Dos trabajadoras despedidas del Astillero Río Santiago se encadenaron a la Gobernación bonaerense
Dos mujeres que fueron despedidas del Astillero Río Santiago, planta naval que administra la Provincia de Buenos Aires, se encadenaron a las rejas de la Gobernación bonaerense, en La Plata, para pedirle al gobernador Axel Kicillof ser reincorporadas a sus puestos de trabajo.
Vestidas con camperas del astillero, Verónica Giraldi (que trabajaba en el comedor de la empresa) y Victoria Lago (que se desempeñaba en el área de soldadura) se ataron al enrejado de la Gobernación, en Calle 6, entre 51 y 53. Respaldadas por partidos del Frente de Izquierda-Unidad, agrupaciones feministas y estudiantiles, se manifestaron para llevarle su reclamo por la reincorporación directamente al gobernador Kicillof.
Giraldi y Lago sostienen que fueron despedidas “de manera discriminatoria luego de atravesar situaciones de violencia de género”. El Astillero Río Santiago tiene al frente una conducción interina a cargo de Gonzalo Ibendahl, gerente general. Su presidente era Pedro Wasiejko (un dirigente gremial que fue secretario general del gremio del neumático), quien renunció en agosto del año pasado; su reemplazo aún no está designado.
“La empresa argumenta faltas injustificadas, no contemplando las situaciones vividas. No tuvieron una mirada de género y ni siquiera pudieron ligar que los sucesos posteriores de salud mental, entre otros, son consecuencias de la violencia recibida. Nos contabilizan vacaciones, día femenino, días ya justificados, entre otros”, dijo Giraldi a LA NACION.
Según puntualizaron las organizaciones que apoyan la protesta, en un comunicado al inicio de las manifestaciones (la primera fue el 19 de junio, frente a la Gobernación), las mujeres “son trabajadoras de planta permanente del astillero y llevan años atravesando las consecuencias de haber sido víctimas de violencia de género por parte de sus exparejas”. Giraldi fue despedida el 3 de junio; Lago, en enero.
“El Astillero Río Santiago es un establecimiento estatal dependiente de la Provincia de Buenos Aires, con histórico y abrumador predominio masculino. Estos despidos ponen en evidencia que en la fábrica no hubo una adecuación real de los protocolos a las problemáticas que afectan específicamente a las mujeres trabajadoras. Al momento de concretar los despidos, la empresa no contempló su situación ni activó los mecanismos institucionales de protección, acompañamiento y contención con los que cuenta formalmente”, argumentaron las organizaciones que respaldan a Giraldi y Lago.
Hace una semana, las dos trabajadoras despedidas habían protagonizado otra protesta en La Plata, con el objetivo de ser recibidas por la ministra de Mujeres y Diversidad, Estela Díaz. Según se informó en un comunicado, solo consiguieron que las recibieran otras funcionarias, que les dijeron que “el ministerio no tiene competencia para actuar”. Tras esa protesta, en una asamblea definieron hacer un acampe, que concretaron este miércoles y que derivó en el encadenamiento de Giraldi y Lago.
“Las trabajadoras sostienen que, si la Provincia despide, dejando sin sustento a mujeres que atravesaron por situaciones graves de violencia de género, y el ministerio no puede hacer nada, los dichos del gobierno provincial en defensa de los derechos de las mujeres son solo frases vacías y una pose. No tomar acciones concretas muestra que hay doble discurso”, advirtieron el miércoles pasado los manifestantes.
© Copyright 2026 SA LA NACION | Todos los derechos reservados. Dirección Nacional del Derecho de Autor DNDA - EXPEDIENTE DNDA (renovación) RL-2023-95334553-APN-DNDA#MJ.Queda prohibida la reproducción total o parcial del presente diario.