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clarin.com · hace 19 horas · Clarin.com - Home

El temor del Gobierno con Adorni y los últimos números de Milei para 2027

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La imagen fue fuerte, por el mensaje político que dejó. El abrazo tripartito entre Javier Milei, Manuel Adorni y Diego Santilli, en el recambio forzado del jefe de Gabinete, se interpretó de manera casi unánime: hubo apoyo del Presidente a su funcionario eyectado y un "abrazo del oso" al reemplazante para que se olvide de cualquier idea de autonomía.

Lo que no dijo la foto, pero sí una alta fuente oficial, es que Milei no quedó del todo satisfecho con las formas de la salida de Adorni. El Presidente, si bien había mandado un ultimátum público desde España -"si la Justicia lo encuentra culpable, lo echo de una patada"-, quería ser él en persona el que definiera el cuándo y el cómo.

"Manuel le había llevado varias veces la renuncia al Presidente, pero siempre había reculado. La última vez no. Y eso no le gustó a Milei", amplió la fuente. ¿Tenía mucha más vida el funcionario como jefe de Gabinete? "No. El Congreso lo había acorralado y hubo un quiebre que dejó en claro que Adorni estaba liquidado", cerró.

Ese punto de inflexión ocurrió en la justificación que intentó el exjefe de Gabinete para detallar cómo había gastado cientos de miles de dólares en efectivo, con un sueldo de empleado público y sin un pasado de hombre rico (al menos ante la ley).

El argumento de que había acumulado ese dinero en inversiones cripto y no lo había declarado salió a la luz frente a compañeros de Gobierno, poco antes de que Adorni diera una entrevista televisiva. Algunos de ellos no podían creerlo. El mano a mano con La Nación+, más que levantarlo lo terminó hundiendo.

El objetivo del exfuncionario, se presume, fue judicial y no político. Evitar caer preso más que seguir en el cargo. ¿Lo logrará? En la Rosada recuerdan una de las máximas de Comodoro Py: "Una vez que el funcionario se va, afloja la presión mediática y afloja la Justicia. Pero tarde o temprano van a procesarlo".

Tampoco está tan claro puertas adentro del oficialismo el impacto que puede tener el escándalo en el punto más sensible de la política: las urnas: "Recién lo vamos a saber cuando se vote".

Más cerca en el tiempo, hay otro idea (¿deseo?) en la mesa política del Gobierno. Agosto podría marcar un punto de inflexión, cuando se consolide (si lo hace) la baja de la inflación y se acomoden los cambios con Santilli y la nueva comunicación.

A favor de Milei, incluso en el momento más delicado de este año (precios arriba del 3% mensual y el caso Adorni en pleno desarrollo), la oposición nunca pudo traducir la caída libertaria en intención de voto a su favor.

Hubo, de todos modos, un claro cambio de clima. A fin de año, cuando Milei tocó su pico ante la opinión pública, los encuestadores analizaban un posible triunfo libertario en primera vuelta. Eso varió, al punto de que algunos sondeos empezaron a mostraban no sólo un casi seguro escenario de balotaje, sino que ahí podía ganar Axel Kicillof (ayer y hoy el único competitivo de los opositores).

Las encuestas de junio vuelven a mostrar un repunte violeta. En términos electorales: sobre ocho relevamientos nacionales que analizó Clarín el último mes, en promedio La Libertad Avanza le saca unos 10 puntos al Peronismo/Kircherismo para la primera vuelta y Milei aventaja por unos 5 puntos a Kicillof para el balotaje.

Es una foto parcial. Aún hay muchos indecisos. Y, sobre todo, falta mucho tiempo para la elección.

Eduardo Paladini

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