Presencia en fechas patrias y reuniones con opositores a Milei: el camino de Villarruel hacia 2027
Victoria Villarruel y Javier Milei van a coincidir mañana en la vigilia ante la Casa de Tucumán por el Día de la Independencia. Será, de nuevo, una coincidencia sin coordinación. La vicepresidenta fue invitada por el gobernador Osvaldo Jaldo junto al resto de las autoridades nacionales: "Tucumán no excluye a nadie", dijo el mandatario tucumano, en lo que fue al mismo tiempo un gesto de ecuanimidad y una descripción bastante precisa de la situación. No la invitó la Casa Rosada. No la invitó el Gobierno con el que comparte fórmula. Y según pudo reconstruir PERFIL, Karina Milei ya instruyó al equipo de protocolo para que Villarruel no comparta el estrado con el Gabinete. El jueves a la noche Milei vuela de regreso a Buenos Aires para el Tedeum del día siguiente; Villarruel se queda en Tucumán.
No es la primera vez. El 20 de junio, en el acto del Día de la Bandera en Rosario, tampoco la convocaron desde la administración nacional. Fue porque la invitó el gobierno santafesino. La ubicaron entre los ministros provinciales, lejos del estrado oficial. Cuando Milei pasó a su lado, él y toda su comitiva evitaron saludarla. "Parece que es difícil saludar a una vicepresidenta en plena democracia. Hay que preguntarles por qué son maleducados", dijo Villarruel a los periodistas. Después, durante la entonación del Himno, se dio vuelta y le dio la espalda al Presidente y sus ministros. Antes de irse, lanzó la frase que resumió su posición sobre Adorni, que una semana después renunciaría: "Es un acto patrio, no un acto para apoyar a Adorni. No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que él".
El 2 de abril, Día de los Veteranos y Caídos en Malvinas, también marcó una diferencia. Mientras el arco político en general unificó el mensaje de reivindicación soberana con tono institucional, Villarruel eligió otro ángulo: criticó la "desmalvinización" y marcó distancia del relato hegemónico sobre el conflicto, en sintonía con su historial de defensa de las Fuerzas Armadas y sus muertos. Más atrás, en marzo, cuando Milei viajó al exterior, su agenda fue descripta por distintos medios como "acotada" y "misteriosa": recibió al gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo, fue a eventos propios, y construyó su propia narrativa pública desde el Senado, sin que la Presidencia marcara los tiempos.
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El patrón de reuniones de Villarruel sigue la misma lógica que sus apariciones en los actos patrios: hace lo que considera institucional, con quien lo solicita, sin consultarle a la Casa Rosada. Cuando el sindicalista ferroviario Rubén "Pollo" Sobrero fue la única autoridad del Senado que le aceptó un encuentro para presentar su informe sobre el estado crítico del sistema de trenes, Villarruel lo recibió. El dirigente de la Izquierda Socialista lo confirmó: "Hice una presentación en el Senado. ¿Sabés quién fue la única que me aceptó una reunión? Villarruel". Desde el entorno de la vice explicaron a PERFIL el criterio: "El tema de los trenes afecta al desarrollo de la Argentina. Las diferencias ideológicas no las pone por sobre los intereses de nuestro país". Y dispararon contra el Gobierno: "Es de una inmadurez política notoria ideologizar el tema de los trenes".
También recibió a María Verónica Michelli, la candidata a jueza cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, en un gesto que la Casa Rosada leyó como provocación: los Milei intentan retirar su pliego y Villarruel se reunió con ella el tiempo que el Gobierno tardara en enterarse. No es la primera vez que se mete en la pelea por los pliegos judiciales de un modo que incomoda al Ejecutivo. Cuando la Casa Rosada intentó impulsar la candidatura de Ariel Lijo para la Corte Suprema, Villarruel no solo expresó su rechazo públicamente sino que, según reveló LPO en su momento, se reunió en secreto con Julio César Saguier, presidente del directorio de La Nación, que encabezaba la resistencia empresarial y mediática contra el juez.
En junio, el senador peronista José Mayans aseguró en declaraciones que Villarruel "dice que va a ser candidata a presidente". La afirmación generó ruido, sobre todo porque vino de alguien con acceso a conversaciones que el resto del sistema político no tiene. El kirchnerismo más cercano a Cristina Kirchner y Axel Kicillof, sin embargo, rechaza de plano esa posibilidad: el diputado de UxP Aldo Leiva dijo que la candidatura de Villarruel "es un invento de la derecha que no representa la soberanía", en una entrevista con La Pluma Diario.
Desde el entorno de Villarruel mantienen mucha cautela y rechazan todas las especulaciones. "Milei y Kicillof son los únicos que saben lo que van a hacer, porque no les queda otra. El resto, nadie lo sabe", dijeron a PERFIL. Sobre las versiones de vínculos con Guillermo Moreno o conversaciones con Mauricio Macri, fueron tajantes: "No hay un vínculo con Moreno, no se conocen. No hay certezas de nada, son todas especulaciones. No habla hace un montón con Macri". Macri, por su parte, viene construyendo dialogo propio con las "viudas" de LLA (Francos, Marra, Mondino), y aunque en el PRO miran a Villarruel como una figura de ese espacio, desde la vice no confirman ningún diálogo en esa dirección.
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Lo que el analista Gustavo Damián González señaló en PERFIL Canal E es que Villarruel es, junto a Macri, uno de los dos actores propios del espacio que más daño le pueden hacer a Milei de cara a su reelección: "Son figuras que conocen el sistema, tienen base propia y pueden drenarle votos en el segmento que el Presidente necesita para ganar". La vice no confirma ningún plan. Pero cada acto patrio sin invitación oficial, cada reunión con quien el Gobierno ignora, cada frase sobre Adorni o sobre la mala educación de quienes no saludan, suma a un relato que ella construye con consistencia y que el Gobierno todavía no sabe cómo responder. Este jueves en Tucumán habrá otra escena. La Casa Rosada ya instruyó el protocolo. Jaldo invitó a todos. Villarruel va.
Varios estudios de consultoras de los últimos meses empezaron a reflejar un fenómeno que el entorno de Villarruel prefiere no alimentar pero que los números muestran igual. DC Consultores, en un informe de mayo basado en relevamientos entre febrero y abril, la ubica como una figura con "perfil transversal" capaz de penetrar en electorados históricamente enfrentados: vota seguro dentro del mileísmo, del PRO y del peronismo de centro. El 34,9% de los encuestados por esa consultora preferiría una continuidad del modelo económico actual bajo un "mileísmo sin Milei", y en ese escenario Villarruel aparece como segunda figura más mencionada para "garantizar que no se vuelva al pasado", con el 21,9%, detrás del Presidente. El trabajo la describe como garante de un "rumbo mejorado": cambio sin el desgaste del Gobierno.
Otro relevamiento de la misma consultora más reciente de casi 2.000 casos, probó combinaciones de fórmulas presidenciales y encontró un resultado que sorprendió: en una hipotética lista peronista, la dupla Villarruel-Jaldo lidera con el 40,5%, muy por delante de cualquier combinación kirchnerista. Y en las mediciones de rechazo de la consultora RDT Consultores para Clarín, Villarruel aparece como la dirigente con el menor porcentaje de "nunca la votaría" de todos los candidatos evaluados, con 46,9%. Piso flaco (6,7%) pero techo amplio (32,5%). Los números no confirman ninguna candidatura. Sí muestran que el espacio político que ella ocupa está vacante, y que hay una porción del elector