La sombría transparencia que Milei proyecta sobre la casta
Diego Santilli comparte con el resto del oficialismo un nuevo pico de euforia. La salida de Manuel Adorni del gobierno coincidió con la aparición de indicadores alentadores en la economía. La construcción mejoró su actividad en junio y hay expectativas de que la inflación recupere su tendencia a la baja. Nada de eso, sin embargo, basta por ahora para lograr que los gobernadores contribuyan a la reelección de Javier Milei. La prioridad en la que trabaja el nuevo jefe del Gabinete.
Santilli propone suspender las PASO por este año y desdoblar las elecciones para no interferir con la continuidad de los gobernadores en el poder. El oficialismo contribuiría a su estabilidad con un candidato sin posibilidad de derrotarlos. A cambio, los gobernadores deberían adherir con sus listas de diputados nacionales a la reelección de Milei. El problema con el que choca Santilli es la desconfianza de los gobernadores por anteriores promesas incumplidas. Es un obstáculo difícil de sortear, aún si Santilli mantuviese intactas las cualidades persuasivas que deslumbraron a Mauricio Macri. “Pensé que no había nadie más chupamedias que Hernán Lombardi. Pero el Colorado demostró que estaba en un error”. El expresidente lo describió con una calificación menos contemplativa, según quienes aseguran haberlo escuchado tras la histórica reunión con Milei en Acassuso.
Son los convencidos de que Santilli apeló a esas habilidades para escalar en la burocracia libertaria y que sobrevive gracias a ellas. De ser cierto, este panorama justifica el razonamiento obvio de los gobernadores. Si fueron defraudados antes, por qué sería distinto ahora. Sobre todo cuando Milei priva de la caja de herramientas completa a quien designan para negociar con ellos. Hasta que la realidad demuestre lo contrario, el flujo de fondos frescos que les interesa, y que precisan, dependen del Ministerio de Economía.
Mendoza es el caso al que apelan para justificar la sospecha de una nueva traición. Milei tiene una aceptación de más del 50 por ciento en esa provincia y a un candidato competitivo como Luis Petri. Alfredo Cornejo no tiene reelección y carece de un dirigente en condiciones de retener el gobierno. Ullpiano Suárez podría obligar a Cornejo a beber el peor jarabe. El intendente de la ciudad de Mendoza no pertenece a su reducido círculo de confianza en la UCR.
Suárez tiene un nivel de aceptación mayor al de Andrés “Peti” Lombardi. El presidente de la Legislatura y delfín del gobernador, es casi un perfecto desconocido. Nadie sabe cuánto puede prosperar la oferta a Cornejo de Martín y Eduardo Menem. Los cortesanos favoritos de Karina le propusieron que Lombardi comparta fórmula con Amalia Salafia, vicerrectora de la Universidad Maza. La incorporación de Salafia implicaría un acuerdo para competir con lista única. ¿Aceptaría la UCR ese acuerdo? ¿Y Petri?
La marcha de este tipo de experimento dependerá del éxito de la economía. Igual que la reelección de Milei. Sustentada en una imagen superior a la del AMBA en provincias como Misiones, Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba, donde el humor social en sus centros urbanos está atado a la producción en actividades primarias. Macri recibió de la mayoría de esos gobernadores el reclamo de ser candidato a presidente. A todos les exigió que antes hagan pública su voluntad de respaldarlo.
En una evolución de la habilidad a Santilli, varios intentan tomar distancia del gobierno pero con la prudencia de no desairarlo. Maximiliano Pullaro le sinceró a Macri las reservas de ese grupo. El temor a que abandone su oposición a Milei si negocia alguna ventaja para retener el gobierno de la ciudad. Aún si lo consiguiera, sería insuficiente. El expresidente no dialoga desde hace seis meses con su primo Jorge Macri. El jefe de Gobierno lanzó su reelección sin convenirlo primero con su pariente.
Esta falta de comunicación elemental agiganta el rol de Daniel Angelici. A quien ambos le confiaron el rol de albacea, no solo para que administre la ciudad en esta crisis, también para colaborar el resolverla. El nivel de conflicto es tal que no solo amenaza mellar el prestigio de Angelici como negociador. También el que acumuló como jefe. Es lo que sugieren quienes le reprochan a Cristian Gribaudo sus inasistencias a la Legislatura. Gribaudo es el secretario administrativo. El área a cargo de ejecutar el presupuesto de ese cuerpo. Maliciosos que no faltan le atribuyen sus ausencias a un supuesto síndrome de abstinencia. Angelici puso a recortar gastos a quien viene de finalizar su mandato como senador en la Legislatura bonaerense. En apariencias, una tarea traumática para quien viene de ser senador en la Legislatura bonaerense.
