Cartas de lectores: Un mensaje, hagamos como ellos, amor por la bandera
La selección argentina frente a Egipto dio una muestra más de sus virtudes. Siempre transita cerca de la épica, de lo trascendente, del milagro a cada paso. Al borde del abismo sacó a relucir todo su repertorio de equipo indestructible. Es decir, un conjunto que se agranda en las difíciles, que nunca claudica, que nunca se da por vencido y que siempre encuentra la manera de sostenerse en medio de las tempestades. Hay equipos con objetivos o metas y hay otros que tienen algo más. Son aquellos que cuentan con un propósito que les da fuerza y sentido a todo aquello que realizan. La selección argentina juega por algo más que un resultado. Juega con un propósito, juega para inspirar y agrandar corazones, y para dejar un mensaje a millones de argentinos con su espíritu de lucha, su generosidad y su cultura de valores. Ganar más allá del resultado es el propósito que tienen definido.
Soy mujer, me dedico a la filosofía con pasión, no soy deportista. Miro fútbol solo cuando la selección argentina juega los mundiales. Y sentí ganas de escribir a propósito de esto. He de ser, además, atrevida. Cuántos sentimientos y valores se juegan y se jugaron en un partido. Tantos valores de esos que quisiéramos muchos argentinos vivir a diario. Por qué no permitirnos la posibilidad de que esto suceda a partir del ejemplo que nos dan los jugadores de la selección y Scaloni: ¡un caballero! Nunca grita, nunca se ve que maltrate, nunca se observa que juegue el liderazgo con prepotencia, sino como son los grandes líderes, respetados por lo que ellos mismos hacen: por sus actos. Un líder de los buenos. Como señaló un comentarista, dejó que fluyera el juego, no se resignó a pesar de que venía difícil el partido. Qué mensaje para la vida. Tantas veces vivimos todos momentos difíciles y debemos desafiarnos a no bajar los brazos, a seguir, y amando lo que hacemos. Escuchar a Messi en las entrevistas sin perder su sencillez y decir que lo que importaba era seguir estando, seguir compitiendo, que al ver a su familia, a sus amigos, sus compañeros, se emocionó. Lloró. Otra virtud del 10. Qué valor inmenso ser capaz de demostrar la vulnerabilidad. No es cobardía, es pura valentía. Y ejemplo sanador. Poder manifestar las emociones. Escuchar a Enzo Fernández decir que es un privilegio haber ayudado a la selección (como si él no fuera parte). Nuestros jugadores son agradecidos, sencillos, se emocionan en público, se confiesan su cariño. Y ríen y se abrazan. Para Eduardo Galeano el abrazo representa el gesto humano fundamental y el acto definitivo de la vida. Y para él escribir también es una forma de abrazar, y quizá por eso me atreví ahora a hacerlo yo también. Finalizado el partido salí a la calle a compartir esa felicidad con amigos. La gente se juntó, cantó. La alegría, tan necesaria, era la triunfadora. Por qué no permitirnos, aunque sea por un momento, pensar que los argentinos (jugando/viviendo en equipo, como ellos) podemos ser capaces de valorarnos, de respetarnos unos a otros, de buscar los denominadores comunes para encarar los problemas que debemos resolver en forma urgente y trabajar para ello. No es un imposible. Tenemos un país hermoso, mucha gente muy honesta y muy capaz, con deseos de construir una mejor calidad de vida para todos.
Muchas gracias a cada integrante de la selección, a sus familias y a los amores que los rodean, que sin duda han de contenerlos con afecto para que todo esto suceda.
Recién llegada del exterior y mirando los balcones de distintos edificios me llamó la atención la cantidad de banderas flameando en ellos. Me di cuenta de que no era por la próxima fecha patria, 9 de Julio, sino por la pasión de multitudes, nuestro fútbol argentino, alentando a la selección. Observé también que los colores de nuestra Argentina estaban expuestos en la mayoría de los negocios: confiterías, indumentarias, kioscos de revistas, de flores, jugueterías y muchos más. También pude ver la cantidad de personas, chicos y grandes, que llevaban con orgullo la camiseta de la selección, alentándola. Me detuve a pensar si para cada fecha conmemorativa de nuestra querida Argentina, 20 de Junio, 25 de Mayo, 9 de Julio, también flamearan las banderas de nuestra insignia patria en todos los balcones y negocios demostrando su amor por ella.
La Dra. Ana María Cristina Juan fue propuesta este año por el Poder Ejecutivo para ocupar la titularidad de un juzgado federal. No llamaría la atención si no fuera porque es la esposa del Dr. Marcelo Martínez de Giorgi, quien como juez del caso $LIBRA que involucra al presidente Milei y a su hermana Karina casualmente acaba de apartar a todos los querellantes de la causa. Este hecho, sumado a la ausencia de indagatorias, “incrementa el horizonte de impunidad”, según LA NACION. No sé si se trata de una retribución recíproca de favores, pero sí creo que en la función pública se debe actuar con cuidado de no provocar sospechas que degraden aún más el prestigio de los poderes del Estado ante la opinión pública, y no como si la endemia política de castas anteriores estuviera ganando la batalla o cooptando nuevos miembros.
Los vecinos de Junín entre Santa Fe y Marcelo T. de Alvear estuvimos esta semana dos días sin luz y es la quinta vez en el año. La respuesta a los reclamos es una grabación o en el mejor de los casos un operario, que va cambiando cada tres horas el horario de solución del problema. Leí que sus dueños son mayoritariamente capitales italianos, con un socio local. ¿Será que ellos se dan allá la dolce vita, mientras acá gestiona el servicio La Armada Brancaleone? ¿Y el ENRE? Otra grabación en el teléfono, pero este es otro género, el viejo y conocido sainete criollo.
Sueños Compartidos: piden seis años de prisión para los hermanos Schoklender, De Vido y José López
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