fuera de US$ 70.000. En la transición, para acelerar el proceso, podría fondear hipotecas haciendo colocaciones a largo plazo en los bancos", sostiene el documento.
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