De existir, este tembladeral es la mayor certeza que tiene Jorge Macri para su reelección. Su entorno está convencido que tras la caída de Adorni, el oficialismo y el Pro no tienen otro candidato en condiciones de superarlo. Una simplificación llamativa. Igual que quienes confunden la llegada de Hernán Lacunza al Banco de Córdoba con un acuerdo electoral entre Martín Llaryora con Mauricio Macri.
La urgencia de Llaryora para convocar al economista es bien otra. Precisa de profesionales para despolitizar el perfil crediticio de ese banco. La misma razón por la que designó a Ércole Felippa en su directorio. Filippa es titular de la empresa láctea Manfrey. Pero están también quienes aseguran que lo que se pretende es atenuar, o disimular, la influencia de Juan Manuel Cid. Un aparente émulo de Horacio Miró, el empresario que se inició como operador con Juan Manuel de la Sota, pero cuyo expertise trascendió las fronteras de Córdoba. Una canallada para quienes conocen a Miró y califican a Cid como un personaje de cabotaje. Todas, seguramente, fabulaciones infundadas. Pero que entregan indicios del antídoto contra la casta que todavía encarna Milei. A pesar de casos como el de Guido Giana, uno de los entrepreneurs surgido de la inagotable cantera de entrenamiento en la función pública cuya administración se atribuye a Federico Salvai y Gustavo Ferrari. El jefe del Gabinete y ministro de Justicia de María Eugenia Vidal.
El gobierno en el que Giana se adiestró en la gestión de filiales del PAMI en la zona Sur del conurbano. Y el antecedente que cautivó a Santiago Caputo para convertirlo en viceministro de Mario Lugones en la cartera de Salud. Auditado casi amistosamente por personal que abandonó el Ministerio de Justicia con la renuncia de Sebastián Amerio.
Una de las tantos comentarios injuriosos que circulan por la Casa Rosada es que Giana adujo motivos personales para renunciar a su cargo luego de el último de estos arqueos. El sumario iniciado a la fiscal Raquel Almada en Santa Fe sería otro ejemplo del efecto de la proyección sobre caudillos feudales de la misma sombría transparencia. Almada resolvió dejar libre y sin imputar cargos a Matías Belloso, sorprendido con un arma de fuego sin registrar en Granadero Baigorria.
Matías es el hijo de Gonzalo Belloso, presidente de Rosario Central. El club fue premiado por Claudio “Chiqui” Tapia con un título por el que no compitió. Almada contravino una orden expresa del Ministerio Público de la Acusación (MPA), para investigar a quienes portan armas sin registrar. Fausto Carbajo estaba con Belloso cuando fue detenido. Carbajo está denunciado por extorsión vinculada al juego clandestino, una actividad ilegal controlada en Rosario por Los Menores. La banda que le disputa a la de Los Monos el control del narcomenudeo. Una muestra del entrecruzamiento entre dos actividades ilegales, ocurre un mes después de la licitación del juego online. Como siempre, abierto a rumores suspicaces. Uno de ellos ubica de turista en el mundial de fútbol a Daniel Di Lena, titular de la Lotería de Santa Fe, mano derecha de Pullaro y responsable del proceso de licitación del juego online.
Las apuestas oficiales lograron lo que parecía imposible. El acercamiento entre Axel Kicillof y Martin Insaurralde. Acusado por el socio de Angelici, Daniel Mautone, del benefactor de Boldt para explotar hasta 20246 los casinos de Mar del Plata, Miramar y Tandil. Esta novedad coincidió con la intervención de un grupo de intendentes a favor de Kicillof en su disputa interna con Cristina.
Es lo que hicieron Marisa Fassi (Cañuelas) Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Gastón Granados (Ezeiza), Juan García (Dolores) y Federico Susbielles (Bahía Blanca), quienes reconocen como líder a Insaurralde. No está claro si el nombre adoptado, “grupo AFA”, es una decisión desafortunada o una adhesión irrestricta a Tapia, designado titular del Ceamse por Kicillof.
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