El mercado recalculó el dólar: las principales consultoras esperan un tipo de cambio de $1.673 para diciembre
En las últimas semanas el dólar volvió a ocupar titulares de diarios. Tras varios meses de estabilidad, la divisa comenzó a moverse revelando una mayor presión sobre las cotizaciones. El dato que más ha llamado la atención es que en junio el dólar subió cerca del 5%, lo que representa más que el doble de la inflación que se habría registrado en el mismo período y que los economistas ubican por debajo del 2%. Sin embargo, no aparece tensión cambiaria para los agentes en la medida en que la divisa sigue corriendo de atrás a los precios en el acumulado del 2026, período en el cual el dólar subió solo 2% frente a una inflación minorista que ya acumuló 14,7%.
El dólar abre este martes 7 de julio con nuevas referencias al alza en el mercado cambiario: el tipo de cambio oficial en el Banco Nación comenzará la rueda a $1.460,90 para la compra y $1.512,50 para la venta. En el segmento informal, el dólar blue se ubicará en $1.495 para la compra y $1.515 para la venta, mientras que el mayorista abrirá en $1.477,50 y $1.486,50, respectivamente. Entre los financieros, el MEP cotiza a $1.525,47 y el contado con liquidación (CCL) a $1.572,44. En tanto, el dólar tarjeta queda como la cotización más alta, en $1.963.
En este contexto cobra especial protagonismo el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central que se difundió ayer 6 de julio y en el que los analistas empezaron a corregir hacia arriba sus estimaciones para el tipo de cambio.
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Vale señalar que el informe fue elaborado entre el 26 y el 30 de junio con la participación de 44 consultoras, centros de investigación y entidades financieras. En cuanto a los resultados, la mediana de las proyecciones ubica al dólar en $1.482 para el promedio de julio. Ese número implica una corrección de $35 respecto del REM anterior, una señal de que el mercado incorporó el movimiento reciente de las cotizaciones.
En cuanto a la proyección para diciembre de 2026, el conjunto de participantes del REM proyectó un tipo de cambio nominal de $1.673 por dólar, lo que implica una variación interanual esperada de 15,5% frente a diciembre de 2025. En el caso del Top 10 de analistas, es decir, quienes mejor proyectaron esa variable en el pasado, la estimación es algo más baja: esperan un dólar promedio de $1.621 en diciembre.
La trayectoria esperada por el mercado muestra una suba administrada, sin saltos bruscos, pero con una pendiente más marcada que la que se veía en los primeros meses del año. Según el REM, la mediana de las proyecciones ubica al tipo de cambio en $1.513 para agosto, $1.548 para septiembre, $1.589 para octubre, $1.621 para noviembre y $1.673 para diciembre.
El dato clave es que la corrección no aparece concentrada en un único mes, sino distribuida a lo largo del segundo semestre. En la lectura del mercado, el dólar empezaría a moverse algo más después de un período en el que había permanecido contenido, ayudado por la mayor oferta estacional de divisas, la calma financiera y el programa económico.
Ese escenario empezó a cambiar sobre el cierre de junio. Tal como venía reflejando PERFIL, el mercado observó con más atención la menor liquidación del campo y el menor ritmo de acumulación de reservas, dos factores sensibles para la oferta de dólares. A eso se sumó que el dólar blue cerró en alza el lunes 6 de julio, en una rueda en la que el Banco Central volvió a comprar divisas.
El movimiento del dólar no ocurre en el vacío. La estabilidad de los primeros cinco meses de 2026 había sido uno de los pilares del esquema económico: ayudó a moderar expectativas de inflación, contuvo precios de bienes transables y permitió sostener una lectura de mayor previsibilidad financiera.
Pero el REM muestra que el mercado ya no proyecta un dólar completamente quieto. La expectativa de $1.673 para diciembre implica que los analistas descuentan una mayor nominalidad cambiaria hacia fin de año, aunque todavía dentro de una dinámica gradual. Para los próximos 12 meses, la mediana del REM espera un tipo de cambio de $1.805 por dólar, también por encima del relevamiento previo.
La comparación con el REM anterior refuerza esa señal. Para julio, la estimación subió $34,8; para agosto, $36,9; para septiembre, $31,6; para octubre, $36; y para noviembre, $23,7. Es decir, el ajuste de expectativas se trasladó a toda la curva cambiaria del segundo semestre.
El informe también muestra que el mercado sigue esperando una inflación mensual de 2% para junio, apenas por debajo del relevamiento anterior. Para el IPC núcleo, la estimación se ubicó en 1,9%. En paralelo, los analistas proyectan una TAMAR de bancos privados de 22,5% nominal anual para julio y de 22% para diciembre.
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Ese dato es relevante porque permite leer la expectativa cambiaria dentro del programa financiero más amplio: aun con una corrección del dólar hacia fin de año, el mercado no parece proyectar un salto disruptivo, sino una suba compatible con tasas positivas y una inflación que seguiría desacelerando lentamente.
También juega a favor el frente externo. Según el REM, para 2026 los analistas proyectan exportaciones por USD 100.000 millones e importaciones por USD 76.400 millones, con un superávit comercial esperado de USD 23.600 millones. Ese saldo sería clave para sostener la oferta de divisas, aunque el ritmo de liquidación del agro aparece como una variable central para las próximas semanas.
La proyección de diciembre deja una conclusión: el mercado no espera una devaluación brusca, pero tampoco compra la idea de un dólar inmóvil. Después de varios meses de quietud, el REM de junio muestra que las consultoras y bancos empezaron a recalibrar el precio esperado del tipo de cambio para el segundo semestre.
El nuevo número a mirar es $1.673. Esa es, por ahora, la referencia que el mercado le pone al dólar de diciembre. La clave será si el Gobierno logra sostener la acumulación de reservas, mantener el superávit comercial y evitar que la reciente presión cambiaria se transforme en una corrección más acelerada de las expectativas.